Durante el día de ayer el director del INDH, Sergio Micco, se refirió en la comisión del Senado, a la impunidad que aún prevalece en materia de violaciones al los Derechos Humanos desde el estallido social ¿Qué hay detrás de esta cuestión casi evidente?
Miércoles 17 de marzo de 2021
Es sencillamente brutal lo que se extrae centralmente de la exposición realizado por el director del Instituto de Derechos Humanos (INDH), Sergio Micco, quien hizo una suerte de balance de lo que ha sido el actuar de las instituciones correspondientes en materia de violaciones a los derechos humanos desde el estallido social de Octubre del 2019.
De acuerdo a lo señalado por el propio Micco por Radio Cooperativa “La distancia entre lo que hemos hecho y lo que debemos hacer es tal, que si el Instituto tuviese que emitir un juicio definitivo, este sería: a pesar de los esfuerzos, hoy el Estado de Chile no está cumpliendo con sus deberes para con la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición", agregando posteriormente "Al día de hoy estamos más cerca de la impunidad que de la verdad y la justicia".
Pero ¿qué es lo que hay detrás de estas declaraciones del director de derechos humanos? ¿Cuál es esa impunidad de la que habla y de la que bastante cómplice ha sido durante todo este tiempo?
Traumas oculares, violencia sexual y encarcelamiento político
De acuerdo al propio INDH, a Marzo del 2020 unas 450 personas habían sido afectadas por traumas oculares provenientes del accionar ejercido por parte de los aparatos represivo del Estado, los cuales en diversos casos ha significado la pérdida parcial o total de la vista, siendo los casos más reconocidos el del joven Gustavo Gatica, y Fabiola Campillay, causas que todavía no tienen una resolución clara frente a estos hechos criminales. E incluso esta clase de acciones se siguen replicando por parte de Carabineros, como quedó demostrado el día 19 de Febrero en que Francisca, una docente de 30 años, fue herida por parte de carabineros con un trauma que le costó su globo ocular.
Por otra parte las agresiones relacionadas a torturas con violencia sexual, también son un aspecto preocupante que se mantiene aún en la total impunidad. Esto, tomando en cuenta de acuerdo al reporte general de violaciones a los DD.HH realizados por el INDH, lo que refiere a acciones relacionadas a tortura con violencia sexual, corresponden a 292 casos, de los cuales 270 fueron perpetrados por Carabineros, es decir un 93% del total.
No por nada Carabineros durante los últimos ha vivido una profunda deslegitimación como institución producto de su descomposición, donde junto a la violación sistemática a los DD.HH, también se ha visto implicada en múltiples casos de corrupción, aunque por cierto también viéndose en una situación similar las Fuerzas Armadas.
Por último en el caso de la criminalización y persecución hacia quienes protestan, encontrándose más de 2.500 presas y presos privados de la libertad, producto del estallido social del 2019, muchos de ellos con juicios que llevan más de un año de demora, lo que da cuenta del carácter político de las detenciones y formalizaciones.
¡Juicio y castigo a los responsables de violaciones de DD.HH!
Resulta fundamental poder acabar con el manto de impunidad que cobija actualmente a los aparatos represivos del Estado, y en particular a Carabineros. La notoria debilidad y encubrimiento con el que los mecanismos judiciales han actuado frente a las múltiples violaciones a los derechos humanos frente a hechos criminales por parte de quienes ejercen el monopolio de la fuerza, muestra el sello criminal del gobierno, que apoyándose en un discurso de unidad nacional a través del denominado “acuerdo por la paz”, dio un espaldarazo generalizado a las “fuerzas del orden”, con cifras de asesinatos y múltiples crímenes a cuestas.
Por eso es necesario denunciar categóricamente a aquellas “fuerzas represivas” que actúan en contra del pueblo trabajador y el activismo, y establecer una comisión independiente, exigiendo verdad , justicia y castigo a todos los responsables civiles y militares de la represión.