El mismo día que la encuesta del CIS confirma el avance electoral del PSC y su “operación Illa”, la Judicatura mantiene el 14F y no se pronunciará definitivamente hasta el día 8. La enésima injerencia del Poder Judicial en la política catalana, esta vez de la mano del gobierno “progresista”.
Jueves 21 de enero de 2021
Una vez más, y como ya casi es tradición, la Judicatura entra en campaña electoral en Catalunya. El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya ha decidido este jueves mantener la convocatoria del 14F después de escuchar alegaciones presentadas por el Govern de la Generalitat, que aducía razones sanitarias muy similares a las que en su día plantearon Euskadi y Galicia para aplazar sus comicios autonómicos en plena primera ola.
La medida es todavía provisional, pero el tribunal ha marcado el límite del 8 de febrero para resolver definitivamente sobre los recursos presentados por varios partidos y particulares -un total de cinco- en contra del aplazamiento. Esto supondría que muy probablemente la campaña electoral se inicie según lo previsto, el próximo viernes 29 de enero, un hecho nada secundario y que refuerza la posibilidad de que las posiciones de la Fiscalía y el mismo Pedro Sánchez, que ayer se manifestó en este sentido, acaben siendo atendidas.
Se trata de la enésima intervención del Poder Judicial en la vida política catalana, con una clara intencionalidad de condicionar los posibles resultados de unas elecciones anticipadas impuestas también por la alta Judicatura. Fue esta misma casta reaccionaria la que destituyó a un president de la Generalitat por colocar una pancarta, forzando así estos comicios.
Pero la Judicatura no actúa sola, lo hace esta vez completamente en consonancia con el “gobierno más progresista de la historia” y en particular el PSOE y el PSC, que ven peligrar las buenas proyecciones demoscópicas que facilitarían un gobierno de coalición que termine de sellar la restauración autonómica en curso.
La decisión del TSJC se produce el mismo día en que se publica la última encuesta del cuestionado CIS sobre las elecciones catalanas. Por primera vez el sondeo da como primera fuerza al PSC, aupado por el “efecto Illa”, con entre 30 y 35 diputados y el 23,9% de los votos. Le sigue ERC con el 20,6% y entre 31 y 33 diputados y JxCat con entre 20 y 27 y un 12,5%.
Según el sondeo cabría la posibilidad de un gobierno de coalición encabezado por el PSC y con ERC de socia, aún incluso sin el concurso de los Comunes. Aún así, la lista encabezada por Jéssica Albiach, no presentaría ningún problema a ofrecer su respaldo parlamentario o incluso integrar un posible tripartito, emulando la política de sus homólogos de Unidas Podemos en Moncloa.
La opción de un gobierno independentista con ERC, JxCat y la CUP también está matemáticamente sobre la mesa. La izquierda independentista obtendría entre 8 y 11 diputados. Pero la suma es políticamente más compleja dados los enfrentamientos crecientes entre los dos partidos procesistas, y aún a pesar de la voluntad gobernista que viene sosteniendo la CUP en toda su campaña.
Entre la derecha españolista se confirma la debacle de Ciudadanos a favor del PSC, quedándose con entre 13 y 15 diputados, una pequeña recuperación del PP que pasaría a tener 7 y la emergencia de Vox en el Parlament con entre 6 y 10.
La decisión final del TSJC tendrá que esperar. Ésta no obedecerá ni a criterios jurídicos, ni mucho menos sanitarios. Sobre la marcha, y según la celebración de los comicios el 14F beneficie o no a la “operación Illa” los independientes “togados” mantendrán o anularán a último momento las elecciones. El Partido Judicial, esa casta a la que nadie ha votado y se ha erigido en el último baluarte del Régimen del 78, seguirá injiriendo en las decisiones del pueblo catalán.