El litio es el nuevo salitre, su utilidad en la electromovilidad lo transforma en un objetivo para la privatización de las grandes transnacionales.
Martes 8 de agosto de 2017
El futuro de la Industria Automotriz y la privatización del Litio en Antofagasta
El litio, “el mineral del siglo XXI” del cual Chile tiene una de las mayores reservas a nivel mundial se está transformando en el protagonista del creciente campo de la electromovilidad, que esta marcando el camino para el conjunto de la industria automotriz. Actualmente se mantiene el proceso de licitación y privatización de Corfo sobre este importante recurso natural.
La Electromovilidad, el futuro de la industria automovilística y la competencia internacional
Desde el 2016 que las grandes firmas del mercado automotriz, así como de importantes economías a nivel internacional han lanzado anuncios que están marcando el futuro de ésta industria y lo que parecería ser el inicio del fin del motor a combustión interna.
En el mes de Julio Volvo (controlado por la China Geely) anuncio que a partir del 2019 todos sus vehículos serán híbridos (combinando motores tradicionales y eléctricos) o totalmente eléctricos. En abril Tesla, la norteamericana especializada en electromotores llego a poseer un mayor valor bursátil que GM o Ford. Mercedes Benz dijo que el 20% de sus vehículos serán eléctricos para el 2025, en tanto para Volkswagen será de 25% para la misma fecha. Ford declaro que en los próximos cinco años lanzara quince modelos eléctricos y que para 15 año más invertirá su producción, priorizando la electromovilidad.
Grandes cambios se empiezan a formular en la industria energética y del automóvil, iniciando una carrera de velocidad por copar este nuevo mercado, que al menos por el momento permite funcionar como contrapedal a los efectos recesivos, y de estancamiento que impuso la crisis subprime, de la cual, la industria automotriz fue una de las más golpeadas. En esta carrera de velocidades, China viene proyectándose como líder de este emergente mercado, no solo en términos de ventas, que para el 2016 fue puntero (en mayor medida gracias a sus bancos y maquinaria estatal) frente a Alemania que solo logro un cuarto del total de ventas del gigante asiático. También se destaca en el área de fabricación donde le sigue EEUU que comparativamente solo podría producir en un tercio del volumen proyectado desde el 2015 al 2019 respecto de China en esta área.
La demanda del Litio, su privatización y el interés de las transnacionales en Antofagasta
No solo la tecnología celular y computacional viene espoleando el crecimiento del “nuevo salitre blanco”, sino que también lo es la electromovilidad, que es uno de los factores que viene empujando el valor y la producción de Litio a nivel internacional, mostrándose como el único commodity que se siguió valorizando en medio de la crisis del 2008. La Sociedad Chilena del Litio, viene estimando que la demanda del mineral crecerá a un ritmo superior a los 8% de aquí al 2025.
Y es que la batería de un auto 100% eléctrico puede contener entre 40 y 80 kilos de litio. A su vez, la electromovilidad vendrá a dar un nuevo impulso al Cobre, pues el uso de este mineral en un auto eléctrico es mayor a los de los autos a motor de combustión, pudiendo llegar a demandar hasta 80 kilos de cobre versus 20 de un auto convencional.
Actualmente, la licitación de Corfo sigue su curso, que a través del pacto con la norteamericana Albemarle, (que cederá el 25% de su producción del salar de atacama) para la instalación de una de las 12 corporaciones postulantes que vendrá a procesar el porcentaje de forma privada, pero dentro del país.
Desde Samsumg hasta la automotriz Tesla están interesadas en el control del mineral y hacerse con este porcentaje de la industria en suelo nacional.
El camino del litio, es la misma fórmula neoliberal que para el resto de los recursos naturales: concesionados a privados y saqueados por grandes transnacionales. Hoy el litio viene siendo la nueva sangría del norte grande en el Chile hecho a la medida de los Empresarios, pues para Antofagasta que concentra el 50% de la minería nacional, se termina por consagrar como una de las capitales con mayor desempleo, menos acceso a educación y salud, sumidos en permanente daño medio ambiental, llevando a que el pueblo trabajador de la segunda región sea tan solo la fotografía moderna de las penurias del siglo pasado en los tiempos del salitre.
Alternativa para los trabajadores, están surgiendo desde los sindicatos, las universidades y el movimiento de mujeres, contra los intereses de las grandes patronales, surgen candidatos a diputados como Daniel Vargas del PTR que propone la expropiación sin pago a Escondida, pues para garantizar derechos sociales, hay que enfrentar a los empresarios.