El poder de compra del salario empezó a caer en 2018 y desde ahí hasta ahora no paró. Los responsables y las medidas que propone la izquierda para frenarlos.

Gastón Remy Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.
Domingo 6 de junio de 2021 10:21
El poder de compra del salario docente se ha deslizado por un tobogán desde 2018. Mientras tanto, la canasta familiar ha escalado por un ascensor de alta velocidad dejando a miles de familias trabajadoras en la pobreza.
Si consideramos el salario del cargo testigo de una maestra con 10 años de antigüedad y un cargo que informa el ministerio de Educación de Nación para las provincias la caída del poder de compra ha sido de 24 % desde 2016 hasta abril de 2021. O sea, en cuatro años y cuatro meses, el salario perdió casi un cuarto de su poder de compra. Ni más, ni menos.
En este resultado contra el docente y su familia hay dos responsables.
Primero, los gobiernos. Gerardo Morales por ejemplo, el año pasado firmó en noviembre una paritaria del 12 % cuando la inflación anual fue de 39,6 %. Este año el incremento del 12 % ha quedado superado por la inflación acumulada hasta abril que fue del 17,3 %. A su vez, el cambio de gobierno nacional y, la vuelta de la paritaria docente, no devolvió siquiera los valores previos al inicio del recorte desde 2018. Por el contrario, continuó con la poda cuesta abajo.
Segundo, las direcciones sindicales de Adep y Cedems han dejado pasar durante todos estos años paritarias a la baja respecto de la inflación junto con un paquete de ataques a las condiciones laborales, incluso durante la pandemia que ha significado la pérdida de decenas de vidas de docentes a causa del covid-19 como en otros ámbitos laborales.
El recorte de salarios a docentes (que se hace extensivo a los empleados públicos provinciales y municipales) tiene como contracara el superávit fiscal que obtiene el Estado de Jujuy. En 2020 habiendo proyectado un resultado financiero negativo de 9.335 millones de pesos se finalizó con un resultado financiero positivo de 698 millones de pesos.
Con esta fórmula fiscal el esfuerzo que hacen las familias trabajadoras viendo retroceder sus condiciones de vida se traduce en otorgarle fondos al Gobierno de Gerardo Morales para que siga alimentando el pago del creciente endeudamiento (aumentó un 36% el total de la deuda entre 2019 y 2020) que ha implicado el Parque Solar Cauchari o el último crédito internacional para la construcción de escuelas entre otros.
Hay que frenarlos a todos en defensa del salario y las condiciones de vida. Esta es una de las principales propuestas del Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad de cara a las elecciones del 27 de junio donde está en juego conquistar bancas en la Legislatura y los Concjos al servicio del pueblo trabajador y que no queden en manos de la UCR y sus socios del PJ.

Gastón Remy
Economista, docente en la Facultad de Cs. Económicas de la UNJu. Diputado provincial del PTS - FITU en Jujuy, Argentina.