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Red Internacional
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Política Chile. El Partido Republicano y una derecha dividida

Durante esta semana ha sido noticia el lanzamiento del Partido Republicano que encabeza José Antonio Kast y, también, sus críticas al gobierno de Sebastián Piñera.

Bárbara Brito

Bárbara Brito Docente y ex vicepresidenta FECH (2017)

Domingo 9 de junio de 2019

El partido de extrema derecha, abiertamente pinochetista y amigo de Bolsonaro, anunció su lanzamiento para este lunes 10 de junio, fecha en la que se iniciarán los trámites para constituirse como partido legal.

Su centro estará en el sur de Chile: O’Higgins, Maule, Biobío y la Araucanía. No es casual, fue donde sacaron mayor porcentaje de votación para las primarias presidenciales y donde se concentra el conflicto mapuche, ante el cual anunció en el programa Estado Nacional de TVN, que su política será de “mano firme”.

Su estrategia hasta ahora ha consistido en el “fuego amigo”, criticando al gobierno de Chile Vamos, encabezado por Sebastián Piñera, por no ser fiel a su propio programa. Con ello busca coptar para sus filas a los personajes más escandalosamente pinochetistas como el diputado Ignacio Urrutia. JAK dijo: “En la primera vuelta le di mi apoyo a cambio de cumplir el programa de gobierno, recorrí Chile entero apoyando la candidatura del presidente. (…) El gobierno empezó a gobernar con las banderas de la izquierda.”

En el otro extremo de la coalición Evópolis, en voz de Hernán Larraín, defendió a Chile Vamos: “encuentro lamentable que Kast critique al gobierno, al programa y confunde al adversario, impugna a su propio sector, divide.”

Es que la derecha se encuentra hoy con pugnas intestinas que amenazan con continuar debilitando al gobierno. Eso, en el marco de un amplio cuestionamiento y de la baja sostenida de la aprobación en las encuestas aún después de la cuenta pública. El paro docente con más de 80 mil profesores en las calles mantiene y profundiza una debilidad que ya había saltado a la luz este año con el escándalo del viaje a China con sus hijos.

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Pese a las críticas de JAK con el gobierno de Sebastián Piñera, saludó especialmente la cartera educativa y como no, si aparte de reconocer llamadas entre él y la Ministra Cubillos, las políticas represivas como Aula Segura y discriminatorias como lo es Admisión Justa no son más que la profundización de la educación de mercado impuesta por la dictadura militar que él defiende.

Otra de las políticas del gobierno que saludó fue la propuesta de reducción del número de parlamentarios, una de las leyes que viene a mermar la representación política buscando volver al binominal y a la política noventista donde no existía ni oposición social ni oposición política.

La crisis del régimen abierta el 2011 tras la movilización estudiantil no se cierra, por el contrario, Chile ha sido parte de la tendencia que prima también en otros países de crisis del centro político, surgimiento de nuevos fenómenos por izquierda y por derecha, incluyendo el surgimiento del Partido Republicano.

Para enfrentar las reformas de la derecha como la reforma laboral o los proyectos de admisión justa y aula segura; para frenar el avance de la extrema derecha en Latinoamérica, pero también en Chile, tenemos que unificar las luchas que hoy se encuentran en curso como la enorme movilización docente, el movimiento estudiantil, de mujeres y de trabajadores para imponer nuestra propia agenda y conquistar nuestras demandas. Tenemos que ser millones en las calles por el cumplimiento de todas las demandas del paro docente, por el fortalecimiento de la educación pública y un sistema nacional educativo financiado totalmente por el Estado y gestionado por estudiantes, profesores, apoderados y trabajadores de la educación. Para eso nuestros enemigos son claros, son los empresarios que lucran con la educación y precarizan la vida de las y los trabajadores, son sus representantes políticos en el parlamento. Por eso peleamos por levantar un partido revolucionario de las y los trabajadores que pelee contra los privilegios de los parlamentarios donde, lejos de reducir el número, apostemos porque todo parlamentario gane lo mismo que un profesor. Peleamos por una asamblea constituyente libre y soberana impuesta por la movilización, con cargos revocables y donde las tareas legislativas y ejecutivas se encuentren unificadas eliminando la figura del Presidente de la República, estableciendo un sistema unicameral como parte de la lucha por un gobierno de las y los trabajadores.