Al son de la música más rebelde de Violeta Parra, un emocionante acto se llevó a cabo en Temuco para conmemorar el 8 de marzo. Mujeres trabajadoras, mapuche y estudiantes denunciaron la situación de discriminación y desigualdad que viven las mujeres en la región. El hermano de Yiny Sandoval Reyes denunció la falta de investigación de su asesinato y la de sus tres hijos.
Jueves 9 de marzo de 2017
La fuerte lluvia que cayó sobre la ciudad no espantó a la numerosa concurrencia que tuvo el acto y posterior marcha para conmemorar el 8 de marzo en Temuco.
El auditorio de la Biblioteca Galo Sepúlveda fue el escenario para un acto del 8 de marzo que estuvo cargado de fuerza, rabia, denuncias y rebeldía.
La música de Violeta Parra y el teatro feminista fueron el telón de fondo de una jornada donde la fuerza de las mujeres trabajadoras del retail, mapuche, lesbianas, estudiantes se hizo sentir para denunciar y visibilizar las principales problemáticas que nos aquejan: acoso sexual, brecha salarial, violencia, educación sexista, represión y discriminación contra las mujeres mapuche.
Especialmente emotiva fue la denuncia de la familia de Yiny Sandoval Reyes, quien murió apuñala y luego quemaron su casa donde murieron sus tres pequeños hijos. La familia denunció que por la falta de investigación de su caso debido a que son una familia trabajadora sin recursos ni poderosa.
En esta actividad además participó la coordinadora NO Mas AFP de Temuco. Al grito de Ni Una Menos¡¡ y ¡Si nuestro trabajo no vale produzcan sin nosotras¡ finalizó el acto y marcha organizado por la Coordinadora Ni Una Menos de Temuco.