×
×
Red Internacional
lid bot

Sociedad. El alcalde de La Reina y su reaccionaria medida que promueve el uso de armas

La medida ha generado críticas desde distintos sectores, provocando un importante revuelo, tomando en cuenta que el gobierno ha apuntado constantemente que uno de sus grandes enemigos es la delincuencia.

E.E. Vergara Valparaíso, Chile

Lunes 27 de agosto de 2018

La polémica y reaccionaria medida implementada por el alcalde de La Reina, José Manuel Palacios en conjunto con la Asociación Chilena de Municipalidades, viene generando un extenso debate sobre la tenencia de armas por parte de los vecinos de la comuna, justificado en un aumento en los asaltos y robos en casas.

Ante esta situación que ha sido cuestionada incluso por sectores de la derecha, el alcalde ha tenido que manifestar que apela a la responsabilidad y cuidado de las personas frente a la posibilidad de tener un arma.

“Yo quisiera que todas las personas de la comuna no tuviesen armas, pero sin embargo, hay que hacerse cargo de la realidad” señaló Palacios de acuerdo a un extracto del medio radial Agrcultura.

Por otra parte el Fiscal Metropolitano, Manuel Guerra, también ha salido a criticar la medida, aunque relacionándolo a que la medida conlleva a que la gente no confíe en que el Estado y sus instituciones puedan ser capaces de combatir la delincuencia, posición respaldada por la derecha y el gobierno, como la del Ministro del Interior, Andrés Chadwick, quien señala que el uso “legítimo” de armas debe estar en disposición de Carabineros y la PDI.

"Más que dedicarse a fomentar el uso de armas, que dediquen y destinen sus recursos a que tengamos una mejor dotación de Carabineros, acción de seguridad por parte de los municipios de carácter preventivo, que tengan tecnología. Esa es la verdadera labor del municipio para efectos de combatir la delincuencia" manifestó Chadwick en conferencia de prensa.

Uso de armas, el tapón de la miseria y el culto a la propiedad privada

La tenencia de armas por parte de la población civil, es una temática que se ha venido instalando incluso a nivel internacional, principalmente por gobiernos de derecha. Probablemente uno de sus más férreos defensores ha sido el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, iniciativa que hace unos meses fue respaldada por el líder ultraderechista de Acción Republicana, José Antonio Kast, señalando que apoya el uso “responsable” de un arma.

Pero lo que deja de manifiesto dicha política, es el recrudecimiento de una posición que vincula la sensación de inseguridad, al uso de armas como una solución. Es decir que el problema de la delincuencia, es una problemática individual y no social marcada por la desigualdad y la miseria. El gobierno alude a que la responsabilidad de combatirla es sólo facultativa de instituciones como Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), es decir la especialización de la coerción y represión, de mecanismos que históricamente han servido para mantener y resguardar el carácter de clase empresarial que tiene el Estado.

Se exacerba como un culto la propiedad privada, por encima de la socialización de problemáticas sociales que tienen como origen la descomposición social en la que se encuentran las capas más marginadas de la población.

Se ha constatado por diversos estudios, que gran parte de las armas que se encuentran en circulación son sustraídas de lugares con armas registradas, lo que aumenta aún más el porte ilegal de armas, sumado a que gran parte de los accidentes graves o fatales ocurren en hogares provistos de armas.

La proliferación de una política que promueve el uso de armas, es una medida que evade la discusión sobre los problemas económicos y sociales, donde el armamento con el cuentan las personas para “defenderse”, intenta justificarse en la sensación de inseguridad, siendo su mayor expresión el valor de la propiedad privada.