El Tribunal Constitucional (TC) español ha suspendido la declaración para "iniciar la desconexión de España, efectuada por el Parlament de Cataluña el pasado lunes con 72 votos favorables de los 135 escaños; 62 votos de Junts pel Sí y diez de la CUP.
Miércoles 11 de noviembre de 2015
Foto: EFE
Así lo decidieron los once magistrados que componen el tribunal, convocados con carácter extraordinario después de que el Consejo de Ministros aprobara en la mañana del miércoles, la presentación del recurso contra la declaración del Parlamento catalán, tras contar con el dictamen favorable del Consejo de Estado.
De este modo, el contenido de la declaración queda sin validez. La rápida actuación del TC, en sólo 48hs, es la confirmación de la ofensiva del centralismo español contra la resolución del Parlament del pasado lunes. También de la amenaza advertida por el presidente Mariano Rajoy este miércoles tras la reunión del Gobierno en su comparecencia de prensa el presidente, cuando recalcó que defenderá "con firmeza" el respeto a la soberanía popular y la unidad de la nación.
De este modo queda paralizada la resolución durante un plazo máximo de cinco meses, tiempo en el que los magistrados debatirán y decidirán acerca de la constitucionalidad o no de la misma.
Ante la solicitud al TC de parte de Mariano Rajoy de que suspenda a veintiún altos cargos si no cumplen sus autos y sentencias, el pleno del Constitucional ha decidido que la suspensión no se hará de forma automática ni inmediata. Según explica la sentencia judicial, "Se les advierte de su deber de impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir la suspensión acordada, apercibiéndoles de las eventuales responsabilidades, incluida la penal, en las que pudiera incurrir".
Entre los cargos electos susceptibles de ser suspendidos están el mismo President Artur Mas y la presidenta del Parlamento catalánl, Carme Forcadell, así como los miembros de Mesa de la Cámara y los del gobierno autonómico.
Rajoy sentenció que los líderes catalanes deberían hacer una "rectificación" ya que están "quebrando todo" e insistió en que está dispuesto a hablar "de lo que sea" con unas líneas rojas: la unidad de España, la igualdad de todos los españoles y el cumplimiento de la ley que obliga a todos, también a los dirigentes de la Generalitat.
Por su parte, Neus Munté, vicepresidenta del Gobierno catalán, anunció que el Ejecutivo catalán continuará con la aplicación de la resolución del Parlament, pese a la decisión del Tribunal Constitucional. "La voluntad política es tirar adelante el mandato del Parlament y la resolución aprobada el lunes", remarcó. Mientras al recurso al Constitucional del Ejecutivo de Mariano Rajoy como "una utilización de la justicia para poner una mordaza a los deseos de democracia y libertad de los ciudadanos de Cataluña".
La situación política actual en el Estado español, a casi un mes de las elecciones generales del 20 de Diciembre, se encuentra atravesada por una gran crisis ante la cuestión nacional de Catalunya. La rápida intervención judicial del TC cumple la amenaza del gobierno central, las instituciones y los principales partidos del Régimen del 78, de una fuerte intervención sobre las instituciones catalanas.