Manuel Velasco Coello decidió sustituir a su Secretaria de Educación, Sonia Rincón, por Roberto Domínguez Castellanos, quien ería el rector de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (UNICACH).

Raúl Dosta @raul_dosta
Miércoles 27 de julio de 2016
Sólo duró cuatro meses en el puesto Sonia Rincón como Secretaria de Educación Pública. Una vieja militante del PRI desde 1970, surgida de las filas magisteriales. Fue dirigente de la sección 40 del SNTE, diputada priista federal y local, en fin, una larga carrera política que terminó como diputada del Panal, de donde fue llamada por el gobernador Velasco Coello para sustituir a Ricardo Aguilar Gordillo, antiguo dirigente de la CNTE cooptado por Elba Esther Gordillo y, con su ayuda, nombrado Secretario de Educación en el gobierno de Juan Sabines Guerrero.
El magisterio como trampolín de políticos corruptos
En Chiapas, al igual que en los demás Estados, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) ha sido un semillero de políticos corruptos encuadrados principalmente en las filas priistas. Basta recordar el cacicazgo de Carlos Jonguitud Barrios que alternó su liderazgo en el SNTE con periodos como senador priista, gobernador de San Luis Potosí y administrador del ISSSTE, este último es un botín reservado para la cúpula magisterial charra en las décadas recientes.
Más conocida es la trayectoria de Elba Esther Gordillo, encarcelada por el gobierno de partido que ella dirigió, el PRI, hábil organizadora de empresas fraudulentas como Servicios Financieros DC, utilizada para “dispersar” dentro de una red de “empresas de servicios” el dinero obtenido de esquilmar a la base trabajadora con préstamos a tasas muy elevadas, con el mismo dinero obtenido de las cuotas sindicales, esquema que heredó a su brazo derecho Juan Díaz de la Torre, actual dirigente del SNTE, al ser encarcelada por Peña Nieto.
La ahora ex Secretaria de Educación del Estado, también se formó políticamente en el PRI desde 1970, en el que ingresó cuando era profesora, ocupó en Chiapas todos los puestos directivos del partido, siendo elegida dos veces diputada priista. Al mismo tiempo, fue dirigente de la sección 40 del SNTE.
Su carrera política la llevó a hacer usufructo de una “prestación” política otorgada por el Estado a Elba Esther Gordillo, y a través de ella, a la cúpula charra del SNTE: el Partido Nueva Alianza (PANAL) en nombre del cual era diputada cuando Manuel Velasco le ofreció la Secretaría de Educación del Estado, hace cuatro meses.
Desde el inicio de su gestión, Sonia Rincón mantuvo una actitud hostil al movimiento magisterial al que atacó con despidos masivos y retenciones de pagos, además de hacer campaña mediática asegurando que en Chiapas sí se aplicaría la Reforma Educativa, mientras eliminaba a los responsables de la educación indígena en la Secretaría de Educación. Su intransigencia llevó a la radicalización de las acciones de los maestros chiapanecos, quienes lograron fortalecerse al ganar el apoyo de diversas organizaciones sociales del estado.
Un recambio cosmético
El apoyo recibido por la CNTE en Chiapas se llegó a expresar con varias manifestaciones de poblados indígenas y hasta de corporaciones religiosas que marcharon contra los planes de reforma educativa. Esto llevó al Estado a realizar una acción represiva mediante las policías Estatal y Federal, y un grupo de choque camuflado como si fueran indígenas chamulas; éstos se deslindaron públicamente de los hechos y manifestaron su apoyo a los maestros.
Los dos heridos de bala y la quema del campamento de los maestros en plantón en San Cristóbal de las Casas, lejos de doblegar a los maestros, quienes reinstalaron su plantón y bloqueos, generaron el descrédito total del gobierno de Velasco Coello.
Por eso el gobernador se ve obligado ahora al recambio de la vieja maestra, buscando recomponer su imagen con un nuevo secretario que sea más potable ante la población chiapaneca para enfrentar a los maestros en lucha, incluso moderando el discurso. Así, en comunicado de prensa el ejecutivo estatal anunció que Domínguez Castellanos va a “trabajar por el desarrollo de Chiapas, la mejora en la calidad educativa y a impulsar y mantener una política permanente de diálogo”.
A diferencia de sus antecesores, Roberto Domínguez Castellanos, no proviene del magisterio chiapaneco. Es egresado de la Universidad de Chapíngo como Ingeniero Agrónomo, lo que lo llevó a dar a cátedra en la ENEP-Cuautitlán, perteneciente a la UNAM. Pero su militancia en el PRI lo hizo regresar a Chiapas luego de fungir como diputado federal en 2001/2003 y un periodo más de diputado local, que le permitió colocarse al frente de la UNICACH.
Después de ocho años como rector y a pesar del cuestionamiento de trabajadores académicos por falta de recursos e incentivos, y de descubrirse que la construcción de nuevos planteles se hace con una constructora de su propiedad, logró el apoyo suficiente del gobierno estatal para reelegirse por segunda vez.
Ahora Velasco Coello le cobra los favores poniéndolo en un puesto muy caliente y delicado por el conflicto magisterial.Y con estos antecedentes de Domínguez castellanos vemos que los maestros de la CNTE seguirán recibiendo el mismo trato de este priista corrupto, que el que recibieron con sus antecesores. En tanto los maestros que habían levantado los bloqueos ante la expectativa del diálogo en gobernación, han vuelto a colocarlos al saber que gobernación no tiene interés en resolver el conflicto.