Carola Solano, desaparecida desde el 14 de julio y Yanina Gira son los nombres que suma Jujuy a las estadísticas que muestran que cada 30 horas se asesina a una mujer en Argentina.
Andrea Gutiérrez Concejala (MC) del PTS-FIT en San Salvador de Jujuy
Sábado 23 de julio de 2016
Carola Zulema Solano Sandilli de 29 años estaba desaparecida desde el 14 de julio y fue encontrada con un golpe en la cabeza y el rostro desfigurado al margen del río Xibi Xibi, en pleno centro de la capital jujeña. Carola, fue vista por última vez cuando retiraba un certificado en una comisaría de la zona. Sus familiares realizaron la denuncia e iniciaron una intensa búsqueda a través de las redes sociales.
Por otra parte, fue encontrado el cuerpo estrangulado de Yanina Gira (de entre 20 y 30 años), en la habitación de un hotel de San Pedro de Jujuy, a unos 60 kilómetros de la capital provincial. El hombre con el que se registró en el hotel lo hizo bajo una identidad falsa, se cuenta con una filmación para ayudar en su búsqueda.
En Jujuy, estos dos nuevos femicidios no puedieron ser pasados por alto. La brutalidad de los crímenes y el hecho de que se conocieran el mismo día los ponen entre las noticias más destacadas, quebrando el manto invisibilizador con el que los medios provinciales tratan habitualmente los casos de violencia machista.
Sin embargo, aunque en esta ocasión se vieron obligados a reflejarlos en las tapas de los matutinos y en las noticias destacadas de los portales, haciendo oídos sordos a las enormes movilizaciones que en Jujuy y todo el país piden a gritos #NiUnaMenos, siguen naturalizando la violencia machista negando la especificidad de los crímenes de odio contra las mujeres que ha llevado a acuñar el término femicidio para reflejar esta enorme problemática social.
En Jujuy las mujeres víctimas de femicidios y violencia de género ni siquiera tienen el derecho de ser reconocidas como tales por los medios de comunicación que, reproduciendo las versiones oficiales de la policía y otras instituciones del Estado, siguen tratando estos casos como “crímenes pasionales” o arrojando un manto de sospecha sobre las propias víctimas, dedicándole un rincón oculto en la sección policiales. Los femicidios de Carola y Yanina, aunque no pudieron ser ocultos, recibieron el mismo tratamiento donde se siguen manejando “todas las hipótesis” alrededor de la muerte de ambas mujeres.
Las mujeres que nos preparamos para viajar al XXXI Encuentro Nacional de Mujeres de Rosario, sumaremos los nombres de Carola y Yanina, a nuestra lucha contra los femicidios y todas las formas de violencia que sufrimos las mujeres, entre las que se encuentra el ocultamiento y la revictimización con la que los medios provinciales tratan las muertes de las mujeres, y que se recrudece bajo el régimen policíaco instalado por el Gobierno radical-massista.