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Red Internacional
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Cataluña. El drama de la malnutrición infantil: becas insuficientes en comedores escolares

Al drama del paro, los desahucios y la precariedad laboral se agrega otro del que poco se habla: la insuficiencia de las becas de comedores escolares y la malnutrición infantil.

Cynthia Lub

Cynthia Lub Barcelona | @LubCynthia

Lunes 23 de mayo de 2016

Los datos son acuciantes: la pobreza y exclusión social infantil en Catalunya llega un porcentaje del 31,8%.

Este jueves está convocada otra concentración frente al Parlament con el lema “Per el dret a l’alimentació dels infants #CapPlatBuit” (Por el derecho a la alimentación a los niños. Ningún plato vacío). El Col·legi d’Educadores i Educadors Socials de Catalunya (CEESC), sindicatos de la enseñanza, trabajadores y trabajadoras de la educación y de servicios sociales vienen movilizándose desde principios de curso para denunciar este gran drama.

Desde el CEESC se viene cuestionando las malas gestiones de las becas, que hace que haya niños que tarden hasta cuatro meses en recibirlas. Además de que esta ayuda la otorga el Departamento de Enseñanza y no el de Bienestar Social, lo que hace que los criterios de concesión de las becas no tengan en cuenta situaciones desfavorables, por lo que se excluye de la posibilidad de ser beneficiario a quien lo necesita.

Por otro lado, critican el "carácter de beneficencia" que tienen las becas del comedor, ya que consideran que se crea "una doble victimización de los niños beneficiarios y sus familias. Nos posicionamos a favor de la superación de un sistema de ayudas y becas que continúe segregando y poniendo en evidencia las desigualdades, en lugar de eliminarlas. (...) ¿Por qué no nos planteamos la universalidad del comedor escolar, incluido como parte de la enseñanza pública, gratuita y obligatoria, como se hace en otros países?", según explican en un comunicado.

Y denuncian que, como educadores y a la vez muchos de ellos, trabajadores de servicios sociales, sufren una precariedad creciente, encontrándose muchas veces colapsados para atender a las familias en situación de pobreza.

Aunque las becas de comedor escolar pueden ser un instrumento imprescindible para detectar niños en esta situación y a la vez como ellos dicen, "una oportunidad para que desde los equipos de servicios sociales se pueda trabajar", la realidad es que no pueden hacerlo en la mayoría de los casos.

Es por ello que se vienen movilizando para reclamar a "los referentes políticos de las dos consejerías" la racionalización de los trámites, criterios y calendarios, de manera que las becas de comedores escolares puedan ser un verdadero mecanismo de ayuda a las familias. Un reclamo que va unido a la lucha contra la precariedad de los trabajadores.

Una ecuación sin resultados: los presupuestos de la Generalitat y la malnutrición infantil

Un interesante artículo, "Les beques menjador pel curs 2015-2016 o com enganyar sense dir mentides", ("Las becas del comedor para el curso 2015-2016 o cómo engañar sin decir mentiras), de la Federación del AMPA (LaFaPac) en el Diari de l’Educació, daba unas cifras escalofriantes respecto a la insuficiencia de las becas de comedor y la malnutrición infantil.

Estos datos muestran que el porcentaje de alumnos total que reciben becas de comedor es mucho menor frente al aumento de la población escolar y del porcentaje de alumnos en riesgo de pobreza o exclusión social. Y muchos de ellos necesitan 100% de la comida.

Ante ello, los presupuestos generales de la Generalitat de enero del 2015 negociados entre CiU y ERC, anunciaban destinar 48 millones de euros para 80.000 becas comedor, además de una partida de 3 millones de euros para niños que vayan a guarderías y un plan piloto a partir del mes de enero para los alumnos de secundaria.

Pero la "gran mentira" que denuncia la Federación del AMPA, es que "Si aplicamos el porcentaje de pobreza infantil y exclusión social (31,8%) en el número de alumnos de Infantil a la ESO (1.015.500), nos sale que en Cataluña hay 322.900 alumnos de estas edades viviendo en familias pobres o en riesgo de exclusión social. Estas 80.000 becas sólo llegarían, pues, al 24,8%. Se necesitan, por tanto, 242.900 becas más de las 80.000 para poder ayudar toda la pobreza infantil y los niños en riesgo de exclusión".

Otra cuestión que merece un artículo aparte es sobre los grandes negociados de las empresas de Catering en los comedores escolares, contratadas por el propio gobierno de la Generalitat, que se lucran con el dinero de millones de familias; así como también del trabajo precario de trabajadores y trabajadoras del tiempo libre y de la cocina.

La lucha de los educadores y sindicatos frente a este grave problema aún sigue siendo invisible. Pero no lo es para los niños que no pueden comer. Las becas de comedor sólo llegan a un 25% de población infantil en riesgo de exclusión social y en caso de la ESO a un 1,7% del alumnado.


Cynthia Lub

Doctora en Historia en la Universidad de Barcelona (UB), especializada en clase trabajadora durante el franquismo y la Transición, también en estudios sobre género y clase, feminización del trabajo y precariedad. Docente de educación secundaria pública.

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