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EEUU, Canadá y México acuerdan que sector automotriz volverá a producir

Canadá, Estados Unidos y México se encuentran trabajando de manera “estrecha, coordinada y permanente” para lograr que el sector automotriz vuelva a trabajar, según un comunicado del gobierno de México. ¿Cuál es la necesidad de producir coches en medio de la pandemia?

Sábado 25 de abril de 2020

El gobierno de la 4T dijo que “será particularmente enfático en la protección de la salud de los trabajadores, sus familias y su comunidad, por lo que las autoridades competentes vigilarán que la reapertura de la industria automotriz sea ordenada, gradual y cauta”.

Según este comunicado, en México la industria automotriz no volverá a ponerse en marcha hasta que se tengan protocolos para que los trabajadores vuelvan a laborar.

Estas declaraciones no hacen más que contraponerse con la realidad, pues el gobierno se ha limitado a apelar a la buena voluntad de los empresarios para que cumplan con la prohibición de los despidos y las medidas de sanidad en los que siguen funcionando. Incluso hay plantas de la industria automotriz que siguen operando a la fecha a pesar de no ser sectores esenciales.

En la última semana trabajadores de Legrand y Hyundai en Tijuana realizaron protestas en sus plantas, denunciando las condiciones en las que los patrones los obligan a trabajar y exigiendo el cese de la producción.

Para cerrar el documento el gobierno escribe: “La cooperación trinacional permitirá que este plan tenga sustento en la evidencia científica y en las mejores prácticas que compartan las agencias de salud pública de los tres países. El esfuerzo conjunto redundará en un beneficio común para las naciones involucradas con un balance positivo en la salud pública y en la reactivación de los sectores productivos”

Nada garantiza la cooperación con los países del norte para la seguridad y salud de los trabajadores automotrices de México, pues en la pandemia el gobierno de Trump se ha caracterizado por presionar para que la producción vuelva a “la normalidad” arriesgando a millones de trabajadores.

Janneth Quiroz, subdirectora de Análisis Económico de Grupo Financiero Monex, anunció para este año una contracción del 20% en la industria automotriz. Este es el panorama al que los gobiernos de los países del T-MEC le temen, el inminente aumento de contagios entre trabajadores de la maquila por otro lado, no es algo que les mortifique.

Tijuana hoy es el municipio con mayor cantidad de contagios, los paros en plantas de la frontera entre México y EEUU no cesan pues los trabajadores no están dispuestos a seguir arriesgando sus vidas y las de sus familias para que los patrones salgan librados de la crisis.

En México el sector automotriz está compuesto por cerca de un millón de trabajadores, una gran parte de ellos ha sido despedido o en el mejor de los casos mandado a descansar con apenas un 50 o 70% de su sueldo. Muchos otros siguen siendo obligados a trabajar.

Ante esta situación es urgente exigir que no hay ni un despido, que a todos lo s trabajadores de los sectores no esenciales se les de una licencia de descanso con el 100% de su sueldo. Y que aquellos de los sectores esenciales o que puedan ser reconvertidos, tengan la protección necesaria para no contagiarse.

Los patrones no pueden seguir ocupando las vidas de los trabajadores como si fueran simples piezas de su maquinaria. La única alternativa para los trabajadores es tomar sus destinos en sus propias manos, poniendo las fábricas en las que los hacen trabajar, en los que los despiden o los mandan a casa con un salario reducido, a funcionar bajo su propio control y garantizar las condiciones de sanidad necesarios.

No es posible que hoy se siga produciendo para los intereses de los capitalistas. ¿Quién en medio de la recesión económica va a poder comprarse coches? Lo que hoy es urgente para los trabajadores del mundo entero es que se produzcan respiradores y camillas.

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Los miles de trabajadores que hoy comienzan a levantarse para decir ya basta, deben avanzar en articular sus luchas para exigirle al gobierno de López Obrador que estatice todas aquellas empresas que violen sus derechos. Sólo con la unidad de los de abajo será posible imponer una salida a esta crisis que priorice nuestras vidas por sobre sus ganancias.