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Red Internacional
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Venezuela

ACENTUANDO LA INCERTIDUMBRE ECONÓMICA. El precio del crudo venezolano continúa con fuertes pérdidas

La cesta venezolana de crudo y derivados cayó a 38 dólares por barril (dpb) en la jornada previa, dijo el jueves el presidente Nicolás Maduro, en clara caída para el martes, y de acuerdo al propio gobierno había cerrado en 40 dólares, dos dólares en un par de días.

Milton D’León Caracas / @MiltonDLeon

Viernes 21 de agosto de 2015

Por el momento nada indica alguna recuperación, ya que el impacto de los referentes internacionales continúan a la baja, como el barril de crudo Brent que cerraba al escribir este artículo en 46,62 dólares por barril y el Texas (WTI) casi perforaba el piso de los 40 dólares cerrando a 40,80 dólares por barril cayendo a su mínimo desde la crisis internacional de 2009, lo que llevaba a la cesta venezolana más a la baja.

Los vientos tormentosos que impactan desde afuera

Para este viernes tendremos el nuevo promedio semanal del crudo venezolano, pero ya partiendo del último cierre semanal, viendo ampliando pérdidas consecutivas por el abundante suministro a nivel mundial y las preocupaciones en torno a la economía de China, de acuerdo al Ministerio de Petróleo. En el cierre del 14 de agosto, el petróleo venezolano bajó 1,75 dólares, siendo que para mayo se había recuperado a 56 dólares por barril. En 2014, el promedio anual de la cesta venezolana fue de 88,42 dólares por barril (dpb), desde los 98,08 dpb de 2013, y para lo que va para el 2015 el promedio ya es de 49,21 siendo que el promedio de agosto baja a 41,40 dólares por barril.

Y el panorama a futuro continúa no siendo alentador. El precio del Brent viene retrocediendo hasta niveles similares a los del primer trimestre de 2009 ante los temores a la ralentización de la demanda en China, el segundo consumidor mundial de petróleo, lastrando a la baja el resto de los precios internacionales del crudo. Todos los analistas coinciden en que los signos de debilidad de la economía del gigante asiático y la fortaleza del dólar, la divisa en la que se negocian los futuros el petróleo, llevarán más a la baja el precio del petróleo, que se ha mantenido a la baja desde que Pekín decidió devaluar el yuan la semana pasada. Así, la pérdida de valor de la divisa china respecto al dólar, junto con la persistente volatilidad en los mercados asiáticos, han afectado a las negociaciones en los últimos días.

Es que como escribiera Paula Bach en un reciente artículo sobre las medidas de China y sus efectos colaterales, “más allá de los objetivos específicos del gobierno [chino], las recientes medidas confluyen con el menor crecimiento de la economía china y la amenaza norteamericana de elevar las tasas de interés a fin de año. De este modo, actúan profundizando la tendencia a la caída de los precios de las materias primas –que afectan tanto a países latinoamericanos como Chile, Venezuela, Brasil y Argentina, como a Rusia, entre otros- y los elementos de estancamiento en la economía mundial”.

Más presagios de una crisis mayor

Como es de conocimiento público, el país enfrenta un complejo escenario ante la disminución del flujo de divisas que entra a la economía gracias a la venta de petróleo, fuente del 96 por ciento de los dólares que se recibe. Solo a manera de ejemplo, se calcula que PDVSA sufrió en 2014 una caída de su producción, ingresos y exportaciones del 4,3% en relación a 2013, de USD 134.326 millones en 2013 a USD 128.439 millones en 2014. Y para algunos expertos petroleros, pues desde el gobierno suelen negarse estas cifras, la producción petrolera puede haber descendido un 4%, de 2,89 a 2,78 millones de barriles por día, mientras que las exportaciones habrían retrocedido un 2,8%, de 2,42 a 2,35 millones de barriles diarios.

De esta manera, la caída del precio del petróleo este año ha reducido a la mitad los ingresos de Venezuela. Además, las reservas internacionales se ubican en 15.391 millones de dólares, 25% menos que hace un año, siendo que el país se encuentra en plena depresión económica que se calcula un -7% para finales del 2015.

De acuerdo a Maduro, a pesar del difícil panorama, que incluye una recesión económica, la inflación más alta de América y un tenaz desabastecimiento de bienes básicos, asegura que el gasto social no se reducirá, afirmación que abre dudas, pues las grandes misiones sociales ya no tienen el empuje que supieron gozar en períodos anteriores y que, si no están a la baja, están estancadas. Es claro que no se impacte en el gasto social en el momento, y el gobierno hable del aumento en el plan de la misión vivienda, lo que es probable si tomamos en cuenta que estamos en pleno período electoral.

Como escribimos en un artículo cuando recién empezaba el derrumbe de los precios a mediados de octubre del año pasado, “si desde el 2013 y con un petróleo promediando los 100 dólares, el país venía enfrentando serias dificultades y el gobierno aplicando medidas de ajuste económico por dosis que venían siendo descargadas sobre el pueblo trabajador, mientras se le cumple a Wall Street pagándole “hasta el último” dólar”, ahora con precios del crudo en clara baja, los márgenes de seguir maniobrando se le reducen”. Y vemos que al momento, el frentes de tormenta aumentan, la crisis económica se ha ido acentuando, al grado tal que desde hace ocho meses el gobierno no publica los indicadores económicos, y se agudiza la escasez, el desabastecimiento, generando inconformidad en la población, fundamentalmente entre los trabajadores y el pueblo pobre.

De agudizarse aún más la situación, los trabajadores y las trabajadoras, los campesinos y las campesinas pobres, los sectores populares, en fin el pueblo trabajador, debe prepararse aún más para momentos difíciles. De cómo se organiza y se prepara para la lucha, qué programa de clase levanta para defenderse, es que determinará que no sean ellos los que continúen paguen la crisis, sino los capitalistas y los que la generaron.