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Red Internacional
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Siria. El gobierno de Trump anuncia nuevas medidas contra Siria

Tras el ataque con misiles, el gobierno norteamericano anuncia medidas económicas contra Siria ¿Que hay detrás de estos ataques?

Domingo 9 de abril de 2017

A casi una semana del ataque con armas químicas contra la población civil de la ciudad de Jan Shijún presuntamente perpetrado por el ejército Sirio se tiene un estimado de 80 muertos. La ciudad de Jan Shijún representaba uno de los últimos reductos de los rebeldes sirios tras la caída de la ciudad de Alepo -que fuera su último bastión- en diciembre del año pasado.

Este ataque contra la población civil fue rápidamente utilizado por el gobierno de Donald Trump para modificar la estrategia que había utilizado Obama para intervenir en el conflicto sirio. Saltándose cualquier protocolo de las Naciones Unidas lanzó el pasado miércoles una ofensiva política y militar que incluyó el lanzamiento de 59 misiles Tomahawk contra la base aérea siria de Al Shayrat.

Junto al ataque militar, el Secretario del Tesoro norteamericano anunció la imposición de sanciones económicas.”Vamos a anunciar sanciones adicionales sobre Siria como parte de nuestros esfuerzos continuados para frenar este tipo de acciones”, declaró. A más de 6 años de que comenzara la guerra civil reaccionaria, la economía del país se encuentra completamente destruida. Las sanciones económicas que impondrá Estados Unidos solo logrará empeorar la crisis humanitaria que atraviesa el país.

Sin embargo, tras la agresión de Estados Unidos no hay un acto “humanitario” como han tratado de hacer ver los principales medios de comunicación sino que tiene un origen en las contradicciones dentro de la política interior norteamericana.

Desde su llegada a la casa blanca, Donald Trump ha enfrentado múltiples obstáculos que han impedido la imposición de su programa. Los bloqueos judiciales contra los decretos anti-inmigrantes, las divisiones republicanas que frustraron los intentos del gobierno por desmantelar las leyes de previsión de salud(el conocido Obamacare) se ha cruzado con las potentes movilizaciones de las mujeres y a favor de los inmigrantes y el descontento de gran parte de la población estadounidense; todo esto expresa una profunda división de la clase dominante norteamericana y una, igualmente profunda, polarización social.

Esto marcan rasgos de un gobierno bonapartista débil que pese ha haber logrado ganar las elecciones en 2016, no es capaz de cohesionar las divisiones de la clase dominante norteamericana y establecer un liderazgo firme sobre ella.

Por otro lado, en política exterior, el alcance del gobierno norteamericano había llegado a su límite. La estrategia de “tira y afloja”, que Trump había aplicado en el conflicto China-Taiwán, se vio sobrepasada por las pruebas con misiles de Corea del Norte. A ello se suman las acusaciones que vinculan al gabinete de Trump con el alto mando del gobierno ruso.

Sobretodo después del fracaso parlamentario de desmantelar el Obamacare, la debilidad de liderazgo por parte de Trump necesito una válvula de escape.

La irrupción norteamericana en el conflicto sirio ha permitido a Trump, por un lado, cohesionar no solo ha su propio partido sino que a una buena parte del establishment político norteamericano y a los principales ​aliados al menos temporalmente mientras arma una base permanente de apoyo al gobierno dentro del partido republicano y la clase dominante norteamericana.

Por otro lado, le permite desmarcarse de los vínculos que ligan a Donald Trump con el gobierno ruso mediante la confrontación con el aliado más debilitado del Kremlin. Al mismo tiempo, entrega la señal a sus principales competidores de la capacidad del gobierno de imponerse de manera unilateral en la arena geopolítica.