Cientos de miles de familias que quedaron sin luz, incluidas personas electro-dependientes (sus vidas dependen del acceso a la electricidad) cuestión que dejó el saldo de un muerto. Es un síntoma de los problemas que acarrea la privatización de las empresas.
Domingo 23 de julio de 2017
Estos días se abrió un importante debate originado por los cortes de electricidad generados luego de la breve caída de nieve.
Esto fue la gota que colmó la paciencia de cientos de miles de personas, que ven cómo la privatización de los servicios básicos sólo sirve para enriquecer a las compañías a costa de la calidad del servicio y de altas tarifas.
Por ejemplo, el tercer trimestre del 2016 Enel alcanzó utilidades por $326.236 millones, es decir un cifra enorme para un servicio básico que es monopólico, cifra que además coincide con una amplia cantidad de despidos, de los cuales hoy están pagando los costos los usuarios ver (Trabajadores de Enel denuncian recortes que hizo la empresa para aumentar sus ganancias).
Esto abre el debate sobre la re estatización de los servicios básicos
El uso político de la derecha y sus intereses cruzados
El alcalde de Las Condes, Joaquín Lavín, no dejó de vociferar contra Enel, diciendo que la cuenta donde vivan los adultos mayores y mujeres con niños la pagaría la empresa.
Tampoco faltó la tardía respuesta de Piñera criticando a la empresa, aunque de forma más tibia. Esto aparece más como un discurso demagógico lleno de hipocresía, ya que los vínculos directos entre Piñera y la compañía, rebelan donde están sus verdaderos intereses.
El presidente del directorio Enel Chile es Herman Chadwick Piñera, primo del ex presidente, ahora candidato a La Moneda de Chile Vamos. Mientras, sus mayores accionistas son Enel South América, Citibank, Banco de Chile por cuenta de terceros no residentes, Banco Itaú por cuenta de extranjeros, Banco Santander y las AFP Capital, Cuprum y Provida.
La cabeza de Enel es su presidenta, María Patrizia Grieco, con fuertes vínculos en Chile, y quien fue recibida por la presidenta Bachelet en La Moneda en su última visita a Chile. El control ejecutivo está a cargo del polémico empresario italiano, Francisco Starace, quien mantiene una amistad de años con el Senador Guido Girardi, a quien visita en su casa cada vez que viene a Chile.
La respuesta de Enel
La respuesta de la empresa es tardía y es una miseria comparado con sus ganancias. Están ofreciendo 25.000 pesos de descuento a la cuenta de la luz mensual por cada día de corte de luz, lo cual es a todas luces una miseria si consideramos que por cada día sin luz en los hogares se pierden alimentos, la posibilidad de comunicarse e informarse o también para quienes perdieron días de trabajo que en muchos casos serán descontados por los empleadores.
Por otro parte, esta compensación representa apenas un 13,5% de las utilidades del primer trimestre del 2017 que fueron $ 24.141 millones, unos US$ 36,9 millones de dólares.
¿Pueden seguir los servicios básicos siendo un negocio en manos de los privados?
El debate de fondo que los empresarios y sus políticos de la Nueva Mayoría quieren evitar, es que el problema de las privatizaciones trae como consecuencia que el único interés de las empresas es aumentar las utilidades y no la calidad del servicio. Que prima la precariedad de las condiciones laborales y no la calidad de vida de las y los trabajadores y sus familias.
Así, aparecieron distintas voces opinando sobre el rol del Estado. Desde posturas más tímidas, pidiendo más control por parte de este, hasta posturas más claras.
Como propone Dauno Totoro, Precandidato a diputado del distrito 10 "los servicios básicos deben volver a ser propiedad del estado, pero bajo gestión de las y los trabajadores que junto a los usuarios, donde prime resolver las necesidades del pueblo trabajador y no las ganancias".