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Red Internacional
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CONFLICTO ESTIBADORES. El Gobierno declara la guerra a los estibadores

El Parlamento aprueba el decreto que liberalizará el sector de la estiba. Los estibadores responden y llaman a la huelga para el próximo 24 de mayo.

Arsen Sabaté

Arsen Sabaté Barcelona | @ArsenSabate

Jueves 18 de mayo de 2017

Foto: Twitter @_ju1_·6h

Este jueves se ha aprobado en el pleno de las Cortes el nuevo real decreto ley que pretende regular y liberalizar el sector de la estiba, tal y como exigía una sentencia europea de 2014. Una auténtica contrareforma que pretende introducir la precariedad laboral en los puertos del Estado español.

Tras la victoria de los estibadores el pasado mes de marzo, el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha seguido trabajando en un borrador que pudiera atender las exigencias de Bruselas y acabar con el conflicto en uno de los sectores de trabajadores más concentrado y organizado.

Recordemos que hace dos meses la amenaza de paralización de los puertos por parte de los estibadores consiguió que las Cortes no aprobasen el real decreto ley presentado en ese momento y aprobado anteriormente por el Consejo de Ministros. Una victoria para la clase obrera y una derrota para el Gobierno del PP y, por extensión, para el Tribunal de Justicia de la Unión Europea que amenazaba con sanciones de 134.107 euros por día hasta que el Gobierno no logre imponer la regularización del sector al nivel europeo.

En esta ocasión, el Gobierno ha conseguido la convalidación del decreto que debe liberalizar el sector. El pleno ha emitido 174 votos a favor de la reforma, 165 en contra y 8 abstenciones. Al conjunto del grupo parlamentario del PP, se ha sumado esta vez C’s y el PNV, además de la abstención de los ocho diputados del PDeCAT.

La aprobación de este real decreto ley, que en nada se diferencia del anterior para los intereses de los trabajadores, viene precedida, además, de una negociación en la que no se ha llegado a ningún acuerdo con los representantes del sector de la estiba. Quedando así en nada las declaraciones de De la Serna cuando, tras la derrota del pasado mes de marzo, dijo que trataría de obtener el apoyo de los propios estibadores y llegar a un borrador en el que se sintieran reflejados tanto los trabajadores como la patronal del sector.

Además, durante la votación en el Parlamento, numerosos representantes de los estibadores que se encontraban presentes en el Congreso de los Diputados para mostrar su rechazo hacia el real decreto, han sido desalojados de la tribuna de público mientras protestaban durante el uso de palabra del portavoz del PP, Miguel Barrachina. Sin duda, una muestra más del abuso de poder y la criminalización de la protesta desde las instituciones políticas ante las exigencias y la defensa de los derechos de los trabajadores.

Por su parte, ante este nuevo ataque del Gobierno que abre la puerta de entrada a la precarización en uno de los sectores con mejores condiciones laborales y más nivel de organización, los estibadores ya han anunciado que van a seguir adelante con su lucha y con el plan de jornadas de huelga a partir del 24 de mayo.

El pasado mes de marzo consiguieron evitar que varios partidos del Régimen votaran a favor del anterior real decreto tan solo enseñando “músculo” y con la amenaza de una huelga total del sector. Solamente con las asambleas de puerto, que implicaban paros parciales, y el trabajo a reglamento se llegaron a cifrar más de 50 millones de pérdidas. ¿Qué se puede esperar ahora, una vez aprobada la regularización que afectará a miles de estibadores?

Con este real decreto ley, el Gobierno del PP está prendiendo la mecha para que la lucha de los estibadores de un paso más. En las próximas semanas es posible que se desate un gran conflicto obero -como fue también el minero de 2012- que ponga contra las cuerdas a un Gobierno cada vez más deslegitimado a ojos de miles.

El sector de la estiba tiene la posibilidad de poner en escena una potente lucha obrera que enfrente y haga retroceder mediante un plan de lucha y la movilización los planes de reforma de la estiba. Pero sin duda, la amenaza de un gran conflicto obrero encabezado por los estibadores, además, podría poner los cimientos de una gran lucha contra la sistematización de la precariedad laboral como norma y principal baluarte para atentar contra los derechos de la clase trabajadora. Un sistema que viene imponiendo el capitalismo español desde mucho antes del inicio de la crisis.

Para que todo ello sea posible es necesario poner en pie un gran movimiento de solidaridad con la lucha de la estiba, que a su vez exija a las direcciones de los grandes sindicatos que acaben de una vez por todas con su política de paz social y que se pongan al frente de la lucha por la estiba activando la movilización social. Solo de esta manera la lucha de la estiba podrá triunfar, y sobre todo su lucha podrá abrir el camino a que muchos otros sectores puedan enfrentar y ganar las penosas condiciones de trabajo y salario impuestas en los últimos años.