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Detención a mujer de la tercera edad por practicas de aborto

Sábado 12 de agosto de 2017

El aborto clandestino, un problema de clase.

Por Gidget Guardiola.

El pasado jueves, en la localidad de Rancagua fue detenida una mujer de 68 años por haber realizado un aborto a una joven de 22 años bajo su consentimiento, quien luego de sufrir una hemorragia producto del procedimiento se dirigió al hospital para recibir la atención pertinente, fue allí cuando el personal de la salud puso la denuncia en contra de la joven y la mujer.

El aborto tiene clase

Si bien no existen cifras oficiales sobre la cantidad de abortos que se realizan, se estima que son cerca de 500.000 abortos cada año donde miles de mujeres llegan a los distintos recintos hospitalarios por procedimientos mal practicados y/o complicaciones, pero no debemos olvidar que una gran parte de estos abortos son realizados en las cuatro paredes de la clandestinidad. La mayoría de las mujeres que llegan con complicaciones post aborto son jóvenes y pobres, no poseen los medios necesarios para pagar en clínicas privadas ni mucho menos para ir al extranjero por ende muchas de ellas mueren, son más de 300 mujeres las que mueren cada año por no tener la seguridad de que el aborto se concrete además de correr riesgos sanitarios por las condiciones insalubres a las que deben someterse para no tener que ser madres.

La desigualdad social existente solo permite a algunas abortar de forma segura sin comprometer salud ni existencia, sin embargo, castiga con la vida o con cárcel a las mujeres trabajadoras, dueñas de casa y estudiantes, quienes por muchos motivos no desean ser madres.

El aborto y la dictadura

Han pasado veintiocho largos años desde que se nos arrebató el derecho a realizarnos abortos de manera terapéutica en Chile, derecho quitado por la dictadura de Pinochet, quien bajo motivos netamente religiosos y morales decidió penalizar cualquier acción que decidiera interrumpir la vida del que esta por nacer, desde entonces la iglesia católica se ha agarrado con más fuerza en la política chilena haciendo fracasar cualquier intento de despenalización.

Aborto en tres causales

Pese a todo lo anterior, las llamadas tres causales que son la inviabilidad del feto, por violación y riesgo de la vida de la mujer no cubren más del 3% de la totalidad de los abortos que se llevan a cabo en la clandestinidad, además de la falta de educación sexual y la precariedad a la que nos arroja este sistema de quien es cómplice el Estado son uno de los principales factores que determinan que una mujer tome la decisión de interrumpir su embarazo.

Es sumamente necesario que nos plantemos la legalización del aborto libre, legal seguro y gratuito con la garantía del derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, no debemos permitir que nadie decida por nosotras mucho menos un puñado de conservadores que se hacen llamar “próvidas” cuando en dictadura acabaron con la vida de miles de trabajadores y trabajadoras, estudiantes mujeres y niños, pero la batalla no termina aquí, la aprobación de este proyecto de ley es un paso para continuar nuestra lucha por conquistar todos nuestros derechos sexuales y reproductivos que nos corresponden a todas las mujeres y sin olvidar a la diversidad sexual.