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Red Internacional
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Elecciones en Estados Unidos. El Capitolio: la otra batalla de esta noche

El control de la Cámara de Representantes y el Senado tiene un significado determinante para ambos partidos. El control sobre el próximo presidente y la composición de la Corte Suprema.

Martes 8 de noviembre de 2016 15:11

Aunque opacada por la vertiginosa carrera electoral entre Clinton y Trump, la batalla por la mayoría en la Cámara de Representantes y el Senado será la otra estrella de la noche. Los resultados tendrán consecuencias para el próximo presidente, como así también sobre el peso político de cada partido y la composición de la Corte Suprema de Justicia.

En las elecciones de esta noche se renueva la totalidad de la Cámara de Representantes que tiene un total de 435 miembros y un tercio del Senado (34 bancas). Los demócratas aspiran a ganar la mayoría en el Senado, para lo que deberían conquistar al menos 5 nuevas bancas (4 si Hillary gana la presidencia y su vicepresidente funge como presidente de la cámara alta). Los republicanos por su parte aspiran a mantener el control de la Cámara de Representantes, para lo que ya hace más de un mes las principales figuras del partido se han “despegado” de la controvertida campaña de Trump para concentrarse en los estados donde pueden ganar bancas.

Si los republicanos logran mantener la cámara baja podrán demostrar que aún tienen músculo político, más allá de la figura de Trump, y que pueden mantenerse en competencia con los demócratas, aunque deberán ajustar las estrategias hacia un electorado que demográficamente se aleja cada vez más de lo que históricamente fue un votante republicano promedio. También les permitirá ponerle límites al futuro habitante de la Casa Blanca, sea Trump o Hillary. Aunque las encuestas dan por hecho que retendrán la Cámara de Representantes, si por algún motivo llegaran a perderla significaría una catástrofe de consecuencias históricas para el partido.

En cuanto a los demócratas aún no es claro que vayan a ganar la mayoría en el Senado, pero de ser así podrían apuntarse una importante victoria ya que estarían a un paso de modificar la composición de la Corte Suprema rompiendo el equilibrio liberal-conservador al reemplazar el puesto que dejó bacante Antonin Scalia tras su muerte en febrero de este año. Scalia era la principal voz conservadora dentro de la corte suprema, que está compuesta por 9 miembros con cargos vitalicios. Desde su muerte los republicanos se negaron a nombrar un nuevo juez de los propuestos por Obama, y argumentaron que deberían esperar a que asuma el nuevo presidente. Teniendo en cuenta que al menos un miembro más de la Corte Suprema posiblemente deba ser reemplazado en los próximos años, un Senado en manos de los demócratas y bajo una presidencia de Clinton sería una pesadilla para los republicanos que verán perder su influencia sobre la Corte Suprema de manera significativa.

Habrá que esperar a los resultados finales para saber cómo quedará el balance entre ambos partidos en dos de las principales instituciones del país.