El paro convocado por ATE se hizo sentir fuerte en el nosocomio ubicado en Ingeniero Budge.

Laura Magnaghi Trabajadora del Hospital Alende, integrante de la CD de ATE Sur, dirigente del PTS-FIT
Jueves 17 de marzo de 2016
Luego de que una asamblea en el Hospital Oscar Alende de Ingeniero Budge -Lomas de Zamora- votara el paro junto a los estatales de todo el país, este miércoles 16 se llevó adelante con un alto acatamiento, mostrando una gran predisposición a la lucha de trabajadoras y trabajadores municipales de la salud, como ya se había demostrado el pasado 24F cuando también realizamos un parazo.
El paro de este miércoles 16 mostró que no estamos dispuestos a pagar el costo del ajuste y por eso nos sumamos al paro de ATE en solidaridad con los estatales nacionales y provinciales, y por nuestras propias demandas. A la vez el paro de hoy nos sirvió para tensar músculos, ya que a también se nos viene la negociación salarial e Insaurralde -al igual que el resto de los intendentes- querrá aprovechar la suspensión de las paritarias municipales que negociaron con Vidal para imponernos un aumento miserable siguiendo los pasos de la gobernadora, que quiere imponer un miserable aumento del 15% para los estatales provinciales. Por eso nos estamos poniendo en guardia y estos paros nos fortalecen para enfrentar los intentos de ajustar aún más nuestros magros salarios de $2900 a $4200 según la categoría.
Además del buen acatamiento al paro, quienes que no pudieron parar se organizaron para expresar su bronca. En el sector de Neonatología, por ejemplo, las enfermeras empapelaron todo el sector con carteles que decían: “No podemos parar pero estamos con el paro” o “mucho trabajo y poca plata”; se enfrentaron con firmeza a los aprietes de parte de la Dirección e hicieron que las manifestaciones de nuestras demandas no se pudieran esconder.
En la cocina y en otros sectores se vivieron hechos similares, y por donde ibas el reclamo y la bronca se hacía sentir en distintas manifestaciones organizadas por compañeras y compañeros. Las copias de los recibos de sueldo inundaban las paredes, como denuncia de nuestros miserables salarios. Otro hecho destacable fue que los médicos de la guardia adhirieron también al paro atendiendo solo las urgencias y una vez más tuvimos el apoyo de la comunidad.
La importante jornada de lucha que hoy protagonizamos, al igual que el parazo del 24F, son una muestra que las trabajadoras y trabajadores municipales del Hospital Alende estamos dispuestos a luchar por aumento de salarios, por nuestras demandas y en defensa del hospital público.