Este caso se suma a la lista de agravios contra las personas lgbt, como el feminicidio de Ximena García, mujer trans militante del Morena.

Yara Villaseñor Socióloga y latinoamericanista - Integrante del MTS - @konvulsa
Martes 25 de enero de 2022
Lupita Xu, mujer trans habitante de Oaxaca, intentó suicidarse frente a la Secretaría de Gobernación el pasado 19 de enero. Debido a la acción de elementos de seguridad ciudadana que frustraron su intento, Lupita pudo denunciar a la prensa su situación para visibilizar su caso.
Según declara, fue golpeada y denigrada por elementos de la Fiscalía de Oaxaca, mismos a quienes denunció pero cuya denuncia no ha procedido. Lejos de esto, afirma haber sido víctima de desaparición forzada durante seis meses, y tras acudir a la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Discriminación (CONAPRED) sin mayor éxito, hoy enfrenta la “desaparición” de su expediente en la Fiscalía.
Para visibilizar su caso, y denunciar al ex procurador Evencio Nicolás Martínez por supuesta colusión con Los Zetas, a quien también acusó de buscar obligarla a vincularse a dicho grupo delictivo y de meterla a la cárcel tras negarse a dicha propuesta.
Justicia para Lupita, para Ximena, para todas
La desesperación de Lupita Xu refleja la situación apremiante que significa recurrir a los canales institucionales de denuncia, sobre todo para mujeres, personas trans-lgbts y migrantes. La impunidad y la corrupción, así como el machismo institucional, son los obstáculos que las víctimas y denunciantes deben enfrentar para lograr su reclamo. Y, en muchos casos, este solo logra hacer eco cuando va acompañado de la movilización y la protesta.
En México las cifras de crímenes de odio lgbt+ y (trans) feminicidios han venido en aumento los últimos meses, aún bajo las políticas implementadas por la 4T. Éstas, son claramente insuficientes, pues la violencia y los crímenes de odio siguen al alza. Tal es el caso de Ximena García, activista trans y militante del Morena, víctima de feminicidio que, se presume, fue apuñalada el pasado 22 de enero en una situación no aclarada, según twiteó la diputada federal del Morena María Clemente.
Para Ximena y Lupita, para las asesinadas y las que siguen de pie enfrentando la violencia, el ocio lgbt+ y las terribles condiciones de vida que impone este sistema a millones de nosotras.
Es vital hacer efectivo el reconocimiento y visibilidad que la movilización y organización lgbt+ ha arrancado a los gobiernos en turno, mediante la protesta y el combate al machismo.
Pero frente al carácter estructural de la violencia, preservada y reproducida por las instituciones, es indispensable empujar el desarrollo de un potente movimiento de mujeres y disidencias que denuncie los (trans) feminicidios y los crímenes de odio lgbt+, que en la pelea por arrancar todos los derechos y porque el Estado los garantice integralmente, busque la más amplia unidad con todos los sectores que enfrentan la explotación capitalista, la precarización del trabajo y la vida, y los mayores efectos de la pandemia. Porque para acabar con la opresión, hay que transformar radicalmente las condiciones material-estructurales que la posibilitan y reproducen. ¡Ni cis, ni trans, ni una asesinada más!
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