Los casos de graves abusos policiales, su íntima relación con el discurso mediático y la narrativa estatal: cuando se invierten las causas y se dice que “la sociedad” demanda lo que el poder desea. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los domingos de 21 a 23 h por Radio Con Vos, 89.9.

Fernando Rosso @RossoFer
Domingo 16 de agosto de 2020 22:55
Primero la puesta en la escena mediática de la polémica sobre el “jubilado” que remató a tiros a una persona que había ingresado a su vivienda junto a otras en un intento de robo violento. Después fue el raid mediático de funcionarios o exfuncionarios que militan la “mano dura”, incluido un cruce entre el secretario de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, y la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich. Después vino la divulgación de estudios de opinión que consultaban a “la gente” sobre esta espinosa cuestión y arrojaban resultados preocupantes: para Rouvier & Asociados, el 42,2% de las personas considera que la llamada “inseguridad” se agravó en el último mes y la consultora Aresco informó que en el área metropolitana de Buenos Aires, el 44% cree que la llamada “inseguridad” es el problema que más la preocupa en su vida cotidiana. Finalmente, la salida a la cancha de los representantes “manoduristas” en la coalición oficial -Sergio Massa a la cabeza- para agitar la cuestión de la llamada “inseguridad”, que es un problema real y está en la “agenda de la gente”, que debe ser combatida con el método de siempre: el empoderamiento de las fuerzas policiales.
a) Hacen creer a los integrantes de las fuerzas de seguridad que son absolutamente impunes. En el caso de Facundo Castro, si la Policía llegó a actuaciones y métodos como las que describió Cristina (la mamá de Facundo): amenazas a familiares, amigos, abogados, aprietes y maniobras, es porque se sienten blindadas judicial y políticamente.
b) Pero la segunda consecuencia es que se empieza a dar por hecho que es “la sociedad” la que pide mano dura, reclama represión o exige leña.
En primer lugar, porque “la sociedad” no existe, en todo caso existen sectores, fracciones o más precisamente clases: algunas que tienen todo y otras que no tienen nada. Y muchas veces, se confunde a los que conforman la “opinión pública”, que ni siquiera son mayoritarios con toda la sociedad. Es un poco el sueño de la clase media de arrogarse la representación total.
En segundo lugar, porque surge la pregunta: ¿Los dirigentes y los medios agitan un discurso securitario y punitivista porque se lo pide "la gente" o "la gente" aumenta su discurso securitario y punitivista porque lo agitan los dirigentes y los medios? Muchas veces la dinámica es al revés de cómo se presenta: los medios y la dirigencia política no “expresan” o “representan” una demanda de la sociedad, sino que construyen y agitan esa demanda para que aparezca como una demanda social mayoritaria.

Fernando Rosso
Periodista. Editor y columnista político en La Izquierda Diario. Colabora en revistas y publicaciones nacionales con artículos sobre la realidad política y social. Conduce el programa radial “El Círculo Rojo” que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos 89.9.