La frase del presidente Alberto Fernández “muchachos es hora que ganen un poco menos” pareciera haber tenido respuesta por parte del personal político del municipio de Escobar, pero también deja al descubierto su carácter de casta privilegiada y plantea una salida de fondo.
Pablo Iturrez Docente, miembro de la Agrupación Marrón y candidato a Concejal por el FITU en Escobar
Miércoles 1ro de abril de 2020 20:16
El Intendente Ariel Sujarchuk,funcionarios y concejales expresaron a través de medios de comunicación zonales que donarán sus sueldos al Hospital de Escobar. Sin embargo, ellos omitieron informar cuánto será el valor de la donación y qué porcentaje representará esta en relación a sus ingresos totales. Una información elemental que deberían hacer pública.
La pandemia del COVID-19 muestra el estado en que se encuentra la salud pública en el país y buena parte del mundo.
En Argentina los distintos gobiernos fueron bajando los presupuestos en el área de salud.
Ejemplo de ello es la provincia de Buenos Aires que, en el 2003, con Felipe Solá como gobernador, destinaba un 8,42% del total del presupuesto provincial al gasto en salud. Daniel Scioli llevó su piso a 6,19% en el año 2009, mientras que María Eugenia Vidal lo tomó en 6,36% en el año 2016 y lo hundió hasta su récord de 5,5 % en 2019. El nuevo gobernador Axel Kicillof aún mantiene ese presupuesto miserable “prorrogado” para los 75 hospitales provinciales y las 17 UPA (Unidades de Pronta Atención).
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Ergo, los mismos funcionarios que donan parte de su sueldo, planteando rebajas temporales, son parte de los distintos partidos políticos que llevaron a esta crisis al sistema de salud de altas proporciones.
El presidente del bloque de Concejales del Frente de Todos de Escobar, Nicolás Serruya, expresó a El Día de Escobar que “esperemos que pase lo del coranavirus así no tenemos que seguir donando".
Los sueldos del personal político están muy lejos del salario de un obrero medio. Una casta privilegiada que. cómo decía Marx, administra los negocios generales de los patrones.
El cinismo del macrismo planteando la baja de salarios de la política es obsceno. Así también de los Massa que se suma a la ola “republicana”. Quieren cubrir las espaldas a los empresarios.
En momentos de crisis, la casta política es de hacer cosas cómo estás, de donar o rebajarse el sueldo para mantener el poder político del Estado.
Los diputados del Frente de Izquierda, cómo Nicolás Del Caño, cobran como un docente y el resto de sus dietas las donan para la organización y lucha de las y los trabajadores, las mujeres y la juventud.
Ya desde el 2013 Nicolás Del Caño presentó un proyecto de ley para que todo funcionario gane cómo un docente. A la vez que acompaña la lucha docente para que trabajen seis horas, con cuatro frente al aula y el resto lo dediquen a planificar, formase, corregir, entre otras cosas. Con un sueldo inicial igual que la canasta básica familiar. Ese proyecto, hasta el día de la fecha, no fue tratado.
Estos momentos de crisis aguda muestran que las iniciativas de la Izquierda cual busca soluciones de fondo, son plenamente viables. Todo funcionario político, judicial y legislativo, tiene que ganar el promedio de un obrero medio.
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Frente a la “solidaridad” de los billetera de cocodrilo, aparece la solidaridad de clase que se está gestando en está crisis. Lo muestran las obreras y los obreros de la fábrica recuperada Madygraf situada en el municipio de Escobar, reconvierten parte de su fábrica para producir junto a estudiantes y docentes alcohol en gel y barbijos para las necesidades del pueblo. La semana pasada anunciaron que realizarán una primera donación al Hospital de Escobar. También lo muestran las obreras textiles de Neuquén que comenzaron a producir barbijos y lo ponen a disposición de la salud pública y los obreros del Astillero Río Santiago que junto a la Universidad Nacional de La Plata producirán alcohol en gel. Ese es el camino a seguir.