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Red Internacional
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RECESIÓN. El FMI ajusta sus números a la baja: la economía argentina se contraerá 1,5 %

Advirtieron que el “impacto adverso” de la “transición” económica fue “mayor de lo previsto”. Sin embargo, esperan mejoras a partir de 2017.

Jueves 21 de julio de 2016

Foto: Taringa

El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconfirmó ayer una caída de la actividad económica argentina para 2016. Sin embargo, sus pronósticos iniciales parecen haber quedado cortos ya que corrigieron a la baja su previsión del nivel de actividad para este año que cerrará con una contracción de 1,5 %. Así señaló Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo, en el marco de una conferencia de prensa en Washington.

"El ajuste de los precios relativos en el primer semestre de 2016 -tras la depreciación del tipo de cambio y el alza de las tarifas de los servicios públicos- ha acelerado la inflación y perjudicado el consumo privado", señalo Werner.

El Director expresó que si bien "la transición a un marco de política macroeconómica más coherente y creíble sigue avanzando, y debería afianzar las perspectivas de crecimiento a mediano plazo, el impacto adverso en la actividad a corto plazo ha sido mayor de lo previsto", de modo que 2016 cerrará con una contracción de 1,5 por ciento y no de 1 por ciento, como se había dicho en abril pasado.

Explicó que esta corrección “responde un poco a la evolución que hemos visto en el primer semestre del año de las variables económicas. El consumo se ha comportado de manera más débil a lo que lo anticipábamos, también la recuperación de la inversión que anticipamos se ha retrasado un poco".

Para el próximo año el organismo mantuvo la proyección de un crecimiento de 2,8 por ciento de la economía nacional.

En ese sentido Werner defendió el camino de las políticas económicas implementadas por el macrismo. Aludió así a "los ajustes en precios relativos" que la Argentina "tenía que hacer por haber llegado al final del año pasado a una situación de desequilibrios macroeconómicos muy importantes, con una pérdida de reservas internacionales muy importante, con una inflación que ya exhibía un proceso de aceleración y con una economía plagada de controles y distorsiones".

"Empezar de manera muy importante a corregir estos problemas de controles, de desbalances macroeconómicos, generó un período en el cual los agregados macroeconómicos se comportaron de forma más débil de lo que esperábamos. Para adelante esperamos que la economía, en la segunda parte de este año y sobre todo en 2017, empiece a reflejar una cierta recuperación en el salario real y por lo tanto en el consumo", remarcó Werner.

En cuanto a las inversiones tan esperadas, reforzó que el gobierno debe "seguir este proceso de normalización, tanto en la parte macroeconómica como en la parte microeconómica, para estimular la inversión".

"En la economía argentina se ha deteriorado de manera muy importante la inversión en infraestructura, en energía y básicamente hay un espacio muy grande para que se recupere de manera importante, con un proceso de inversión que modernice el stock de capital", aseguró el Director.
Sin embargo, enfatizó que ese punto debe ir "acompañado no sólo de un proceso de normalización macroeconómica, sino también de una mejora muy importante en el marco regulatorio, el marco tributario, como ya se ha venido haciendo, y también en el marco institucional, moverse de manera importante a crear instituciones, crear predictibilidad".

Para Werner, "la intención tanto de inversionistas locales como internacionales, sobre todo en el sector real de la economía, se ve todos los días". "Hay un interés muy importante en seguir lo que está ocurriendo en esta economía, con el fin último de incrementar en diferentes sectores, sector financiero, sector real, sector manufacturero, energía e infraestructura. Vemos mucho interés en el ámbito internacional básicamente por entrar y expandir las operaciones en Argentina", aseguró.

A pesar de que el FMI elogia el ajuste de Macri, el mismo organismo debió reconocer los desequilibrios que generaron las medidas económicas implementadas por el Gobierno como la devaluación y el aumento de tarifas, que deterioraron el consumo y desaceleraron la economía.

Los pronósticos se modifican a la baja y el tan esperado “segundo semestre” con su expectativa de crecimiento parece quedar cada vez más lejos. La vuelta del FMI a la Argentina y su posible incidencia en las políticas económicas del gobierno dejan otra postal noventista de la revolución de la alegría.