
Facundo Aguirre @facuaguirre1917
Sábado 7 de marzo de 2015
Fotografía: DYN
El acuerdo PRO-UCR en Entre Ríos y la posibilidad cada vez más certera de que radicales y macristas sellen un acuerdo nacional reconfigura el escenario de la oposición patronal, dando lugar al casi seguro surgimiento de un frente donde la nueva derecha empresarial del PRO confluye (por no decir que se ha engullido) con una franja importante de ex progresismo radical como Elisa Carrió, devenida hace tiempo en vocera del conservadurismo y con una parte del aparato nacional de los boinas blancas, además de figuras sobresalientes de los barones del peronismo como Carlos Reutemann.
Como en la pelicula de Luis Buñuel, El discreto encanto de la burguesía, los comensales de la mesa de la nueva configuración de la oposición patronal, cenan acompañados del cadáver del FA-UNEN cuyas viudas se apresuran a dejar el proscenio por temor a ser enterrados junto a las promesas de un progresismo que nunca fue.
Hermes Binner se ha bajado de la candidatura presidencial temeroso de que la alianza de Reutemann y Miguel Del Sel le gane en Santa Fe y lo deje sin el pan y sin la torta, sellando el fin de las ilusiones presidenciales de los socialistas argentinos, históricos hijos bobos del radicalismo. Proponen a cambio la candidatura de Margarita Stolbizer del GEN, acompañados por el ex nacionalista de izquierda, ex kirchnerista, ex pinosolanista, ex binnerista, ex aliado del neoliberal Prat Gay, Humberto Tumini de Libres del Sur. Pino Solanas por su lado, ya había intentado abandonar el barco negociando con Sergio Massa su postulación a Jefe de Gobierno porteño para terminar cerrando, frente al fracaso, un acuerdo con Stolbizer en la Capital.
El radicalismo, por su parte, parece enfilado hacia la confluencia con el macrismo que pregona Sanz deseoso de convertirse en el vice del niño bien de la derecha argentina, dando libertad a los comités provinciales para cerrar acuerdos de todo tipo y color de acuerdo a las conveniencias locales de la UCR. Resta ver qué actitud tomarán Julio Cobos y el ricardoalfonsinismo partidarios de ir con el FA-UNEN pero, al menos en el caso de el ex vicepresidente de CFK, para nada reacios a cerrar acuerdos electorales que le permitan jugar a ganador en sus distritos como hizo con el PRO mendocino. Se sabe que Gerardo Morales es promotor de la idea de una gran interna de toda la oposición, como una forma de legalizar sus acuerdos con el massismo jujeño para pelear la gobernación. Uno de sus laderos, el senador y comediante Nito Artaza ya amenazó con la ruptura de la UCR si se sella el acuerdo con Macri. Sea como sea, la UCR se valorizó por su aparato de punteros capaces de garantizar presencia territorial nacional en las elecciones presidenciales y busca sumar poder por provincias con intendencias, gobernaciones y legisladores.
El otro perdedor dentro del escenario opositor es Sergio Massa que no logró ni el pase de sectores del peronismo al Frente Renovador, más allá del Colorado Francisco De Narváez, ni sumar a los radicales a su intento de nacionalizar su armado electoral.
La UCR fue históricamente la representación electoral de las clases medias pero la huida anticipada del alfonsinismo y la catástrofe de la Alianza hizo que perdiera su hegemonía entre la pequeñoburguesía. El FA-UNEN intento ser la reconstrucción de la vieja representación social del radicalismo con un sesgo conservador con tintes progresistas, pero la fragilidad de toda bolsa de gatos, el giro conservador de las clases medias y el cálculo electoral de sus componentes impidieron que se cristalizara como opción electoral. El PRO, como expresión de una nueva derecha que combina discurso de gestión exitosa con dosis pequeñas de populismo y fe republicana, fue ganando apoyo en un sector acomodado y conservador de la clase media porteña hasta lograr proyección nacional. La alianza con la UCR le garantiza a la candidatura de Mauricio Macri un apoyo mayoritario entre las clases medias encolerizadas contra el kirchnerismo y que exigen seguridad jurídica y policial temerosos de la suerte de sus propiedades. El desafío de la nueva alianza sera el de penetrar en el territorio bonaerense, un déficit del PRO que no lo logró, más allá de Vicente López o San Isidro, y ver si en acuerdo con la UCR consigue, además del apoyo de las clases medias urbanas del interior de la provincia el de los chacareros y la pequeñoburguesía rural que históricamente ha acompañado al radicalismo. En este armado Elisa Carrió intenta ser una especie de cemento ideológico dándole como finalidad la restauración de los valores republicanos, mientras el radicalismo le aportaría la cuota de punteros y aparato necesario para garantizar la elección nacional. El escenario de Gualeguaychú, centro de la rebelión sojera y terrateniente del 2008, con De Angelis en la foto, es todo un símbolo social de hacia quién va dirigida la alianza que se pretende construir.

Facundo Aguirre
Militante del PTS, colaborador de La Izquierda Diario. Co-autor junto a Ruth Werner de Insurgencia obrera en Argentina 1969/1976 sobre el proceso de lucha de clases y política de la clase obrera en el período setentista. Autor de numerosos artículos y polémicas sobre la revolución cubana, el guevarismo, el peronismo y otros tantos temas políticos e históricos.