¿Es posible hablar de libertad en la escuela al mismo tiempo que el actual presidente se fotografía con proxenetas y la empresa de la primera dama es denunciada por trabajo esclavo? El espejo africano, novela para problematizar el concepto de libertad.
Sábado 20 de agosto de 2016
En el marco de los 30 años de democracia y en relación a contenidos de Educación sexual propios de séptimo grado, durante el año 2013, desarrollamos una secuencia didáctica anual en torno al concepto libertad. Le presentamos al grupo clase la idea de trabajo para ver si picaba el tema e indagamos qué era para los pibes dicho concepto. Plasmamos cada aporte en un afiche con el objetivo prefijado de que estas ideas se fueran complejizando a lo largo de todo el año.
Soy una convencida de que la literatura es una herramienta fundamental para el análisis de temas vinculados a las Ciencias Sociales, y dado este convencimiento profundo, me puse a pensar qué obra literaria podría trabajar para abordar el tema eje de la Libertad. De inmediato me convencí, el texto a leer entre todos sería El espejo africano de Liliana Bodoc.
Liliana Bodoc es una escritora argentina prolífica y multifacética. En su haber cuenta con cuentos y novelas tanto para niños como para adultos. Su escritura es profunda, poética, crítica, pensante. En sus obras los paisajes, los colores, los sabores, los tiempos vienen y van. Se hacen presentes hasta sensiblemente para el lector que, a lo largo de la lectura, queda inmerso en mundos literarios que cobran cuerpo y realidad.
El espejo africano no escapa a lo dicho con anterioridad. Esta novela entrelaza tres historias, el destino de distintas personas en distintos lugares a través de un espejo: una esclava africana, el general San Martín y un temeroso huérfano español. Al mismo tiempo cuenta las arduas luchas, que estos y tantos otros hombres y mujeres afrontaron, lo que cada uno de estos actores entendía por libertad.
Mientras leíamos la obra, los chicos hicieron entrevistas a los niños de los demás grados preguntándoles qué era para ellos la libertad. Dichas entrevistas fueron grabadas, desgrabadas y editadas para analizar cómo el concepto se iba complejizando a medida que los entrevistados eran niños más grandes. Luego dichos audios fueron utilizados para ser incorporados en un guión radial que fue el resultado final de todo un proceso riquísimo de trabajo. Los chicos armaron los bloques, pensaron el texto, la música, los silencios y los ruidos del programa que luego fue transmitido en FM Flores y en FM La Bemba, radio que funcionaba en el Ex CCDD Olimpo. Esta última transmisión fue muy significativa porque hablar de Libertad en ese contexto los motivó muchísimo.
Muchas veces me cuestioné si era posible hablar de libertad desde la escuela, una institución demarcada por lineamientos pedagógicos establecidos de antemano, jerárquica en su mando, impregnada de parámetros esperables o no esperables en las conductas y los logros de los niños. Me lo cuestioné y me lo cuestiono, pero aquí hay un claro ejemplo de que se pudo. Hablar de pequeños espacios de libertad, de escapes y quiebres frente a lo establecido, de que hay que luchar por conquistar esos espacios, por conservarlos y defenderlos pese a que la realidad actual quiera expropiarlos, ocuparlos y hacerlos productivos, en el mal sentido de la productividad por supuesto.
Debatir la libertad hoy
Debatir la libertad no sólo es complejo dentro de la institución educativa sino que es conflictivo su análisis en el mismísimo contexto histórico y social en el que nos hayamos. Si bien en nuestro país la libertad de vientres (principio jurídico que consistía en otorgar la libertad a los hijos nacidos de esclava dado que, hasta la aplicación de este precepto, el hijo nacido de una esclava pasaba a formar parte del patrimonio del señor de su madre) fue decretada el 31 de enero de 1813 por la Asamblea del Año XIII, la abolición de la esclavitud recién se declaró en el artículo 15 de la Constitución de la Confederación Argentina de 1853, pero en la provincia de Buenos Aires (que en ese tiempo incluía a la actual Ciudad Autónoma de Buenos Aires) no fue sino hasta 1861 que se instrumentó.
Pese a lo expuesto anteriormente, vale preguntarnos si en la actualidad, tanto en nuestro país como a escala mundial, hay una libertad real y en igualdad de condiciones para todos los seres humanos o si sólo asistimos a una libertad formal discursiva, si pueden mujeres y hombres desarrollar espacios de libertad aunque sea relativos teniendo que vivir dentro de un sistema económico, político y social que oprime y selecciona a los más aptos según parámetros de aptitud mercantilistas y meritocráticos.
Estos interrogantes se hacen urgentes cuando el actual presidente de la República Argentina, el Ingeniero Mauricio Macri, posa para fotos en un prostíbulo junto al ex agente de la SIDE, Raúl Martins, involucrado por su propia hija en una causa por trata de personas. La hija de Martins también denunció que Mauricio Macri, "financió" su campaña para Jefe de Gobierno de la CABA con dinero proveniente de la red de ilegalidad de su padre. Mientras, en el sur de la CABA, docentes y familiares nos organizamos porque nos desaparecen a nuestras pibas para prostituirlas y/o abusarlas, pero por la presión en las calles y la lucha colectiva hemos logrado que vuelvan a sus casas.
Por su parte, la primera dama argentina, señora Juliana Awada, es dueña de Cheecky, empresa denunciada por trabajo esclavo. También hay que tener en cuenta que durante los 12 años de kirchnerismo esa realidad no cambió dado que provincias del norte de nuestro país gobernadas por el FpV mantuvieron intacto el trabajo esclavo e infantil. En pleno SXXI asistimos a nuevas y cada vez más sofisticadas, y no por eso menos crueles, formas de esclavitud amparadas y desarrolladas desde los mismos estados burgueses y desde sus gobiernos los cuales son manejados por gobernantes con claros intereses para mantener el estado de situación actual.
Al mismo tiempo, el relato macrista de la historia nos quiere vender próceres angustiados ante la independencia de las potencias extranjeras que nos habían expropiado nuestra libertad. Nada de ingenuidad ni ignorancia en este relato. Lo único que el mismo traduce es el intento por justificar la actual entrega de nuestra soberanía a EE UU cuyo prólogo fue el pago a los fondos buitres y el paseo del presidente Obama por el parque de la memoria, suelo que recuerda a nuestros compañeros asesinados por la dictadura enmarcada en el Plan Cóndor.
Muchos hombres y mujeres abonaron con su lucha la libertad del suelo americano. Entre ellos la voz de Castelli se levanta firme: ¨La muerte será la mayor recompensa de mis fatigas, cuando haya visto ya expirar a todos los enemigos de mi patria, porque entonces nada tendrá que desear mi corazón, y mi esperanza quedará en una eterna apatía, al ver asegurada para siempre la libertad del Pueblo Americano.¨ Ninguna angustia se advierte en estas firmes palabras que se convirtieron en el pasado en acción para expulsar al invasor de nuestras tierras y que hoy deben impulsarnos para repudiar y combatir la entrega de las mismas a las potencias extranjeras.