La reforma política de la Ley electoral y la Constitución Provincial que plantean sólo se propone resolver el fracaso para democratizar al régimen político.

Alejandro Vilca Diputado PTS/FIT Jujuy | @vilcalejandro
Martes 28 de octubre de 2014
El viernes se llevó a cabo el Congreso Partidario del PJ provincial tal como había sido anunciado por el gobernador y su vice en el acto del 17 de Octubre en Yuto. En esta ocasión el punto de amnistía a los peronistas que se habían ido detrás de otros proyectos políticos concentró las discusiones de este encuentro, en el que asistieron todas las “figuras” relevantes del PJ local, Miguel Morales, Guillermo Jenefes, Ruben Rivarola, Olindo Tentor, Marcelo Llanos, etc., como así también muchos congresales que organizan la militancia cotidiana, “los punteros”, los que deberían tener en su voto las decisiones a seguir por el partido.
Presentado como un congreso del PJ que plantearía grandes reformas, es una respuesta para salir de su debilidad interna y el desgaste en el gobierno. Mirando de reojo las encuestas que vienen dándole a Fellner por debajo de Gerardo Morales. Se sienten presionados a maniobras y respuestas desesperadas que puedan devolverle credibilidad y mostrando un cambio, frente a la sociedad de un aparato osificado de viejos dirigentes y eternos candidatos.
Por eso se debe entender la generosa amnistía, que definieron a pesar de que hubo algunos cruces en el congreso. Finalmente se aceptó la propuesta de la mesa conductora por la cual se acepta la vuelta al partido de todos aquellos que se fueron de su militancia pero no renunciaron a su afiliación. Según fuentes periodísticas, serían unas 800 los dirigentes en condición de retornar al partido de gobierno.
Pero de todas las resoluciones, la más esperada nunca llegó o se hará esperar.
La más relevante en los anuncios previos como era una posible reforma del Código Electoral y de la Constitución Provincial quedó sujeta a análisis en una Comisión Partidaria que se reuniría el lunes 27. Sobre estas reformas no hubo más que los rumores que se vienen dando. Una posible Ley de Lemas o la incorporación del sistema de elecciones PASO para los cargos provinciales. Y respecto a la reforma política analizan la introducción del Consejo de la Magistratura para la selección de jueces y la limitación en los cargos de los intendentes, comisionados municipales, legisladores, etc.
Si se llegara a dar esa ambiciosa reforma constitucional implicaría si o si el acuerdo con otros bloques, para llegar a los dos tercios de la cámara de diputados que hoy el PJ no lo tiene, algo que por el momento, se ve difícil por la fuerte puja electoral entre el PJ y la UCR de cara al 2015, pero no imposible.
Así como lo hicieron en 1986 y luego en 1991 con la reforma de la Constitución Provincial y la incorporación de la Ley de Lemas, en ambos casos, los cambios fueron a la medida de solucionar la crisis interna del PJ, para garantizar su poder y “la institucionalidad” de los empresarios y terratenientes de Jujuy, como un equilibrio de reparto del poder (el bipartidismo PJ-UCR) y cargos que les garantice la gobernabilidad.
Toda reforma debe comenzar eliminando el piso proscriptivo y antidemocrático del 5%, y avanzar en cambios profundos, como el estableciendo que todo funcionario, juez y diputado cobre lo mismo que un trabajador estatal o un maestra, que los diputados sean revocables si no cumplen con el mandato de quienes los eligieron, reducir y limitar la reelecciones en todos los cargos, establecer un salario básico igual a la canasta familiar para todos los trabajadores, como el pase a planta permanente o el derecho de un techo para cada familia, por ejemplo. Si no toda reforma que se plantee será cosmética para que no cambien los pilares que sostienen este régimen bipartidista, "los privilegios y negocios", de una casta política que gobierno al servicio de los empresarios mineros, los tabacaleros y de los ingenios. Una reforma del tipo que planteamos hace imprescindible la más amplia movilización del pueblo trabajador y la juventud en las calles hasta conquistarla.