80 personas fueron detenidas en medio de protestas en la ciudad sureña de St. Louis cuando un policía fue absuelto el viernes acusado de asesinar en 2011 a un joven afroamericano. Otro caso de estigmatización judicial y brutalidad policial contra las comunidades negras.
Lunes 18 de septiembre de 2017 11:06
Más de 80 personas han sido detenidas en la madrugada de este lunes en la localidad de Saint Louis en Estados Unidos, ciudad que vivió ayer su tercera noche de protestas por la reciente absolución de un expolicía blanco que mató a un joven afroamericano.
Esas detenciones se suman a las 32 que ya fueron efectuadas a lo largo del fin de semana durante las protestas que estallaron el viernes, cuando un juez declaró no culpable al expolicía blanco Jason Stockley de la muerte en 2011 del joven negro Anthony Lamar Smith, de 24 años.
El policía blanco, estigmatizando al joven, argumentó que fue en “defensa propia” porque Smith estaba armado y traficando drogas en la puerta de un restaurante, así que comenzó a perseguirlo en su coche patrulla, momento en el que el joven se estrelló contra un árbol y el agente se acercó a él, rodeó su vehículo y lo disparó.
El juez, exponente del racismo en la “justicia”, consideró el viernes que Sotckley no era culpable de los cargos que se le imputaban porque se vio obligado a disparar debido a la "conducta peligrosa" del joven.
Con gritos de "¡Sin justicia, no hay paz!", centenares de personas se echaron a las calles este fin de semana mientras lucían pancartas con las palabras "Black Lives Matter" ("Las vidas negras importan"), lema del movimiento que denuncia la violencia policial contra los afroamericanos.
Durante todo el fin de semana, se repitieron las, aunque la manifestación del domingo con más de mil asistentes fue la más numerosa de los últimos días. En respuesta, la policía reprimió fuertemente, con palos, golpes y gas pimienta.
"Algunos criminales atacaron a los policías, les lanzaron químicos y rocas. Todas las heridas de los policías son menores y volverán al trabajo pronto", indicó un agente. Como suele hacer la policía durante las manifestaciones, hablan de “grupos violentos” que “atacan” a la policía, por lo que esta no tiene “otra opción” más de defenderse. Una muestra más del cinismo y del racismo de las fuerzas policiales.
Las protestas que vive Saint Louis evocan las que se produjeron a pocos kilómetros de distancia, en la localidad de Ferguson, en agosto de 2014, cuando un policía blanco mató al joven negro Michael Brown y, posteriormente, fue exonerado de todos los cargos.
También los crímenes de Charleston, de Baton Rouge y en Baltimore, donde un policía asesinó al joven negro Freddie Gray y que se convirtió en un símbolo de la brutalidad policial contra los afroamericanos.
La ilusión de la sociedad posracial enarbolada por el expresidente Barack Obama se expresa día a día en Estados Unidos, que lejos está de poner fin al racismo que caracterizó toda su historia. Hoy por hoy, el propio presidente encabeza la criminalización y la estigmatización de los jóvenes negros que viven en los barrios pobres de los estados sureños, y que lleva a que una persona afroamericana tenga 3 veces más probabilidades de ser asesinada por la policía que una persona blanca, y 6 veces más posibilidades de ser encarcelado que uno blanco y 2,5 veces más que un latino. La igualdad, sólo un mito.