El día viernes los manteros de la emblemática Avenida Avellaneda fueron nuevamente desalojados por parte de la Policía Federal. La Izquierda Diario se acercó a hablar con ellos.
Lunes 7 de marzo de 2016
Una vez más las calles de la avenida Avellaneda se tiñeron de represión a los manteros y les impidieron trabajar. A las 8 de la mañana del día viernes se presentaba un operativo policial para impedir que los manteros exhiban sus mercaderías para que puedan trabajar, al verse imposibilitados de poder poner sus puestos decidieron cortar la Avenida Avellaneda. Ante esto los empujones, golpes, gases pimienta y la presencia de carros hidrantes por parte de la policía no se hicieron esperar.
Pasada las horas del mediodía un grupo de los manteros se dispusieron a realizar una asamblea donde una de las cuestiones que determinaron fue volver a trabajar el día sábado. Para ello el día sábado nos hemos acercado para dialogar y que nos cuenten la realidad que viven y que es lo que exigen.
Al empezar a adentrarnos por la calle Nazca de camino hacia el centro de la avenida Avellaneda empezamos a divisar los puestos donde se venden desde comida y hasta ropa.
Una de las manteras nos dice: “nosotros no sabemos quien dio la orden para que no podamos poner nuestros puestos, nos empujaron, nos golpearon y además nos tiraron gases pimienta. Nosotros queremos trabajar y nos lo impiden.”
Cuando les consultamos si esta situación lo viven ahora con el gobierno de Macri solamente.
“Esta situación no solo la estamos viviendo con este gobierno actual sino que también esto viene de hace años atrás con el gobierno del Frente Para la Victoria donde ninguno nos ha dado una respuesta para regularizarnos. Y ahora nos vienen desalojando y reprimiendo constantemente para sacarnos de las calles.”
¿El jefe de gobierno o sus funcionarios se han acercado a dialogar con ustedes?
“Nunca hemos recibido una propuesta concreta y no se sentaron a dialogar con nosotros, les pedimos que nos regularicen y ellos solo quieren eliminarnos ya que es lo que les piden las los empresarios de Avellaneda.”
¿Qué es lo que piden ustedes?
“Nosotros pedimos regularizarnos, queremos pagar nuestros impuesto para poder vender tranquilos sin necesidad de que tengamos que pagarle a la policía para poder vender, queremos aportar al país con nuestro trabajo y no dejárselo a unos pocos. Yo compro en el mayorista y ellos no me quieren dar boleta a la hora de comprar, por lo tanto nos vemos obligados comprar en esas condiciones. A esos mayoristas no les hacen nada.”
¿Quienes creen que son los que se enriquecen con esta situación de informalidad en la que se encuentran ustedes?
“Los que se enriquecen son la policía y los mismo funcionarios que dieron el aval para mantenernos en esta situación durante varios años, estos políticos junto a la policía se han hecho plata a costa de nuestro trabajo.”
¿En qué condiciones trabajan ustedes?
“Nosotros tenemos que vender haga frio o haga calor, exponemos nuestra salud para poder vender y llevar unos pesos a nuestros hogares. Yo he tenido que venir a vender enferma al punto de desmayarme por la necesidad de tener que llevar un plato de comida a mis hijos, hay madres que no tienen donde dejar a sus hijos y se ven obligadas a vender con sus bebes bajo el brazo.”
¿Dentro de los que venden en la calle hay gente que tiene talleres textiles?
“Si hay, pero son muy pocos los que tienen talleres, inclusive nosotros queremos regularizarnos para que a este que tiene taller lo obliguen a que ponga a sus trabajadores en blanco y les pague el salario que corresponda. Todo aquel que trabaja debe tener un salario digno. Los policías y los funcionarios son cómplices de que existan estos talleres, e inclusive los mismos locales que hoy denuncian para que nos saquen de la calle son los mismos que tienen a gente trabajando en negro y pésimas condiciones. Pero a ellos la policía no les hacen nada porque pareciera ser que la justicia esta echa solo para aquel tiene plata. La mayoría de los que vendemos en la calle revendemos o lo fabricamos nosotros mismos sin emplear otra gente.”
Caminando por Avellaneda le preguntamos a una señora sobre lo sucedido el viernes, la señora vende “tutucas” junto a su hija y nos dice: “tenemos que estar unidos para que no nos saquen, de acá comen muchas familias. El lunes estaremos apoyando con más fuerza y tienen que sumarse más gente.”
¿Qué es lo que va pasar el lunes?
“Según los policías dicen que no nos van a dejar vender el lunes, nosotros vendremos a vender igual, y si no nos dejan nos reuniremos para ver qué medidas tomar, tenemos que avanzar con organizarnos los manteros.”