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Red Internacional
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Dos enfermeras infectadas de coronavirus en el Hospital Carrillo de Ciudadela

Las profesionales trabajan en la Unidad de Terapia Intensiva del hospital provincial. Fueron detectadas recientemente. El sector donde trabajan no recibe nuevos pacientes. Denuncian falta de medidas de prevención.

Domingo 26 de abril de 2020 22:16

Las dos enfermeras habían estado en contacto con una médica que aparentemente padecía COVID-19 en una clínica cercana al hospital, AMTA (Asociación Mutual de
Transporte Automotor), donde también trabajan.

Luego de que el hisopado resultará positivo, se decidió su aislamiento. También fue aislado el personal de enfermería con los que estuvieron en contacto, como los
que se presentaron en el pase de guardia o los que cumplieron diferentes funciones en un área muy próxima. A ninguno de ellos todavía se les practicó el hisopado.

Las autoridades del hospital justifican su accionar argumentando que lo harán, solo cuando tengan síntomas. Entonces ¿cómo sabemos que no existen más contagiados si todavía no testearon al resto?

Podemos informar que un paciente, posiblemente infectado de COVID-19, internado en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) y asistido con respirador, no se le practicó el test a pesar de haber tenido contacto con las enfermeras contagiadas.

Hasta el momento, hay tres pacientes (con sospecha de estar infectados) aislados fuera de la UTI a los que no han hisopado. Los y las trabajadores de la salud ¿en qué condiciones trabajaban?

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Según comentan los trabajadores de este nosocomio, faltan muchos insumos de protección para las y los profesionales de la salud como mamelucos, camisolines anti derrame para los trabajadores de rayos, etc.

La insuficiencia de material de protección para el personal que debe atender a esos
pacientes se transforma en una situación inquietante para ellos y sus familias.

El Ministerio de Salud debió reconocer que la Argentina está en la cima del podio mundial de los profesionales de salud infectados por Covid-19. Se ve que no
alcanza con aplausos desde los balcones, palmadas en la espalda por parte de funcionarios y elevación a la categoría de “héroes”. El problema es estructural.

Para combatir seria y realmente los contagios del Covid-19 hay que garantizar una mayor inversión del Estado en la Salud pública y que la producción de los elementos sanitarios necesarios sean declarados de interés público para que los empresarios dejen de especular con la pandemia (como hacen las clínicas privadas).

Es necesario un único sistema de salud pública donde se garantice todos los elementos de protección para una atención de calidad con acceso pronto y seguro a toda persona que lo necesite. También es necesaria la urgente aplicación de test masivos. Recursos hay. Por eso, no tiene que pagarse la deuda odiosa y fraudulenta al FMI y los acreedores y se debe cobrar un impuesto a las grandes fortunas con una tasa que cubra todas las necesidades sanitarias y sociales.