Vidal anuncia para las paritarias un plan de guerra contra la educación pública y la docencia. Los sindicatos docentes deben prepararse para derrotar el ajuste de Macri y la gobernadora.

Laura Champeau Delegada Suteba Ensenada

María Díaz Reck Docente y congresal de Suteba La Plata
Lunes 12 de febrero de 2018 10:24

María Eugenia Vidal convocó para el 15 de febrero a una tardía reunión de paritaria con los gremios docentes. Con amenazas de descuentos y presentismo, Cambiemos intenta mostrarse duro para tapar la debilidad política en la que quedó luego del tratamiento de la reforma previsional, la aplicación de los tarifazos y los despidos que hicieron caer su imagen y encontrarse con importantes luchas de resistencia de los trabajadores.
Las paritarias de la mano dura
En la Provincia de Buenos Aires, con más de 300 mil docentes y más de tres millones de estudiantes, Vidal y Macri buscan que la paritaria docente sea “un modelo” para imponer el techo a todas las demás negociaciones salariales, mostrando mano dura no solo con la “inseguridad” y recibiendo al abanderado del gatillo fácil Luis Chocobar, sino también tratando de imponer paritarias a la baja y aumentos de miseria para todos los trabajadores, mientras los inversores se la llevan en pala y la casta de funcionarios siguen percibiendo millones.
Vidal, que percibe un sueldo de $75 mil por mes, pretende que una maestra de grado que recién se inicia cobre $14.400.
Por eso ya anticiparon que la propuesta salarial sería del 15 % en cuotas y sin cláusula gatillo. Una suma que será a la baja de la inflación esperada para este año, que las estimaciones más optimistas de consultoras privadas sitúan en el 20 %.
Sólo en el mes de enero la inflación fue del 2 %, pero con el aumento de tarifas se espera que siga creciendo en febrero.
Mientras incorporan una “cláusula gatillo” para los inversores para “protegerlos” de la inflación, pretenden que los salarios de los trabajadores sean la variable de ajuste para contener el déficit fiscal y las presiones inflacionarias.
Vidal y su “Item Aula”
A los salarios a la baja se le suma el ataque al estatuto del docente y el derecho a huelga. Vidal dejó trascender que pretende implementar un plus por presentismo, un mecanismo entre otras cosas destinado a atacar el derecho de huelga de los trabajadores y trabajadoras de la educación. Además ya informó que descontará los paros.
La Gobernadora se prepara para un conflicto largo y “su artillería” es buscar desgastar y dividir a los docentes con extorsiones, atacando a los sindicatos y el derecho a huelga, como cuando el año pasado intentó quebrar el paro que duró más de 17 días convocando carneros voluntarios.
Pero un verano caliente con luchas de resistencia a los despidos como en Fanazul, Hospital Posadas, INTI, Río Turbio, la UEP bonaerense y distintas dependencias estatales, muestra que no le será fácil a Vidal hacer pasar estos ataques a los trabajadores de la educación.
Prepararse para defender la educación pública en unidad con las familias trabajadoras
Los gremios mayoritarios como Suteba y la FEB vienen rechazando las declaraciones de la Gobernadora. Pero de organizar la fuerza de los miles de docentes de la provincia no hay novedades.
En Misiones, donde la Celeste de Baradel dirige UPDM (gremio de base de Ctera), ya firmaron un acuerdo a pedido de Macri: 15 % en cuotas sin cláusula gatillo. Esta semana las trabajadoras y los trabajadores de la educación vuelven a las aulas y los gremios tienen que convocar a asambleas por escuela y por seccional, de afiliados y no afiliados, donde se vote un plan de lucha.
Contra las extorsiones y divisiones que quiere imponer el gobierno de Vidal, los docentes tienen que buscar golpear con grandes acciones y asambleas de base que unan a la docencia y al conjunto de la comunidad en defensa de la educación pública.
Junto a los padres y estudiantes, la pelea es por paritarias libres y sin techo, que parta de un aumento del 25 % con cláusula gatillo, que se destine el 10 % del presupuesto del PBI para educación y la quita de subvenciones a la educación privada; rechazando de plano el presentismo y cualquier ataque del derecho a huelga.
La única manera de ganar esta batalla es en unidad con las familias trabajadoras y combatiendo la división y el enfrentamiento que quiere generar el Gobierno entre docentes y padres y madres, con un plan de lucha con medidas escalonadas, votadas en cada escuela y trabajadas en asambleas abiertas a padres y estudiantes.
Unidad y coordinación
Es muy importante generar instancias de unidad y coordinación, más allá de las fronteras gremiales, como la que están convocando los trabajadores del Hospital Posadas para el 17 de febrero.
A ese encuentro se sumarán mineros de Río Turbio, azucareros despedidos y familiares del Ingenio La Esperanza, ceramistas de Zanon y madereros de Neuquén, estatales de la UEP (Unidad Ejecutora Provincial) y médicos residentes de La Plata, tercerizados aeronáuticos de Redguard/Latam y otros sectores que recibieron con entusiasmo la iniciativa del Posadas y la debatirán en asambleas.
Hay fuerzas para preparar y exigirle a los sindicatos un paro nacional activo para derrotar el ajuste de Macri. Los suteba combativos tienen que ser parte de esta convocatoria.
A su vez la Ctera tiene que convocar con fecha a un congreso nacional de delegados de base con mandato, para preparar y organizar el plan de lucha, en coordinación y unidad con todos los sectores que están en lucha marcando el camino.
El 15 y el 21: dos importantes jornadas de lucha
El 15 de febrero hay paro nacional de ATE, con acciones regionales y una movilización a plaza de Mayo. Los docentes tienen que intervenir en unidad con los trabajadores estatales que enfrentan los despidos y el ajuste.
A su vez hay que ser miles el 21 de febrero, en la movilización convocada por un sector de la CGT, movimientos sociales y la CFT. Con independencia de las conducciones burocráticas, los sectores combativos del movimiento obrero tenemos que organizar la participación de miles de trabajadores como el 18D contra la reforma previsional para ser protagonistas de la lucha contra el ajuste del gobierno de Macri y Vidal.
No es momento de perder tiempo. Hay que planificar acciones contundentes para que los trabajadores ganen fuerza y se hagan notar.
Por esto, hay que preparar las asambleas sin dilaciones y que los miles de docentes de la provincia de Buenos Aires y de todo el país sean un factor importante en la lucha contra los ataques del Gobierno.

Laura Champeau
Delegada Suteba Ensenada