En el día de ayer los trabajadores del Casino fueron notificados con una resolución emitida por el Directorio del Instituto de Juegos y Casinos, firmada por la presidenta de la institución Josefina Canale.
Miércoles 2 de marzo de 2016 19:34
La misma, que reproducimos abajo, contiene una serie de prohibiciones e imposiciones dirigidas tanto a los trabajadores que están cumpliendo funciones en la casa de juegos, como así también a quienes el gobierno despidió hace un mes y se encuentran acampando y reclamando por su reincorporación, en las puertas del Casino Mendoza.
La resolución contiene 5 puntos a través de los cuales Canale y las autoridades del Casino pretenden “ordenar” el conflicto y digitar la protesta. Pareciera que al gobierno radical de Cornejo y su funcionaria demócrata no les alcanza con el protocolo “antipiquete” de Bullrich y quieren ir por más, inaugurando un protocolo “anticonflictos” contra los trabajadores de Casino.
El nuevo “protocolo” que las autoridades del Casino transforman en resolución, le pone un límite horario a las asambleas que se realizan dentro del Instituto, asegurando que si se excede el tiempo de una hora se descontara en los haberes la ausencia en los puestos de trabajo, atentando contra un derecho elemental y soberano de los trabajadores. Ordena levantar el acampe que los despedidos instalaron sobre Av. San Martín en la entrada principal al Casino, y los “manda” a poner las carpas sobre calle Brasil, en un claro intento de quitarles visibilidad y ocultar el reclamo. Y, como si no les alcanzara, en una actitud propia de un patrón de estancia y con un método que no tiene antecedentes desde la dictadura, prohíbe expresamente que los trabajadores informen a los clientes de la casa de juegos la situación de los despidos y la lucha que vienen llevando adelante, no permitiendo que se entreguen volantes o panfletos a quienes entran al Instituto.
Esta ofensiva por parte del gobierno provincial se da en el marco de las declaraciones que Josefina Canale realizó al diario MDZ, donde la presidenta del Instituto de Juegos y Casinos afirmó a este medio que desde que comenzó el conflicto hay un 50% menos de visitas al Casino lo que se traduce en pérdidas por 10 millones de pesos. Esto, a días del cierre de la tradicional fiesta de la Vendimia, es visto como un problema para las autoridades y el gobierno, que sigue avanzando con despidos en la provincia y ataques a los trabajadores en la misma sintonía que el gobierno nacional.
Los trabajadores del Casino en tanto se mantienen firmes en el acampe y en la pelea por la reincorporación. El primer ataque que recibieron fue la campaña que el gobierno hizo contra ellos tratándolos de “ñoquis”, cuestión que tiraron por tierra informando cuales eran las funciones que cumplían, donde la mayoría estaba en planta temporaria e incluso hay mujeres embarazadas entre las despedidas.
La Senadora Barbeito del FIT al respecto afirmó "esta nueva ofensiva necesita de una respuesta a la altura, logrando el mayor arco solidario en defensa de los trabajadores, para pararle la mano al gobierno en su intento de disciplinar las luchas actuales y las que vengan en respuesta a su ajuste"