Luego de haber intentado postergar la votación del Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), que rechazó las cuentas públicas de Dilma por considerar que fueron gestionadas de manera irregular para encubrir el déficit fiscal, ahora el gobierno y su base en el Senado buscan una nueva forma de postergar el tratamiento de estas cuentas que fueron rechazadas.
Viernes 9 de octubre de 2015
El líder del gobierno en el Senado Federal, Delcídio Amaral (PT de Mato Grosso do Sul) previó, en la mañana del jueves (8) que recién el año próximo el Congreso Nacional podría apreciar las cuentas de la presidenta Dilma Rousseff que fueron rechazadas por el TCU.
Según el senador, el relator de las cuentas en la Comisión Mixta de Presupuesto tendrá hasta 40 días para presentar el parecer preliminar. Después, los parlamentarios de la comisión tendrán 15 días más para presentar las enmiendas al informe y 15 días más para votarlo. “Solo ahí son 70 días”, dijo el senador. Después, las cuentas de la presidenta tendrán que ser apreciadas por el plenario del Congreso Nacional.
El líder del gobierno reconoció que el momento es delicado y exige mucha articulación política, diálogo y también humildad para reconocer los errores. Delcídio Amaral reconoció que es preocupante que todos los ministros del TCU hayan votado a favor del rechazo de las cuentas de la presidenta –incluso aquellos con perfil más técnico. El desafío ahora, dijo, es avanzar con las votaciones de los vetos que ha realizado la presidenta y las medidas de ajuste fiscal.
Esta maniobra del PT anunciada a viva voz puede fracasar pues los pedidos de impeachment (destitución) que están protocolados con el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, tienen como base justamente las “bicicletas fiscales” que el TCU rechazó. La puesta en votación del impeachment puede acelerar los trámites de la Comisión de Presupuesto.
Sin embargo, la situación política tampoco favorece a Cunha quien fue acusado, y confirmado este jueves (8) por la Fiscalía General de Brasil, de poseer cuentas bancarias no declaradas en Suiza, profundizando el descrédito de su figura vinculada ya a los escándalos en la empresa Petrobras, por los que está sospechado de haber recibido 5 millones de dólares en sobornos.
Entre todas estas jugadas del TCU, Tribunal Superior Electoral (TSE), comisiones mixtas y pareceres hay mucho humo y distintos intentos por parte de la oposición tucana (del PSDB) y también del gobierno de levantar sospechas de uno sobre otro. Sin embargo, a despecho del intrincado juego parlamentario y judicial que se desarrolla día a día, todos los partidos del régimen actúan bajo el marco de un acuerdo común: el de implementar los ajustes y hacer que los trabajadores paguen la cuenta de la crisis económica.
Fuentes: Esquerda Diário / Agência Estado