Estudios realizado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de Antofagasta, entregó alarmantes cifras de desigualdad nuevamente en torno al problema de la vivienda en la capital regional de la minería.

Martín López Trabajador del Litio
Viernes 6 de septiembre de 2019
Según cifras entregada por la CChC de Antofagasta en torno al valor de las casas en Antofagasta, el 33% de estas vale menos de 3.000 UF, lo cual equivale aproximadamente a más de $84 millones, mientras que el promedio de valores por sector se desglosó de la siguiente forma: en el sector norte los valores son 2.723 UF (más de $76 millones), en el sector centro 4.400 UF ($123.200.000) y en el sector sur aproximadamente $134.500.000 lo que equivale a 4.800 UF.
Es parte del enorme negocio de las empresas inmobiliarias. Según lo declarado a fines de agosto por parte del director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica, Luis Eduardo Bresciani, los precios de las viviendas en los últimos ocho años aumentaron un 70%. En Antofagasta, mas de 21 mil personas habitan en los 79 campamentos existen actualmente, un aumento del 620% en la cantidad de núcleos familiares en los campamentos, mientras centenas de edificios en la ciudad minera están vacíos por el inalcanzable derecho a acudir a una vivienda digna. Mientras los valores de las vivienda son exorbitantes alejado de la realidad de cualquier trabajador o trabajadora que debe endeudarse por decenas de años, aumentan los campamentos, lo que se suma al negocio que el Chile neoliberal ha hecho con derechos tan básicos como la educación y la salud de mercado.
Sin dudas cifras deprimentes en una de las regiones que genera grandes ganancias producto de ser uno de los centros mineros neurálgicos del capitalismo chileno, pero donde el 50% de las y los trabajadores gana menos de $450.000 líquidos según cifras entregadas por la Fundación Sol en el estudio Salarios al Límite.
Estas son las crudas cifras que expresan la desigualdad social que existe entre la clase trabajadora que en una de las ciudades más costosas del país no logra llegar a fin de mes y las rimbombantes ganancias que se llevan las grandes firmas nacionales como Luksic o las multinacionales imperialistas como BHP, a costa del saqueo a destajo de nuestros recursos, y el deterioro del medio ambiente en una de las regiones que tiene el monopolio del cáncer a nivel nacional.
Necesitamos combatir las desigualdades por un Plan de Viviendas para la clase trabajadora
Ante la crisis de la vivienda y el aumento exponencial de los campamentos a nivel nacional, el Ministro de Vivienda y Urbanismo Cristián Monckeberg, la semana pasada habría propuesto un aumento en el subsidio para la vivienda para los antofagastinos de 2.400 a 3.000 UF aumentando el aporte fiscal para la compra en aproximadamente un 35%, lo que ante la realidad que hemos descrito anteriormente es totalmente insuficiente.
La problemática de fondo es el negocio que ha hecho este Chile heredado de la dictadura que sólo beneficia a las diez familias más ricas del país también haciendo de nuestros derechos un bien de consumo. Por lo tanto para resolver íntegramente es necesario que las y los trabajadores junto a las grandes mayorías nos pongamos a la cabeza de darle una salida real al déficit de viviendas y su acceso, lo que parte por chocar con el negocio y las grandes ganancias de quienes hacen de nuestra vida un negocio: las inmobiliarias y los banqueros.
Para esto es necesario proponernos luchar por conquistar un Plan de Construcción de Viviendas financiada por el Estado y con impuestos a las grandes fortunas, bajo el control de las y los trabajadores y los sindicatos de la construcción, como también avanzar en la perspectiva de expropiar a todas las empresas inmobiliarias sin pago, las que han aumentado sus riquezas a costa del endeudamiento de millones de familias, y poniendo fin a este negocio bancario.
Así, podemos ir dando una respuesta para avanzar a un cuestionamiento a este sistema donde priman las ganancias de empresarios y no nuestras vidas, para avanzar a poner fin a este gran negociado y poner todos los recursos al servicio del pueblo trabajador sentando las bases para acabar con la brutal desigualdad que significa el capitalismo, esta es parte de la lucha que nos proponemos quienes somos parte del Partido de Trabajadores Revolucionarios.