Grupos de derechos humanos piden una investigación sobre crímenes de guerra por el ataque israelí que mató a un periodista en el Líbano. Se condenan los ataques deliberados contra civiles y se exige responsabilidad por acciones ilegales.
Jueves 7 de diciembre de 2023 11:40

Las ONG Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional han concluido que un ataque que mató el 13 de octubre en Líbano al periodista de la agencia Reuters, Issam Abdalá, y causó heridas a otros seis informadores pudo constituir un crimen de guerra al tratarse de una acción deliberada contra un grupo de civiles, por lo que han reclamado una investigación.
Issam Abdallah, de 37 años, murió instantáneamente en el ataque del 13 de octubre en el sur de Líbano, cerca de la frontera con Israel. Los demás presentes (otros dos periodistas de Reuters, dos de Al Jazeera y dos de la AFP) resultaron heridos.
La fotógrafa de la AFP Christina Assi, de 28 años, resultó gravemente herida, luego le amputaron una pierna y aún se encuentra en el hospital.
Las dos organizaciones han recabado una batería de pruebas que van desde documentos gráficos, declaraciones de testigos y exámenes de restos de las armas utilizadas para concluir que no hay ningún tipo de justificación militar a la que las fuerzas israelíes puedan agarrarse para defender los dos ataques que se ejecutaron en menos de un minuto.
Consideran que el grupo de periodistas estaba lejos de la teórica zona de peligro e identificado de forma adecuada. Además, llevaba al menos 75 minutos en el lugar donde cayeron los proyectiles israelíes y la zona habría sido sobrevolada por un helicóptero israelí y probablemente un dron, según los informes publicados este miércoles.
El investigador de HRW Ramzi Kaiss ha reclamado que los responsables rindan cuentas, para que quede "claro" que "los periodistas y otros civiles no son objetivos legítimos". "No es la primera vez que las fuerzas israelíes atacan aparentemente de forma deliberada a periodistas, con resultados mortales y devastadores", ha señalado.
La subdirectora de Amnistía Internacional para Oriente Próximo, Aya Majzoub, ha recordado igualmente que "los ataques directos contra civiles o los ataques indiscriminados están completamente prohibidos por el Derecho Internacional Humanitario y pueden equivaler a crímenes de guerra".
"Ningún periodista debería ser atacado simplemente por hacer su trabajo. No se le puede permitir a Israel matar y atacar a periodistas con impunidad", ha añadido Majzoub, que ha reclamado "una investigación independiente e imparcial" sobre el incidente.
Amnistía dijo que los ataques "fueron probablemente un ataque directo contra civiles que debe ser investigado como crimen de guerra".
"Los responsables del homicidio ilegal de Issam Abdallah y de las lesiones sufridas por otros seis periodistas deben rendir cuentas", afirmó Aya Majzoub, subdirectora regional de Amnistía para Oriente Medio y el Norte de África.
"Ningún periodista debería ser atacado o asesinado simplemente por realizar su trabajo. No se debe permitir que Israel mate y ataque a periodistas con impunidad".
HRW dijo que los dos ataques israelíes "fueron aparentemente ataques deliberados contra civiles, lo cual es un crimen de guerra".
Según el derecho internacional humanitario, "está prohibido en cualquier circunstancia realizar ataques directos contra civiles", afirmó.
La investigación del grupo indicó que los periodistas estaban "bien alejados de las hostilidades en curso, claramente identificables como miembros de los medios de comunicación y habían permanecido inmóviles durante al menos 75 minutos antes de ser atacados".
Amnistía dijo que las imágenes que verificó mostraban que "los siete periodistas llevaban chalecos antibalas con la etiqueta ’prensa’, y que el coche azul de la tripulación de Reuters estaba marcado como ’TV’ con cinta amarilla en el capó".
"La evidencia sugiere fuertemente que las fuerzas israelíes sabían o deberían haber sabido que el grupo al que estaban atacando eran periodistas", dijo Ramzi Kaiss, investigador de HRW en Líbano.
"Se trata de un ataque ilegal y aparentemente deliberado contra un grupo muy visible de periodistas".
Desde el 7 de octubre, 63 periodistas y trabajadores de los medios (56 palestinos, 4 israelíes y 3 libaneses) han sido asesinados, dice el Comité para la Protección de los Periodistas por los ataques israelíes.