El fallo dividido afecta a Libia, Irán, Somalia, Siria y Yemen e impone restricciones a los venezolanos y norcoreanos. Un aval a las políticas antiinmigratorias, racistas y xenófobas del presidente norteamericano.
Martes 26 de junio de 2018 14:49
El Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó hoy con 5 votos a favor y cuatro en contra, el veto migratorio de Donald Trump, pese a las argumentaciones de que apuntaba especialmente a países con mayoría musulmana, en una clara muestra de discriminación religiosa y cultural. La sentencia, redactada por el juez John Roberts, fue respaldada por la mayoría conservadora del tribunal. En ella, se considera que Trump ejerció "legalmente" su poder para "suspender la entrada" de extranjeros al país.
El alto tribunal falló a favor de la tercera prohibición de viaje promulgada por el mandatario desde que llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, y que afecta a Libia, Irán, Somalia, Siria y Yemen e impone restricciones a los venezolanos y norcoreanos desde el pasado septiembre. Chad, que también estaba en la lista, fue excluido posteriormente.
La primera prohibición de viaje había sido aprobada en enero de 2017, justo después de su toma de posesión, y abarcaba a siete países de mayoría musulmana (Irán, Irak, Libia, Siria, Somalia, Sudán y Yemen) durante 90 días y suspendía el programa de admisión de refugiados por 120 días, con excepciones de minorías religiosas.
Como resultado de esa orden, 700 viajeros fueron retenidos en los aeropuertos y 60.000 visados fueron revocados temporalmente, según datos del Departamento de Estado.
Dicha orden fue bloqueada por tribunales federales y el Ejecutivo preparó una segunda versión, tramitada en marzo de ese año, que eliminaba de la lista a Irak y suprimía las excepciones recogidas en el programa de admisión de refugiados, pero los tribunales nacionales se opusieron de nuevo e impidieron su puesta en marcha.
Tras varios reveses judiciales, ese veto pudo entrar en vigor gracias al Tribunal Supremo, que permitió al Gobierno restringir la entrada de aquellos que no tenían familia cercana en Estados Unidos.
Las restricciones eran temporales y cuando expiraron, en septiembre de 2017, Trump proclamó su tercer veto, que incluyó por primera vez a dos países sin mayoría musulmana: Corea del Norte y Venezuela, en los que las restricciones solo afectaron a algunos funcionarios y su "familia inmediata".
El nuevo fallo supone un respaldo a las políticas antiinmigratorias de Trump que cimentaron las bases de su campaña presidencial de 2016 y que mantiene durante su mandato, en el que las políticas contra los inmigrantes son la moneda corriente de la administración Trump. Desde el muro en la frontera con México a la reciente separación de niños de sus padres migrantes, exponiendo un nivel de crueldad y de violación a los derechos humanos, que generó el repudio de gran parte de la sociedad, obligando a Trump reunir a esos niños y niñas con sus familias.