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EDITORIAL DE ESQUERDA DIÁRIO. El desafío de fortalecer una voz anticapitalista en Brasil

Aun que la situación política brasileña ha sufrido enormes cambios durante este año, se sigue imponiendo la necesidad de construir una izquierda anticapitalista y revolucionaria para enfrentar los ataques, desarrollar los cuestionamientos al sistema político podrido por la corrupción que favorece a empresarios y no repetir la tragedia del PT.

Diana Assunção

Diana Assunção San Pablo

Martes 31 de octubre de 2017

La situación política brasileña ha sufrido enormes cambios durante este año. Se pasó de un primer semestre marcado por la acción de los trabajadores –a pesar del control impuesto por las centrales sindicales- a un segundo semestre en el que se aprobó la reforma laboral y se retomó la precaria estabilidad del golpista Michel Temer –con mucha compra de votos.

Sin embargo, se sigue imponiendo la necesidad de construir una izquierda anticapitalista y revolucionaria para enfrentar los ataques, desarrollar los cuestionamientos al sistema político podrido por la corrupción que favorece a empresarios y no repetir la tragedia del PT.

Hoy son muchos los ataques en curso: la reforma laboral, el intento de avanzar en la reforma previsional, la ya aprobada ley de tercerización, la enmienda constitucional que le impone un techo a los gasto y tantas privatizaciones, que se suman ataques a las libertades democráticas, a la comunidad LGTB y a las mujeres, al arte y la cultura, y especialmente, a la educación libre. Ante tantos ataques, importante parte de la izquierda señala la necesidad de “cerrar filas” para enfrentar a la derecha.

Pero ¿cómo se llegó a este punto? No se puede abstraer el hecho de que fue el propio PT quien le abrió espacio a la derecha y al golpe institucional en su gobierno, en nombre de la gobernabilidad, asumiendo los métodos de la corrupción y aplicando parte de los planes de ajuste que pedían los capitalistas. Si no partimos de esa constatación de la realidad, no habrá una lucha seria contra la derecha.

Hoy son muchos los ataques en curso: la reforma laboral, el intento de avanzar en la reforma previsional, la ya aprobada ley de tercerización, la enmienda constitucional que le impone un techo a los gasto y tantas privatizaciones, que se suman ataques a las libertades democráticas, a la comunidad LGTB y a las mujeres, al arte y la cultura, y especialmente, a la educación libre. Ante tantos ataques, importante parte de la izquierda señala la necesidad de “cerrar filas” para enfrentar a la derecha.

Pero ¿cómo se llegó a este punto? No se puede abstraer el hecho de que fue el propio PT quien le abrió espacio a la derecha y al golpe institucional en su gobierno, en nombre de la gobernabilidad, asumiendo los métodos de la corrupción y aplicando parte de los planes de ajuste que pedían los capitalistas. Si no partimos de esa constatación de la realidad, no habrá una lucha seria contra la derecha.

Esta situación muestra que si por un lado hay que batallar por un amplio frente único en el movimiento de masas para enfrentar las reformas y todos los ataques, es necesario que la izquierda construya una estrategia independiente del PT ya que el PT es incapaz de enfrentar a la derecha. Al no enfrentar a la derecha, abre espacio para que ésta aparezca como una alternativa con soluciones “radicales” frente al descontento de las masas.

Los viajes de Lula con el presidente del Senado, Renan Calheiros (PMDB, partido de Temer) al nordeste rumbo a las elecciones presidenciales del 2018, y ahora su reciente visita a Minas Gerais con empresarios, muestran que para el PT haya un solo proyecto: la conciliación de clases, es decir, agradar al mismo tiempo a los grandes empresarios y a los trabajadores, lo que es imposible. Es esta conciliación de clases lo que abrió espacio para que la derecha levante su látigo del golpe institucional con tra los trabajadores, alzando a los militares del ejército a actores en la vida política y buscando actualizar las definiciones de trabajo esclavo para aumentar la explotación capitalista.

Sin entender que el gobierno, el Estado capitalista y sus instituciones, como el Senado Federal y la Cámara de Diputados, son un verdadero mostrador de negocios para gestionar y aumentar las ganancias capitalistas, no podemos entender cuál es la tarea que la izquierda tiene que llevar adelante. Esquerda Diário, que en medio de esta situación batió su récord con casi 800.000 visitas en el mes de septiembre, mostró que es una fuerte herramienta contra la derecha y todos sus ataques.

Además, Esquerda Diário, impulsado por el Movimiento Revolucionario de Trabajadores, se propone ser una voz anticapitalista. Porque no es suficiente denunciar los ataques, no alcanza con analizar la realidad.

Hay que construir una fuerza material orgánica para luchar contra todos los ataques, exigiendo medidas concretas de lucha a las organizaciones de masas –como las centrales sindicales- pero de forma completamente independiente del PT, señalando un camino anticapitalista y revolucionario de verdadera transformación de la sociedad desde la raíz.

La experiencia del PTS en Argentina, que encabeza el Frente de Izquierda y de los Trabajadores, es el mayor ejemplo en el mundo de que los revolucionarios puede ganar influencia en sectores de masas, aunque por ahora minoritarios, levantando un programa claramente anticapitalista al servicio de la lucha de los trabajadores y estando estructurado orgánicamente en ella y no solo como alternativa electoral.

El hecho de que la derecha esté avanzando en Argentina así como en Brasil, ante el fracaso de proyectos de conciliación de clases del petismo y kirchnerismo, que abrieron espacio a la derecha, pero que esté surgiendo una sólida alternativa por izquierda que ya es la cuarta fuerza política nacional, muestra que ahí tenemos muchas lecciones que sacar.

Por eso, en este momento de ataques, Esquerda Diário, como el mayor medio de izquierda independiente del PT en Brasil, siendo parte de la red internacional de diarios digitales, busca dar voz al principal foco de resistencia que viene del sur.

Estamos batallando en los espacios de la izquierda para que las organizaciones como el PSOL, sus parlamentarios, los movimientos sociales, sus medios, se coloquen al servicio de la victoria de de las huelgas en Rio Grande do Sul. En la Central Sindical y Popular (CSP-Conlutas), donde somos una corriente minoritaria de oposición a la dirección, batallamos en el mismo sentido. Por eso, la mayor cobertura de esta lucha, con videos, artículos, entrevista y análisis cotidianos sobre la lucha de clases que pulsa en el sur de Brasil se encuentra solo en Esquerda Diário, como parte de una activa intervención en la huelga de la educación e impulsando la solidaridad activa con las huelgas en las universidades, en la UFRGS en Porto Alegre y en la UCS en Caxias do Sul.

Esta batalla es fundamental para exigir la construcción de la jornada convocada para el 10 de noviembre contra la reforma laboral, y que ésta no sea solo un día “para que conste” sino pueda ser un punto de apoyo en la lucha contra las reformas. Para eso hay que denunciar el papel que vienen cumpliendo las grandes centrales sindicales, y no generar ilusiones de que sin el desarrollo de la autoorganización de los trabajadores será posible superar a la burocracia y derrotar los ataques.

Asimismo queremos demostrar que una prensa independiente tiene que agitar las ideas anticapitalistas, que ataque las ganancias de los patrones y superen la perspectiva de conciliación de clases que el PT y todos sus blogs quieren diseminar cotidianamente.

La agrupación juvenil Faísca lanzó recientemente la campaña “Basta de ganar con la educación, Kroton-Anhaguera a manos de los estudiantes” como forma de denunciar el mayor monopolio de educación del mundo y abrir diálogo con millones de jóvenes que son obligados a pagar cuotas para tener derecho a estudiar, así como un manifiesto programático universitario para luchar por un ala revolucionaria en las universidades.

El grupo de mujeres Pão e Rosas lanza también este mes la escandalosa denuncia de que las mujeres ganan el 60% menos que los trabajadores hombres blancos, llamando a luchar por igual trabajo igual salario.

También en la campaña contra la reforma laboral venimos buscando señalar un programa obrero para enfrentar la crisis, que impida que la crisis sea descargada sobre las espaldas de los trabajadores, exigiendo el no pago de la deuda pública para garantizar todos los servicios públicos, pero también la prohibición de los despidos y que todos trabajen 6 horas por día y 5 días a la semana, sin reducción salarial y con un salario mínimo que cubra la canasta familiar básica, para enfrentar el problema del desempleo, atacando la ganancia de los capitalistas e impidiendo que nuestras vidas sean destruidas en los lugares de trabajo. Esa lucha apunta a terminar con el desempleo con la división de las horas de trabajo por todas las manos disponibles para trabajar.

Al lado de las jornadas de discusión sobre la cuestión de la mujer desde una perspectiva marxista revolucionaria, el MRT en el próximo mes va a lanzar un manifiesto programático sobre la lucha de los negros y negras en Brasil, con una gran actividad en San Pablo el 18 de noviembre. En Rio de Janeiro vamos a inaugurar la “Casa Marx”, sede de Esquerda Diário en esa capital que deberá contribuir con la construcción de esta fuerza anticapitalista en la ciudad.

Como parte de las conmemoraciones de los 100 años de la Revolución Rusa, la revista Idéias de Esquerda sale con su tercer número, con mayor tirada luego del éxito de la primera, para ampliar la llegada a los quioscos, como una fuerte herramienta de rescate de las principales lecciones de aquella revolución, incluso del combate contra su degeneración interna por el stalinismo, fruto del atraso y aislamiento internacional de la revolución.

En las escuelas y universidades de distintos estados, como San Pablo, Rio de Janeiro, Rio Grande do Sul, Minas Gerais entre otros, venimos enfrentando con el Movimiento Nossa Classe Educación al reaccionario proyecto “Escuela Sin Partido” -que busca impedir que docentes y estudiantes hagan política en los lugares de estudio- y los ataques a la comunidad LGBT.

Nos proponemos entrar al PSOL como tendencia interna para fortalecer esas batallas en la construcción de una alternativa política independiente y revolucionaria de los trabajadores.

Queremos que Esquerda Diário pueda ser vocero de esos combates y de esas luchas con una perspectiva decididamente anticapitalista. Consideramos que plantearnos el desafío de llegar en todo el país a cientos de miles más con estas ideas es parte fundamental de construir una fuerza anticapitalista y revolucionaria.

Por eso, ante los ataques de la derecha y el fracaso petista, Esquerda Diário convoca a que sus lectores sean también una voz anticapitalista, y construyan junto al MRT el Esquerda Diário.