Este 11 de abril hay llamado a paro nacional convocado desde la CUT para enfrentar las reformas de Piñera. Es el segundo paro después del 8 de noviembre. Pero, ¿cómo enfrentamos, realmente, las reformas precarizadoras del Gobierno?

Fernanda Iturrieta Trabajadora postal CorreosChile
Jueves 24 de enero de 2019
Bajo la consigna “Unir todas las luchas sociales por un Chile Justo” la CUT llama al próximo paro nacional activo contra las reformas de Piñera. En el comunicado plantean que entre los motivos del paro está el “reiterar nuestra preocupación por la Araucanía y la solicitud de renuncia del ministro y subsecretario del Interior y de la vocera de Gobierno.”
Llama la atención que la CUT lo tome (aunque tardíamente, 6 meses después del asesinato y de las movilizaciones que se levantaron en repudio) y que se empiece a discutir el problema de la Araucanía en nuestros lugares de trabajo. Es por esto que debemos comenzar a preparar el paro activo desde ya con asambleas donde se vote efectivamente la desmilitarización efectiva e inmediata de la Araucanía y la disolución de las FF.EE.
Podemos poner toda nuestra fuerza como trabajadores en las maniobras parlamentarias que el PC junto con el FA están cocinando para sacar a Chadwick mediante apelaciones al Tribunal Constitucional, o podemos atacar el problema de raíz, que es la presencia de Fuerzas Especiales en la Araucanía en este preciso instante y la existencia de una institución que fue creada en dictadura con el único fin de reprimir luchas y protestas sociales.
En la misma línea, se comprometen a “también expresar nuestra solidaridad y hacer gestiones que ayuden a disminuir los despidos”. Con lo que va del año cerca de 980 empresas cerraron dejando a más de 3000 trabajadores en las calles. Hubieron 500 despidos de profesores así como también en ENAP, Chuquicamata, Unilever, El Mercurio, anuncios de despidos en Correos de Chile, entre otros. Todos estos ataques que pasaron sin dar ninguna batalla desde la central más que el hito del paro el pasado 8 de noviembre.
Lo que debemos hacer no es pelear por menos despidos en abril, si no que resistir a los que ya están siendo en el presente, y comenzar a levantar un plan de lucha con asambleas en nuestros lugares de trabajo para impedir cualquier tipo de despido y contra todo tipo de precarización laboral que nos quiere imponer el gobierno, como lo hicieron los trabajadores despedidos de FCAB a principio del año pasado.
Es por esto que desde el Partido de Trabajadores Revolucionarios proponemos como solución a los despidos y al desempleo levantar una gran campaña por la reducción de la jornada laboral y el reparto de las horas de trabajo entre empleados y desempleados, para que no hayan familias en la calle proponemos que la jornada se reduzca a 6 horas, 5 días a la semana, pero sin reducción de sueldo.
Este año se viene convulsivo y lleno de desafíos para la clase trabajadora.
La derecha viene ofensiva en latinoamérica, con un Trump, Macri, Bolsonaro y Piñera promoviendo un golpe de estado en Venezuela y facilitando la intervención imperialista. En Brasil, la reforma de previsiones que quiere impulsar Bolsonaro es la misma contra la cual estamos peleando en Chile hace tres años, y con Macri hay una crisis económica profunda que pauperiza la vida y amenaza con ajustar cada vez más a la clase trabajadora argentina para pagar una deuda ilegítima con el FMI.
Es por esto, que creemos que la clase trabajadora debe tomar protagonismo y ser el principal opositor de la derecha en las calles, por ende adherimos al paro nacional activo convocado para este 11 de abril. Pero no puede ser un hito más para que luego se busquen solo acuerdos parciales en el parlamento, nuestra fuerza da para mucho más. Y es que llama la atención que se convoque a parar en esta fecha, cuando en Chile y a nivel internacional ya se viene convocando a una paro para este día 8 de marzo, día de las mujeres trabajadoras, que tiene como propósito, y con las mujeres al frente, enfrentar la agenda precarizadora de Piñera que afecta principalmente a las trabajadoras.
Qué diferente sería si la CUT llamara a paro nacional este 8 de marzo, fortaleciendo esta movilización para así fortalecer la del conjunto de las y los trabajadores en esa misma perspectiva. Creemos que tenemos que tomar una posición definida y totalmente en contra de las reformas laboral y previsional que en su conjunto quieren profundizar la precarización de la vida a cambio de incrementar las ganancias de los empresarios, sin dejarnos engañar con pequeñas modificaciones que pudieran hacerla “menos mala”. Las próximas paralizaciones deben ser realmente efectivas, y no pueden ser otro hito como lo fue el 8 de noviembre.
Debemos comenzar a organizar y preparar desde ya el paro nacional activo con asambleas y plan de lucha junto con el movimiento estudiantil que este año solidarizó con la lucha portuaria en Valparaíso y que salió a las calles con fuerza repudiando el asesinato de Camilo Catrillanca. Así como también en simultáneo preparar la paralización efectiva para este 8 de marzo, con las demandas de la mujer trabajadora en centro, que sin dudas serán el doblemente perjudicadas con estas reformas.
Tomemos como ejemplo la lucha del Sindicato GAM, donde se conformó una comisión de mujeres y donde se tomaron las demandas de las mujeres trabajadoras en su conjunto, bajo la consigna #ConNuestrasMamásNo. Es preciso que la CUT y las Juventudes Comunistas en el movimiento estudiantil utilicen las tribunas estudiantiles que han ganado y llamen a preparar activamente estas movilizaciones en lugares de estudio y trabajo.