El cuarto paro del año de docentes bonaerenses tuvo un altísimo acatamiento, pese a las amenazas de descuentos avalados por el Poder Judicial. Hubo nutridas clases públicas en el Obelisco.

María Díaz Reck Docente y congresal de Suteba La Plata
Jueves 26 de abril de 2018
Este miércoles en la Provincia de Buenos Aires se desarrolló un gran paro docente contra el techo salarial. El viernes 20, en la última reunión paritaria la gobernadora María Eugenia Vidal había ofrecido un aumento de miseria del 10 %, escalonado en tres cuotas (5 % en enero, 3 % en abril y 2 % en junio) y con una suma de $ 3.000 por presentismo.
Vale decir que la reunión se realizó en el marco de los duros tarifazos que afectan la vida de millones de trabajadores y solo benefician a las empresas que brindan este servicio esencial a la población, con aumentos en el transporte con un 13 %, un 14 % en trenes y un 40 % en gas y agua.
Luego de esa reunión paritaria la Gobernadora cenó con Mirtha Legrand por televisión y desde allí les pidió a las y los docentes “que vayan a dar clase el día de paro”. Además afirmó que ella “quisiera que los docentes ganen más pero que nos digan de dónde sacamos la plata, qué dejamos de hacer”. Como ya se dijo en este sitio, la “mesaza” tuvo un alto porcentaje de mentiras y cinismo como ingredientes.
Paro activo en las calles
En el marco del paro provincial convocado por el Frente de Unidad Docente (FUD) y previo a la movilización a la sede porteña de la Casa de la Provincia de Buenos Aires, los docentes combativos de la Agrupación Marrón (impulsada por el PTS) protagonizaron desde las 8 de la mañana un corte y clase pública en el Obelisco, acompañados por sectores combativos del subte y otros gremios.
La acción tuvo una gran repercusión en los medios. Y se realizó el mismo día del paro de subte en la Línea D que duró dos horas y es parte de un plan de lucha que está llevando adelante la Asociación Gremial de los Trabajadores de Subte y Premetro (AGTSyP).
En el marco de la clase pública la docente Natalia Hernández, de la Comisión Directiva de Suteba La Matanza y militante de La Marrón, declaró que son “los trabajadores del transporte, de la educación y la salud pública quienes enfrentamos los techos salariales del 15 %, los tarifazos y despidos. Sostenemos que los mismos no pueden estar al servicio de garantizar el lucro de los empresarios, que acumulan millonarias ganancias, porque son nuestros derechos esenciales y los del pueblo trabajador”.
Hernández agregó que “este Gobierno nos ataca, cuando crece la bronca y el malestar. No se puede esperar al 2019 para enfrentarlo, hay que unir todas las luchas, coordinar, para con un plan de lucha común tirar abajo el tarifazo, romper el techo salarial y por la reincorporación de todos los despedidos”.
La docente de La Matanza planteó que “no puede ser que (Roberto) Baradel, que dice enfrentar los ataques del gobierno de Macri-Vidal, no haga nada más que llamar a medidas aisladas, dejando pasar un mes entre cada paro y movilización. Desde la oposición de izquierda a las conducciones de los sindicatos que dicen enfrentar el techo del 15 %, y que en su mayoría son kirchneristas, les exigimos que unifiquen la pelea y llamen a un plan de lucha común contra el techo salarial y los tarifazos, ahí está la fuerza para torcerle el brazo al gobierno”.
La diputada nacional del PTS-FIT Nathalia González Seligra, también docente de Suteba La Matanza, acompañó la manifestación. Allí declaró que junto a Nicolás del Caño no solo plantean “la anulación de los tarifazos, sino que compartimos que estos servicios son derechos, que no deben generar lucro. Por eso defendemos una salida de fondo: la nacionalización bajo control de los trabajadores y sectores populares, para brindar un servicio accesible y de calidad”.
“La vida del pueblo trabajador vale mucho más que las ganancias de estas empresas privatizadas”, sentenció González Seligra.
Un paro nacional y un plan de lucha unificado
La contundencia del paro provincial de ayer expresó la bronca y el descontento de los miles de trabajadores de la educación que enfrentan día a día la crisis de la educación pública y el ataque que implica la inflación y los tarifazos, mientras Vidal ofrece miseria salarial.
En este marco, es imperioso dejar de lado las acciones y los paros aislados y por separado de distintos sectores de la clase trabajadora. Es más necesario que nunca un plan de lucha unificado, que tenga continuidad y que sirva para aglutinar las luchas contra el tarifazo que afecta a millones de trabajadores.