Preguntas y debates que dejó el triunfo de Javier Milei en las primarias. ¿Dónde está la fuerza del movimiento feminista para enfrentar a la derecha?

Celeste Murillo @rompe_teclas
Viernes 18 de agosto de 2023 01:09

· El lunes, en una entrevista con Alejandro Fantino, Javier Milei dijo que plebiscitaría el derecho al aborto. No fue una sorpresa porque el rechazo a leyes o políticas públicas relacionadas con las mujeres y personas LGBT fue uno de los ejes de su campaña reaccionaria.
¿Es legal eso?
· ¿Se podría eliminar el derecho al aborto con un plebiscito, como dijo Milei?
· El Poder Ejecutivo no puede realizar plebiscitos vinculantes (que modifique leyes). Una consulta popular podría conseguir, a lo sumo, que el Congreso trate el proyecto en una sesión especial y se necesitaría el voto afirmativo de los presentes de cada cámara.
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· Para modificar leyes se necesita siempre un debate en el Congreso. Hay constitucionalistas que dicen directamente que no se puede plebiscitar sobre temas penales.
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Una agenda borrada
· Hablando del Congreso, ¿alguien sabe lo que piensan los candidatos y candidatas de las coaliciones que concentran la mayoría de los votos?
· La candidata presidencial del Frente de Izquierda Myriam Bregman dijo en esta entrevista con El Círculo Rojo algo importante: se borró la agenda de las mujeres y las personas LGBT de la campaña, que nadie les preguntaba a los candidatos y candidatas sobre esos temas, sobre el derecho al aborto, violencia machista, sobre la educación sexual integral.
· Por un lado está Milei. Entre otros elementos, una parte de su crecimiento tiene que ver con la reacción patriarcal, reacción a años de movilización y debate feminista, movimientos como Ni Una Menos y el movimiento a favor del aborto legal.
· Pero también se instaló un consenso extraño en varios sectores: que avanzaba la derecha porque el gobierno se ocupaba de la agenda feminista y no de la seguridad y la economía.
¿Un gobierno demasiado feminista?
· Si vemos los números, como mínimo, es discutible.
· El Plan Acompañar, el programa más publicitado del gobierno, concentra el 83% del presupuesto del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad (salario mínimo por 6 meses para mujeres y personas LGBT que atraviesan situaciones de violencia machista). En 2022 tuvo 137 mil beneficiarias, pero para 2023 solo se previeron 106 mil. Nadie dice por qué (la violencia no disminuyó).
· La exministra Elizabeth Gomez Alcorta anunció que durante el gobierno actual, se construirían 30 hogares y refugios nuevos, solo se inauguraron 3. En todo el país hay solamente 3048 plazas para mujeres y personas LGBT que necesiten irse de su casa.
· El cupo laboral trans establece que al menos el 1% de todos los puestos de trabajo del Estado nacional deben ser ocupados por personas trans. ¿Sabés cuál es el porcentaje de cumplimiento? 0,15%.
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¿El derecho al aborto está en riesgo?
· El derecho al aborto está en riesgo porque los sectores antidrechos están activos desde se sancionó la ley:
· Hubo 37 causas contra el derecho al aborto. Ninguna prosperó, pero algunas llegaron a instancias importantes (como en Chaco y Salta).
· Hay localidades sin un centro de salud que garantice interrupciones seguras porque son todos objetivos de conciencia (incluida en la ley).
· El principal obstáculo es el acceso a la salud pública. En un contexto de ajuste fiscal, la salud sexual y reproductiva corre la misma suerte. Y en el presupuesto 2023, la salud pública no era una prioridad (recibe la mitad de los recursos destinados a pagar la deuda externa).
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· Los derechos no son entidades abstractas. Si no tienen presupuesto (como pasa con la educación sexual integral) o se permiten el incumplimiento (ley de salas de cuidado y guarderías en lugares de trabajo), su rol se reduce a legitimar la agenda de un gobierno que privilegia los intereses de las empresas de los acreedores externos.
· Aunque hay sectores reaccionarios, no creo que todos los votantes de Milei estén en contra de prevenir la violencia machista, por ejemplo.
· Lo que sí expresa ese voto es rechazo a lo que la filósofa estadounidense Nancy Fraser llamó neoliberalismo progresista: la política de gobiernos con discurso progresista como el feminista que aplican agendas económicas neoliberales.
¿Y ahora qué?
· La preocupación es legítima, pero no tiene que ser un argumento para la resignación.
· Hoy el movimiento feminista no está en la calle. Pero no creo que se explique porque avanza la derecha. No se prohibieron las marchas o las asambleas. Hubo sectores del feminismo que alentaron la institucionalización (medidas con más publicidad y discursos que impacto) y eso colaboró con la pasivización del movimiento feminista.
· Ya el 8M se podía leer y escuchar: “se pinchó el movimiento porque avanzaba la derecha”. Nunca entra en la ecuación la posibilidad de que el retroceso tenga que ver también con que se instaló la idea de “ya está” (como si una ley fuera el techo) o “no seas funcional a la derecha” si criticás al oficialismo.
https://www.laizquierdadiario.com/8M-Feminismo-de-ministerios-o-de-las-calles
8M ¿Feminismo de ministerios o de las calles?
· Se limaron las demandas de un movimiento que cuestionó prejuicios, conquistó derechos y se convirtió en actor político, ¿por qué no es parte del balance?
· Milei no ganó las elecciones ni hay que aceptar una derrota de antemano. Quizás sea momento de volver a ese lugar donde ganamos todo y donde está la fuerza para ser uno de los motores que enfrente a la derecha (que no se encuentra solamente en La Libertad Avanza).
· En el único lugar donde el movimiento feminista no está obligado a elegir entre el mal pequeño o el abismo es la calle.

Celeste Murillo
Columnista de cultura y géneros en el programa de radio El Círculo Rojo.