El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió ayer que los fallos de Thomas Griesa pueden “exacerbar problemas de acción colectiva” en las reestructuraciones de deudas. También se pronunció por reforzar la regulación de contratos de instrumentos financieros
Miércoles 8 de octubre de 2014 01:30
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió ayer que los fallos del juez de Nueva York Thomas Griesa pueden “exacerbar problemas de acción colectiva” en las reestructuraciones de deudas soberanas y destacó la necesidad de modificar los contratos futuros para evitar problemas como los que enfrenta Argentina en su disputa con los holdouts.
Dichos conceptos fueron expuestos a través de un documento difundido en Washington, que lleva por título “Fortalecimiento del marco contractual para abordar los problemas de acción colectiva en la reestructuración de la deuda soberana”, y cuya presentación quedó a cargo de Sean Hagan, responsable de legales del FMI.
Desde el organismo se reconoció que, tras evaluar lo sucedido en el caso argentino y la disputa abierta en los tribunales estadounidenses, se “ponen de relieve la importancia de fortalecer aún más el marco contractual existente”.
Por ello, el interés del FMI -que conduce la economista francesa Christine Lagarde- se centra en el estado de situación que abrió el fallo de Griesa en favor del fondo NML Elliot, de Paul Singer, que demanda el pago de deuda soberana a la Argentina, que fue la pasada semana señalada en “desacato” por el tribunal de Manhattan.
“Los directores (del FMI) reconocieron que las decisiones recientes del tribunal de Nueva York, en lo que concierne a Argentina, pueden exacerbar problemas de acción colectivos y, en consecuencia, hacer el proceso de reestructuración de deuda soberano más complicado”, expresó el organismo.
También en el ítem referido a ‘Pari Passu’, el documento del FMI comentó que el organismo ponderó “la modificación reciente de dicha cláusula en ciertas emisiones de deuda con el objeto de avanzar con pagos de obligaciones calificadas”.
El paper de 48 páginas presentado en Washington plantea su evaluación sobre las reformas realizadas en los contratos para “abordar los problemas de acción colectiva para lograr reestructuraciones de manera ordenada en materia de deuda soberana”, centrando su atención sobre el caso argentino.
Allí, surgen una serie de propuestas a partir de la ronda de consultas realizadas por el organismo en los últimos 18 meses, con referentes del mercado, entre los que se cuenta a la Asociación Internacional del Mercado de Capitales (ICMA, por sus siglas en inglés), que agrupa a un conjunto de bancos inversores. Esta asociación discutió en agosto cambios en la regulación internacional muy similares a los planteados por la resolución presentada por la Argentina en la ONU. Curiosamente, lo hizo a instancias de EE.UU., que votó en contra de la resolución argentina.
Por ello el FMI recomienda la necesidad de modificar los procesos de reestructuración de deuda para evitar batallas legales como la que enfrenta Argentina e imponer el mejoramiento de las cláusulas colectivas planteadas en los nuevos contratos de colocación de deuda soberana.
En el caso de la ‘Pari Passu’, el organismo propone modificar dicha cláusula en cuanto a las obligaciones en el orden internacional respecto a que no se debe requerir que el emisor pague en iguales condiciones a todos sus acreedores.
En segundo lugar, se propone incluir en los contratos una denominada Cláusula de Acción Colectiva (CAC) que permita abordar con mayor facilidad los problemas que pudieran surgir en casos similares al caso argentino.
No es el del FMI el único apoyo de la Argentina entre lo más encumbrado del sistema financiero internacional. La Presidenta se reunió hace dos semanas con el “compañero” George Soros, que está demandando al Bank of New York Mellon por cumplir el fallo de Griesa. Y el Financial Times califió los fallos de Griesa como una “extorsión” contra el gobierno argentino.