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Red Internacional
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RECETAS NEOLIBERALES. El FMI exige a España despido barato y más ajustes

El Fondo Monetario Internacional -FMI considera necesario aplicar nuevos ajustes en sanidad y educación, aumentar el IVA y dar mayor rentabilidad a la Reforma Laboral.

Arsen Sabaté

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate

Miércoles 10 de junio de 2015

Fotografía: EFE

La organización monetaria que dirige actualmente Cristina Lagarde, elabora cada año un informe sobre la economía de cada uno de los países miembros a través de un seguimiento especial.

Los responsables del FMI de hacer un seguimiento exhaustivo sobre el estado de la economía del Estado español han mediatizado un primer análisis de las previsiones económicas, en el que auguraban para el Estado español un crecimiento del PIB -Producto Interior Bruto- del 3,1% para 2015 y un 2,5% para 2016.

Unas cifras que se sitúan por encima incluso de los datos señalados por el Gobierno de Mariano Rajoy, que estiman el índice de crecimiento en un 2,9%.

Sin embargo, en este primer análisis el FMI considera necesario profundizar en las políticas de ajustes y reformas que ha ido aplicando el Gobierno del PP durante toda la legislatura. Para tal empresa, el Fondo emplaza al ejecutivo español a seguir tirando de austeridad y pone sobre la mesa todo un decálogo de medidas.

En las mismas declaraciones, los responsables del FMI advertían que "una reversión de las reformas pasadas generaría incertidumbre y podría frenar la recuperación, sobre todo si el entorno exterior se deteriora”.

Con todo esto, la receta del FMI para seguir con la supuesta recuperación económica, pasa por un lado por reducir la deuda pública. Para esto señalan que es necesaria una reducción del gasto social y ponen especial énfasis en la reducción de los costes de la prestación de servicios de sanidad y educación públicas.

El Fondo centra especial interés también en el aumento de los impuestos especiales y medioambientales, además de aplicar una reducción gradual de los tratamientos preferenciales sobre el IVA -Impuesto sobre el valor añadido-, lo que significa una nueva subida de este impuesto.

Y por otro lado, en el plano laboral es donde el FMI viene insistiendo más en aplicar nuevas y más duras medidas, expresando la necesidad de profundizar en la Reforma Laboral del Gobierno del PP en 2012.

Si bien el Fondo avala la flexibilidad para despedir trabajadores que ha supuesto la Reforma Laboral, advierte que es necesario abaratar aún más los despidos y la creación de un contrato único, ya que como señalan "el coste de despido de los trabajadores indefinidos sigue siendo muy alto en relación con el de los trabajadores temporales, y es necesario reducir esta brecha”. Así, lo que propone el FMI es que los contratos sean por defecto indefinidos.

Algunas de estas medidas que indica el FMI son en consonancia con el Banco Central Europeo. Mario Draghi presidente del BCE, declaró tiempo atrás al respecto del crecimiento de la economía española que el ejecutivo de Mariano Rajoy debe aplicar una nueva Reforma Laboral si se quiere mantener las actuales previsiones. Draghi anunció que en año electoral el Gobierno debe tomar “medidas extra”.

Estas declaraciones giran en contra de la situación de desgaste y crisis actual del Gobierno de Mariano Rajoy, que necesita represtigiar su imagen y la del Partido Popular con el discurso de la recuperación económica en un año con un marcado carácter electoral que sin duda es y será clave para el futuro del propio partido.

En el mismo sentido son las declaraciones de Juan Rosell presidente de la CEOE -Confederación Española de Organizaciones Empresariales-, en las que advertía que tras las elecciones autonómicas y municipales, a la hora de gobernar hay que olvidarse de los programas electorales y ver cuál es la realidad, tomar decisiones y asumir los costes.

A falta de que se conformen los nuevos Ayuntamientos, el PP puede haber perdido la gobernabilidad en importantes ciudades y comunidades autónomas del territorio español, además de cientos de miles de votos en las pasadas elecciones municipales y autonómicas; todo en un horizonte en el que ya se vislumbra las elecciones generales.

Sin duda, las declaraciones del FMI, como las del BCE y la patronal española están siendo un tirón de orejas para que Mariano Rajoy y su ejecutiva continúe de inmediato a la senda de lo que mejor saben hacer.

No en vano, la recuperación económica que vienen anunciando a bombo y platillo surge de forma pírrica después de cuatro años de políticas de ajustes y recortes, dejando al conjunto de las clases populares en el umbral de la miseria.

Miles de trabajadores despedidos, más de un 50% de paro juvenil, además de cientos de desahucios a diario y una pobreza que asciende a ritmo vertiginoso son algunos de los grandes logros de la receta del FMI y el Gobierno del PP.