La moción legislativa del proyecto fue ingresada este miércoles por diputados/as de partidos de la oposición y promete un nuevo enfrentamiento con el Gobierno luego de la aprobación del retiro del 10% de los fondos de AFP.
Jueves 6 de agosto de 2020 21:23
Un nuevo proyecto de reforma constitucional, conocido como "impuesto a los súper ricos", comenzó su debate legislativo en el Congreso, poco tiempo después de la derrota del gobierno de Sebastián Piñera en el tema de los ahorros previsionales.
La iniciativa propone la creación, por única vez, de un impuesto especial del 2,5% para los patrimonios igual o superiores a los 22 millones de dólares. Los cálculos iniciales estiman en cerca de 1900 personas serán alcanzadas por el impuesto.
Con ese impuesto se podrían conseguir recaudar entre 6000 y 6500 millones de dólares y así financiar una renta de emergencia, destinada para atenuar los efectos económicos de la pandemia de coronavirus, según los sectores que impulsan la propuesta.
El nuevo debate vuelve a cruzar al Congreso y el gobierno de Sebastián Piñera. La moción de legislar el proyecto del impuesto a los súper ricos presentado por los diputados opositores Alejandra Sepúlveda (Federación Regionalista Verde Social), Camila Vallejo (PC), Gabriel Ascencio (DC), Luis Rocafull (PS), Daniel Núñez (PC), Giorgio Jackson (RD), Alexis Sepúlveda (PR), Esteban Velásquez (Federación Regionalista Verde Social) Raúl Soto (Independiente).
La oposición, luego del triunfo en la votación que aprobó el retiro del 10% de los fondos de la AFP, se encuentra confiada en que alcanzará el quórum necesario para aprobar la idea de hacer esta reforma constitucional. Pero el escenario es mucho más complejo y sin la fuerza de la movilización de los trabajadores parece difícil lograr la correlación de fuerza para poner entre la espada y la pared al gobierno nuevamente.
Los partidos del Frente Amplio y el Partido Comunista chileno. están enfrascados en una pulseada con el gobierno para arrancarle algunas concesiones. Sin embargo, ad portas de un proceso constituyente, con la fuerza que han demostrado las movilización se podría ir por un programa de emergencia de impuesto progresivo (y no único) del 20% de las grandes fortunas para financiar rentas básicas equivalentes a una canasta familiar promedio, como parte de un programa integral.