Las razones de la crisis del proyecto de Sergio Massa. La garrocha inversa y la vuelta a casa de varios barones del conurbano. La realización de su proyecto a través de Scioli.

Fernando Rosso @RossoFer
Sábado 30 de mayo de 2015
Foto: Eduardo "Wado" de Pedro, Raúl Othacehé y Julio De Vido
Foto: Eduardo "Wado" de Pedro, Raúl Othacehé y Julio De Vido
"El peronismo tiene un día de la lealtad y 364 días de traición", dicen que dijo alguna vez Eduardo Duhalde. La huida de los intendentes de las filas del espacio de Sergio Massa parece demostrar la sentencia del “zabeca de Banfield”.
La estructura que había armado el Frente Renovador se desfonda por estos días.
El diario La Nación publica una infografía en la que muestra el antes y el después de la retirada de intendentes del espacio del tigrense. Empezó con veinticinco en el año 2013, cuyos distritos sumaban 3.358.570 electores y perdió hasta ahora a siete que alcanzan 1.645.081, es decir, casi la mitad del total con el que había comenzado. Y parece que puede haber nuevas partidas.
El entusiasmo de la “tribuna de doctrina” es parte de una campaña. Están jugados a Macri y hace rato que sus principales columnistas vienen militando para bajar a Massa a la provincia, como parte de un acuerdo con el jefe de Gobierno porteño. Identificar la fuga de algunos intendentes con el seguimiento mecánico de sus votos es un poco forzado, pero no deja de expresar la realidad de la crisis del proyecto renovador.
La emergencia de Massa en el 2013 implicó un inicio de división política del peronismo en su centro de gravedad: la provincia de Buenos Aires.
Su triunfo en las elecciones de aquel año en la provincia expresó la pérdida de base social y política del gobierno cuando los indicadores de la economía se estaban agravando desde el 2012 (cepo, inflación y estancamiento).
Los paros generales y los cacerolazos mostraban un nivel de actividad política de todas las clases que comenzaban a manifestar el malestar con las consecuencias sociales del declive del “modelo”.
El gobierno aplicó dos “correctivos” centrales para administrar esta crisis. La devaluación de enero de 2014 y la política de enfriar la economía para bajar la inflación y evitar la salida de dólares producida por el retorno de la famosa “restricción externa”. Según varios estudios, el pasado fue un año de pérdida del poder adquisitivo del salario.
Para impedir que la crisis estalle de manera catastrófica, el Gobierno optó por un ajuste en cuotas y gradual.
El massismo fue un emergente político directamente proporcional al malestar que generaron las primeras consecuencias sociales de la caída económica. Cambio con continuidad sintetizó ese momento donde la crisis llegó a doblar al aparato peronista, pero no a quebrarlo.
El Gobierno sumó al ajuste, los primeros pasos para un nuevo endeudamiento internacional. Y este año acelera el gasto público para la campaña electoral y evita nuevas devaluaciones, pateando los problemas hacia adelante, sin solucionar ninguno.
Sin embargo, políticamente, la emergencia de Massa no fue en vano. Objetivamente actuó como amenaza sobre el kirchnerismo para evitar posibles aventuras como jugarse a la derrota o imponer candidatos de mucha fidelidad al “proyecto”, pero con pocos votos. “No nos vamos con el cambio con continuidad, pero queremos la continuidad con cambios”, parecían afirmar desde riñón del peronismo.
Para decirlo epigramáticamente, Massa fue la mejor herramienta para el triunfo de Daniel Scioli como el heredero con más posibilidades dentro del Frente para la Victoria. El factor Massa actuó para la moderación del kirchnerismo.
Disciplinadas las posibles aventuras cristinistas y lograda la aceptación de Scioli (en algún momento se barajó no dejarlo participar de la interna), muchos inician el retorno. El sparring de Florencio Randazzo es la última marioneta útil de esta gran estrategia.
Uno de los representantes de la nueva “juventud”, Eduardo "Wado" de Pedro, es el encargado de operar y abrirles las puertas a los barones del conurbano que vuelven al redil. El último encuentro íntimo fue con Raúl Othacehé. Desconocemos si habrán debatido cuán “diferentes” son los comunistas o cuán “drogadictos” están los referentes de organismos de derechos humanos que lo denuncian. Un verdadero homenaje a la memoria de parte de uno de los dirigentes más emblemáticos de “La Cámpora”, que además es hijo de asesinados por la dictadura.
Massa puede sentirse realizado, impone su programa y sus objetivos, sólo que por un camino un poco distinto al que había imaginado: impulsando hacia la Casa de Gobierno al más massista de la coalición kirchnerista, al Massa que se quedó.

Fernando Rosso
Periodista. Editor y columnista político en La Izquierda Diario. Colabora en revistas y publicaciones nacionales con artículos sobre la realidad política y social. Conduce el programa radial “El Círculo Rojo” que se emite todos los jueves de 22 a 24 hs. por Radio Con Vos 89.9.