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Red Internacional
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POLITICA. El fracaso del centro socialdemócrata

La DC con su camino propio, así como el laguismo, constatando la inviabilidad de la candidatura de Goic, se resisten a apoyar a Guillier. Sin admitirlo, constatan también la imposibilidad de un espacio de centro socialdemócrata, y se resignan al testimonio o al abandono de la política.

Lunes 30 de octubre de 2017

Los laguistas así como los DC, en especial sus referentes históricos y los agrupados en “Progresismo sin progreso”, se resisten a apoyar a Piñera.

Muchos, para despejar dudas, plantearían irse de Santiago el día de la votación en segunda vuelta, para que no haya confusiones. Ya que en algo no dejarían dudas: a Guillier no lo llamarán a votar. A lo más, estarían barajando la fórmula de “no votar por Piñera”.

Es que la candidatura de Goic se constata inviable. Pero, más allá de las discusiones por quién votar, hay otra constatación que se comprueba y no quieren admitir: la inviabilidad es de un centro socialdemócrata, que la Concertación murió, que los ’90 ya quedaron muy atrás en el tiempo.

No solo lo dicen estos escenarios electorales. No solo lo dice Bachelet, que se mostró más perspicaz que todos ellos juntos, reafirmando su legado de “reformas estructurales” (aunque no fueron tales en realidad). Lo dice un profundo malestar social, que se expresa de tres modos: la continuidad de una alta abstención; las múltiples y discontinuas pero persistentes demandas, de la gratuidad al fin de las AFP; la re-aparición en los márgenes de un pinochetismo duro que refleja la candidatura de José Antonio Kast. Es decir, indefinido (o sea, por definir), a izquierda, y a derecha.

Sin embargo, sin querer admitir esta evidencia, estos sectores, estarían adoptando dos actitudes. La resignación, contentándose con una bancada parlamentaria DC que haga de fiel de la balanza. O el retiro, impulsando un nuevo referente que parecería ser más un nuevo think tank, centro de pensamiento, que un partido político.

Mientras tanto, en la práctica, el resultado es favorecer a Piñera, limitándose a dificultar las posibilidades de Guillier.