La reunión empresarial de cada año se alineó con Piñera titulándola “Tiempos Nuevos”, casi igual que el lema del candidato derechista “se vienen Tiempos Mejores”. Pero los empresarios dieron cuenta del rechazo social que experimentan. ¿Se expresó ese rechazo en los invitados?
Viernes 20 de octubre de 2017

El ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre afirmó que no hay un cuestionamiento “masivo” al “modelo". Que las demandas son de clases medias que quieren conservar sus posiciones y temen que algún evento los devuelva a la pobreza. Se podría decir que si ese es el temor, el cuestionamiento al modelo sí está en el aire. Que sí se impugnan las AFP, el lucro en educación, los abusos empresariales con la colusión, sí se cuestionan pilares del modelo. Que entre los que se movilizan hay tanto de clase media como de la clase trabajadora. El resto es una visión auto-complaciente que pretende tapar el sol con un dedo.
El presidente de la CPC (Confederación de la Producción y el Comercio), y ex ministro del gobierno de Piñera, Alfredo Moreno, volvió a admitir el cuestionamiento del que son objeto los empresarios en forma elusiva: "Necesitamos un cambio radical en la forma en cómo nos relacionamos con la sociedad", dando cuenta de que deben buscar "estar conectados con las personas", y lanzar una campaña sobre la importancia del rol de los empresarios y las empresas en la sociedad.
Pero otra cosa es si esas movilizaciones y demandas han alcanzado sus objetivos, o, igual de importante, si han encontrado expresión política. Y aquí la respuesta es que no todavía. Pero todo está crujiendo.
Michelle Bachelet hizo una defensa de su gestión, y atacó a la derecha rechazando las “post-verdades”, respondiendo que Piñera le entregó una economía en desaceleración y ella la está entregando en recuperación, y que se centró en que están por “ir reparando baches, no por esquivarlos. Los parches no sirven cuando las brechas son muy profundas”. Sí, hay “brechas muy profundas” y lo que buscó es reparar baches para intentar impedir que crezca el descontento social. Fue una de las respuestas a los cuestionamientos al modelo, relativamente exitosas, pero que parecen haber llegado a un callejón sin salida.
Se ve en la división de la Nueva Mayoría. Guillier eludió definirse como continuador de Bachelet, aunque habló de crecimiento con “seguridad social”, más cerca del primer Gobierno de Bachelet que del segundo. Por otro lado, Goic declaró que seguirá el camino de Lagos, es decir, de la Concertación, es decir, no de Bachelet y la Nueva Mayoría. ¿Otra constatación de su quiebre profundo?
Piñera, contra Eyzaguirre apuntó contra todas las reformas, diciendo que “tal vez él cree que lo novedoso y lo progresista es quitar los patines, es igualar hacia abajo y es idolatrar a la tómbola que reemplaza a los padres. Nosotros no creemos en eso y por eso no es parte de nuestro gobierno”. Es decir, re-afirmó que intentará pasar la “retro-excavadora al revés”.
Kast buscó mostrarse como contendor de Beatriz Sánchez y a la derecha de Piñera diciendo que no hará propuestas populistas como la del ex presidente de aumentar los feriados.
ME-O increpó a los empresarios en un video que pasó Beatriz Sánchez ya que no había sido invitado. Pero fue una increpación mula, porque aclaró que sí cree en el mercado y la competencia.
Beatriz Sánchez hizo un gesto político que supera sus palabras. En ocasiones anteriores había criticado el ir a ENADE a rendir explicaciones a los empresarios. Ahora participó sin declaración alguna por el estilo.
¿Qué significa todo esto? Que sí hay cuestionamientos al modelo. Que hay una fuerte tensión sobre cómo responder, sin encontrar una brújula, debatiéndose entre reafirmar el camino de la Nueva Mayoría, volver atrás a la noventista concertación (ya sea en la versión Lagos o en la versión primer gobierno de Bachelet), pasar la retroexcavadora al revés (con anestesia Piñera, sin anestesia J.A. Kast), o buscando revitalizar una centroizquierda con mayor acento en la izquierda.
La voz de las movilizaciones y demandas de los últimos años, no encontraron expresión política. Aunque sí dieron cuenta todos que es una amenaza latente.