Ayer la moneda norteamericana alcanzó un nuevo récord: $15,65. Para controlarlo, por segunda vez desde la salida del cepo, el Banco Central tuvo que intervenir y colocó 120 millones antes del cierre de la cotización.
Miércoles 24 de febrero de 2016
Foto fuente: cronista.com
El martes la cotización del dólar sufrió una nueva disparada y cerró a $15,65, un aumento de 1,95% con respecto a la cotización oficial del lunes que cerraba a $15,25. El Banco Central se vio obligado a intervenir nuevamente para frenar la escalada del dólar, que continúa rompiendo records desde la salida del cepo cambiario.
A su vez el dólar minorista tuvo un pico de $15,57 y cerró finalmente a $15,20. El retroceso a último momento podría reflejar los alcances de la intervención del Banco Central y anticiparía una tendencia a la baja del dólar minorista para el comienzo de la rueda de hoy.
El dólar blue también registró subas, aunque se vendía nuevamente por debajo del oficial a $15,55. El contado con liqui cotizaba a $15,63; mientras el dólar bolsa lo hacía a $15,44.
La segunda intervención del Central
La disparada del dólar, que comienza a generar preocupación entre los economistas, volvió a poner al Banco Central entre las cuerdas. La entidad realizó ayer una colocación de casi U$D120 millones, la segunda intervención que realiza para frenar la suba del dólar. La primera fue el jueves pasado, cuando obligadamente salió a vender dólares de sus reservas internacionales para frenar la escalada de la divisa estadounidense en el segmento mayorista, por una suma de U$D45 millones.
Luego de casi dos meses desde la “liberación” del dólar llevada adelante por el macrismo, el Banco Central tuvo que intervenir fuertemente dos veces, en menos de cinco días, para frenar una puja alcista que no parece fácil de contener. El peso se devalúo fuertemente desde el 17 de diciembre pasado. El dólar subió casi un 60%, pasando de los $13 al récord de $15,65 alcanzado ayer.
Ayer las reservas del Banco Central tuvieron otra dura caída, por 175 millones de dólares y quedaron en 28.889 millones de dólares, que sin el pase pasivo de 5.000 millones de dólares ingresado a fines de enero, son 23.889 millones. Se trata un nivel mínimo en 10 años, cuando en mayo de 2006 cerraron en 23.854 millones de dólares.
¿Escalada sin fin o dólar a 16 pesos?
Tras las seguidillas de jornadas con suba del dólar, acelerada los últimos días obligando a la intervención del Central para frenarla, se profundiza el debate sobre el curso del dólar y su techo.
Para algunos economistas un dólar a $16 sería sensato, un valor “real” de mercado. En el diario El Cronista realizaron una entrevista a economistas sobre el tema, Martín Polo Jefe de Analytica decía: “El dólar sube porque el dólar sigue atrasado y por ello no alcanza la oferta de los exportadores para compensar la demanda de importadores y viajes. Mientras el país esté en default, no habrá ingresos de capitales que compensen ese GAP”. Y continúa: “La devaluación de enero fue del 6% y la de febrero se encamina al 12%. No ayuda”.
Otro de los entrevistados fue Diego Martínez Burzaco, el Jefe de Inversor Global, que declaraba: “Al Gobierno le conviene la suba del dólar para estimular exportaciones del campo, recibir más del impuestos de las retenciones de la soja y equilibrar la competitividad respecto a socios comerciales”. Pero advertía que un efecto negativo es el aumento de la inflación que sería un problema al momento de definir las paritarias.
“Creo que en torno a $ 16 podemos encontrar un techo con la salida del BCRA a escena como se vio. Tampoco es conveniente dejarlo subir mucho por el Central tiene posiciones abiertas vendidas en Rofex (futuros del dólar) y eso le genera déficit y mayor emisión. Y es cierto que tampoco pueden dejarlo subir indefinidamente”.
En una posición tal vez sorpresiva, se sitúa la opinión del economista Agustín D’attellis, defensor de las medidas económicas del kirchnerismo, quien sostiene que un dólar a $16 no es alto: “La cotización no me parece alta. Creo que va a seguir con esta tendencia. La inflación se disparó con la devaluación y la expectativa inflacionaria es alta. El dólar acompañará para no quedar retrasado nuevamente. Para fin de año estaría en torno a los $ 19”. Y adelanta: "La clave de la estabilidad cambiaría de acá en adelante -dice- está en el acuerdo con holdouts”.
Los entrevistados coinciden en dos puntos centrales: que un acuerdo con los fondos buitres es central para la estabilidad cambiaria; y que el sinceramiento del dólar a 16 pesos llegó para quedarse. Pero un acuerdo con los holdouts a partir de la propuesta del gobierno significará un saqueo de recursos nacionales por parte del capital especulativo internacional; mientras se podría destinar ese dinero a aumentar los presupuestos en salud, educación y evitar el recorte del gasto público que hoy se expresa en los despidos de trabajadores estatales. Por otro lado, un dólar a $16 retroalimenta la inflación que sigue en alza (que fue de alrededor de 4% en enero). Las paritarias con un techo inicial del 25% sólo pronostican que quieren hacer recaer los costes de la crisis sobre el bolsillo de los trabajadores. Es necesario enfrentar las políticas anti obreras de este gobierno, organizados y por paritarias libres y fin a los despidos.