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El Ministro de Exteriores justifica no haber embargado los contratos de armas previos al 7 de octubre, mientras Israel comienza a invadir el sur de la Franja, donde se refugian más de un millón de personas

El Ministro de Exteriores justifica no haber embargado los contratos de armas previos al 7 de octubre, mientras Israel comienza a invadir el sur de la Franja, donde se refugian más de un millón de personas

Carlos Rubio Madrid

Lunes 12 de febrero de 2024

El Ministro de Exteriores, Jose Manuel Albares, sostenía el pasado 23 de enero en una entrevista que "desde el día 7 de octubre de 2023, no se producía ninguna operación de venta de armamento a Israel" y que el Estado Español ha llevado a cabo un embargo de armas al país liderado por Netanyahu. Sin embargo, debajo de la falsa careta progresista del gobierno del PSOE y Sumar, el Estado español ha seguido exportando armamento, equipo e inteligencia militar al Estado de Israel, tanto a las FF.AA. como a las empresas de capital israelí.

El Centre Delás per la Pau desmentía esa afirmación, desvelando que el pasado noviembre el Estado español vendió armas a Israel por valor de un millón de euros, según los datos de Comex. De hecho, los datos revelaban que ese mes el Estado español fue el mayor exportador de armas a Israel, siendo el 52% del total. Aún así, el supuesto embargo ni siquiera se aplicaba a los contratos previos al 7 de octubre, tanto de venta como de compra de armas. Según datos de OEC, en 2021 el Estado compró armamento al país sionista por valor de 12,3 millones de euros, que se duplicaron un 102% con respecto al año anterior.

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El gobierno "progresista", frente a la tesitura de tener que justificar el mantenimiento de relaciones económicas, políticas y diplomáticas con el Estado de Israel, se ve obligado a mantener un discurso falso, con declaraciones por el alto al fuego y el reconocimiento del Estado palestino bajo la solución fallida de los dos estados; mientas deja intactas las relaciones con Netanyahu. Por ello, acto seguido a las polémicas declaraciones públicas de Sánchez, se reunió el gobierno con la Embajadora de Israel, para "calmar las aguas".

El apoyo estratégico del Estado español a Israel es material. En el Líbano, el Ejército español mantiene más de 600 efectivos de apoyo disponibles como soporte para la ofensiva de Netanyahu contra Hezbolá; y ha permitido que se lleve a cabo la ofensiva a Yemen desde la UE y la OTAN, para evitar las incursiones sobre los buques de marca israelí.

Pero además, el apoyo a Netanyahu y los intereses de Israel, frente a la presión internacional, busca hacerse de formas menos explícitas, para garantizar que se mantenga la apariencia de izquierdas del gobierno sin poner en riesgo los cimientos de la relación con Israel. Por ejemplo, en los datos de venta de armas no son contados acuerdos de intercambio de inteligencia militar, o de tecnología aplicable a las Fuerzas Armadas. Y los contratos de colaboración técnico-militar entre ambos países es significativamente más importante en peso que la importación de armas españolas a Israel, en donde el peso de países como EEUU es más sustantivo. El Centre Delàs, en un informe sobre las relaciones armamentísticas y seguridad entre Israel y España, enumera algunas de las principales colaboraciones entre empresas españolas e israelíes, como la colaboración con Elbit Systems, una de las principales empresas armamentísticas de las FF.AA israelíes. Entre ambos países, hay colaboraciones millonarias para el desarrollo de tecnología de satélites, de misiles, de aviones de combate o de tecnología militar de telecomunicaciones. Empresas armamentísticas españolas como Amber o Indra, junto con otras empresas como Telefónica o Iberia han realizado numerosas colaboraciones militares con el país sionista. E incluso, empresas como el banco Santander, el Corte Inglés o Repsol, pese a que la colaboración militar no sea tan explícita, cuentan con acuerdos, contratos o colaboraciones con empresas en Israel, las cuales llevan a cabo proyectos logísticos para el Ejército de Israel; o empresas energéticas, financiadas por los mayores bancos del país.

Por ello, a 4 meses del inicio de la ofensiva israelí sobre Gaza, con más de 28.000 palestinos asesinados y más de medio millón de desplazados, la hipocresía del gobierno español es totalmente palpable. El comienzo de la ofensiva de Netanyahu sobre Rafah ya está en marcha, con la previsión del avance militar de israelí sobre el territorio donde se refugian la mayoría de gazatíes y con la imposibilidad de huída de más de 1 millón de personas, que no tienen cómo ni dónde escaparse de las bombas, los misiles y las balas del ejército invasor.

Ante un escenario catastrófico donde el genocidio, el hambre y la destrucción son protagonistas desde hace meses en el territorio levantino, es imperante exigir la ruptura de forma inmediata de todos los vínculos y relaciones con el Estado de Israel, la retirada de forma urgente de todos los efectivos y buques del Levante, la ruptura de la participación española en el bombardeo al pueblo yemení y la salida de la OTAN y la UE, cómplices y copartícipes del genocidio en curso. No puede seguir siendo tolerado el rol colaborador del gobierno progresista del gobierno español en una masacre de semejante magnitud.