Los votos de Cs y PDeCat resultan fundamentales para lograr la mayoría de 175 “síes”, incluido un voto supuestamente erróneo de un diputado del PP, después de que los diputados de UPN votaran en contra. Arrimadas presume de que el texto tiene muy poco que ver con las promesas de derogación de PSOE y UP. Yolanda Díaz tira de relato sin poder responder a quienes la acusan de revalidar el legado de Rajoy y Zapatero.
Jueves 3 de febrero de 2022
Una reforma laboral que deja intacto el legado de las anteriores, en especial la de Rajoy de 2012, y que satisface a la UE por el acuerdo con la patronal y la incorporación del Mecanismo RED, una institucionalización de la socialización de las pérdidas empresariales de sectores en crisis. Esta parece que será la reforma estrella de la legislatura del gobierno “más progresista de la historia”, que ha salido convalidada este jueves en el Congreso de los Diputados.
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Los avales necesarios han venido de las filas de los partidos de gobierno, el PSOE, Podemos e IU/PCE, que suman 159 diputados y diputadas, y una nueva coalición de socios más escorada a la derecha que el llamado bloque de investidura, que han elevado los “síes” a los 174.
La votación se ha salvado finalmente por la colaboración in extremis de un voto "por error" de un diputado del PP. "Me he equivocado", ha dicho a la dirección de su partido el diputado extremeño Alberto Casero, mientras que en público los del PP niegan la equivocación de su diputado y lo achacan a un error informático.
Pero a nadie engaña que el voto salvador de la votación haya sido algo erróneo después de que los dos diputados de UPN se saltasen la disciplina de su partido y finalmente votasen ’no’. Ante una Reforma Laboral bendecida por la CEOE, más allá de la escenificación de oposición de la derecha, a fin de cuentas han garantizado que se aprobase.
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha presentado el Real Decreto haciendo uso del relato de “acuerdo histórico” y “recuperación de derechos”. Ha utilizado para su argumentario a las Kellys como ejemplo, pero éstas han salido en sus redes sociales a aclarar que con esta reforma se sienten “olvidadas otra vez” y recriminando que la reforma del artículo 42.1 del Estatuto de Trabajadores, que flexibilizó al máximo la subcontratación, es parte de lo no derogado.
Hemos oído a @Yolanda_Diaz_ el discurso de la reforma laboral nombramos varias veces, pues sepa que nos sentimos olvidadas otra vez, dejarnos fuera de las plantillas siendo parte estructural no tiene sentido, donde se quedó la reforma el art. 42.1 ET.
— Las kellys Benidorm (@kellysbenidorm) February 3, 2022
El principal respaldo ha venido desde una parte de la derecha de la Cámara. Los 9 diputados de Ciudadanos se han mostrado conformes con que “no se haya tocado ni una coma” de lo acordado con la patronal. En palabras de Arrimadas, se votaba así un texto que “se parece poco a lo que defendían PSOE y Unidas Podemos”.
Se han sumado también los 4 diputados del PdeCat, que como herederos del pujolismo hacen de emisarios directos de Foment del Treball. Finalmente UPN, la ruptura navarra del PP que había justificado su apoyo por por ser un “partido de Estado”, no ha aportado sus 2 votos. Sin embargo, parece ser que "por error" el diputado del PP Alberto Casero ha votado telemáticamente a favor, salvando la votación.
El gobierno ha contado además con los apoyos de partidos regionalistas como el cántabro, los dos canarios – Coalición Canaria y Nueva Canarias- y Teruel Existe.
También de Más Madrid y Compromís han votado que sí. Desde el primero se han sumado al relato de “recuperación de derechos”. Juan Baldoví por su parte, se ha sumado al bulo difundido por Unidas Podemos de que una camarera de piso pasará a ganar 5000 euros más al año con esta reforma. Tal y como han desmentido abogados laboralistas de izquierda, la reforma incluye que las subcontratas deberían aplicar el convenio sectorial de la actividad que realizan. Sin embargo, esta prevalencia queda suspendida en caso de que la subcontrata en sí cuente con un convenio de empresa, como es previsible que opten todas estas patronales ultraexplotadoras. En ese caso la prevalencia del sectorial sería solo en cuanto a tablas salariales, pudiendo fijar el resto de retribuciones – como las primas por nocturnidad, festivos u horas extras – y condiciones – permisos, descansos o vacaciones – a la baja.
Los “noes” han sumado finalmente 174 escaños. Estos han incluido los de la oposición de derecha del PP, Vox y Foro Asturias. Una posición basada en sus propios cálculos electorales y de desgaste del gobierno, y que ha sido criticada por la patronal y directivos del IBEX35, que han salido a apoyarla públicamente, como la presidenta del Santander, Ana Botín. Pero como hemos visto, al fin de cuentas, el PP ha puesto erróneamente o no su "granito de arena".
Y es que, como han reconocido importantes dirigentes del PP como Aznar o Rajoy la reforma deja intacta la suya. El expresidente del gobierno que la aprobó se refirió a la de Yolanda Díaz como “unos mínimos retoques” y hasta Fátima Bánez, la exministra de Trabajo que la aprobó, ha hecho campaña para conseguir el apoyo de Ciudadanos.
De entre los socios de investidura han destacado los “noes” los 13 de ERC y los 5 de Eh-Bildu. Sobre todo porque, hasta la fecha, han sido los socios preferentes para la aprobación de otras grandes medidas de corte social-liberal como los Presupuestos o la contrarreforma de las pensiones que busca alargar la edad efectiva de jubilación. La oposición a la reforma del sindicalismo alternativo, en especial el vasco, seguramente ha sido una presión para evitar el acuerdo de EH-Bildu, y las nulas concesiones del gobierno “progresista” y el bloqueo de la Mesa de Diálogo en Catalunya, para evitar el de ERC. Aún así ambas formaciones se han mostrado dispuestas a mantener el diálogo y tratar de recuperar la sintonía para futuros acuerdos.
A ellos se han sumado los “noes” de los 4 de JxCat y los 6 del PNV, que han terminado decidiéndose por no apoyarla por la no recuperación de la prevalencia del marco autonómico en la negociación colectiva. Por parte de la CUP su diputado Albert Botrán ha recriminado a las fuerzas del gobierno de coalición haber desperdiciado la mayoría parlamentaria con la que contaban para llevar adelante una derogación real que no tuviera que contentar a la patronal.
El bloque de la investidura ha quedado pues en su mayoría por fuera del acuerdo y PSOE y Unidas Podemos lo están rehaciendo mirando claramente a la derecha en el ecuador de su legislatura. Una reforma laboral que revalidad la precariedad, un pensionazo y un rescate a la banca de 35 mil millones de euros con la operación Sareb. Este es el arranque de 2022 del gobierno “progresista”. Un anuncio a navegantes de que las políticas social-liberales serán la tónica cada vez más marcada de aquí en adelante. Políticas de derechas que siguen abriéndole el camino a la derecha y la extrema derecha que no dejan de ascender en las encuestas.
El mal menor era esto. Un horizonte de rebaja de expectativas constantes y resignación a las políticas que demanda la patronal y la UE, mientras las grandes empresas se esperan para recibir una lluvia de millones de 140 mil millones de los Fondos NextGeneration.
El sindicalismo alternativo se ha opuesto a esta reforma “fake”, o a esta “estafa” como la han denominado, con manifestaciones en los últimos días en numerosas ciudades. Este jueves se ha concentrado en el Congreso mientras se realiza el debate y la votación.
? VÍDEO | Julián Martínez de @CGTMetalMadrid en la protesta frente al Congreso por la #DerogaciónRealYa de las Reformas Laborales explica que la reforma del gobierno mantiene los aspectos más lesivos de las del PP y PSOE. #YoMeRebelo3F #3F pic.twitter.com/4mvFQYZ3YK
— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) February 3, 2022
El gobierno la ha sacado adelante con el respaldo de una parte de la derecha de la cámara, pero la pelea no puede terminar aquí. Lo que se ha aprobado es ante todo una revalidación del marco legal vigente, que blinda la precariedad, aunque ahora en algunos casos ésta encaje en formas contractuales con la denominación de “indefinido” pero con el mismo despido libre y barato que antes.
? VÍDEO | #3F Desde el Congreso de los Diputados, @Lucia_Nistal, portavoz de la CRT explica por qué la de Yolanda Díaz no es una derogación real de las reformas laborales del PP y el PSOE, sino otra reforma para la patronal. pic.twitter.com/AtuSIzACyK
— IzquierdaDiario.es (@iDiarioES) February 3, 2022
Las fuerzas de la izquierda sindical, que vienen avanzando en acuerdos de unidad de acción en todo el Estado, tienen por delante la responsabilidad de explicar y combatir el relato de Yolanda Díaz y la burocracia sindical de que estamos ante “una reforma histórica”. Llamar a asambleas en los centros de trabajo, reuniones de activistas, que empiecen esta importante tarea, que consulten a los trabajadores si están o no a favor de que se deroguen las contrarreformas laborales que el gobierno ha querido dejar intactas, y sobre todo, que empiece a organizar desde abajo un movimiento por su derogación real y para enfrentar la aplicación de las mismas en forma de EREs, convenios a la baja y despidos low cost.