Ante la extensión del movimiento magisterial, Aurelio Nuño, titular de la Secretaría de Educación Pública, anunció que se realizarán cambios en la cuestionada evaluación docente.
Jueves 14 de julio de 2016 12:01
El anuncio se hizo tras "negociaciones" con Juan Díaz de la Torre, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). En México el magisterio está dividido entre el SNTE, que se encuentra profundamente burocratizado, y una fracción disidente y combativa conocida como Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). La primera tiene un fuerte peso en el distrito federal, mientras que la segunda es la que viene llevando adelante, desde hace unos meses, una dura lucha contra la reforma educativa, habiendo sufrido violentas represiones en Oaxaca, Chiapas y otros estados.
Es por esto que las negociaciones se hicieron entre el titular de la Secretaría de Educación, Aurelio Nuño, y el dirigente del SNTE, dejando afuera a la CNTE.
Nuño y De la Torre se sientan a negociar porque ambos se necesitan. Nuño no puede dar la cara frente a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), luego de la brutal represión en Nochixtlán. De la Torre tampoco puede pararse frente a sus agremiados que lo repudian a él y a sus Secretarios Seccionales burocratizados. Así uno trata de legitimar al otro y viceversa.
Según la agencia Notimex, Aurelio Nuño afirmó que se llevará a cabo el rediseño del proceso de evaluación en 11 puntos, durante los próximos 45 días, y que la semana que viene se dará conocer un nuevo modelo educativo, junto con planes y programas de estudio modificados, que se consultarán en cada escuela.
Pero, de acuerdo con las declaraciones del titular de Educación, el gobierno no retrocederá de las modificaciones a los artículos 3 y 73 de la Constitución, mientras que los cambios que se efectuarán en el proceso evaluatorio se incluirán en ese marco regulatorio. Es decir, en el marco de la Reforma Educativa, dejando intacto el origen de todo el conflicto.
La evaluación a los docentes es el punto central al que se opone la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), con gran fuerza en Oaxaca, Michoacán, Chiapas y Guerrero, los estados más pobres del país, que pide la derogación de la reforma educativa.
Las reformas
El secretario Nuño, afirmó que se ajustará la evaluación para que considere el contexto regional y social de los profesores, y se realizará una “revisión de la aplicación de los exámenes de evaluación, el diseño de la plataforma de evidencias, el perfeccionamiento de las bases de datos y la acreditación de los evaluadores, los simuladores de exámenes y el mejoramiento de las guías académicas para los profesores.”
Respecto al programa de Carrera Magisterial, Aurelio Nuño informó que se garantizará el pago del incremento de 3.5% otorgado al salario a todas las prestaciones. La duda que surge es si este pago será retroactivo o no.
A su vez, señaló que a partir de este 16 de agosto también se abonará el pago de los estímulos salariales alcanzados a través de la evaluación del desempeño, y se realizarán los nombramientos y ascensos alcanzados a través de los procesos de evaluación.
En seguimiento a ese acuerdo, este miércoles se instaló la mesa política, informó la Secretaría de Gobernación en un boletín.
En la reunión, el subsecretario de Gobierno de la dependencia, Luis Enrique Miranda, "escuchó las demandas planteadas por los maestros, a quienes reiteró la voluntad del Gobierno de la República de seguir avanzando en la construcción de acuerdos para solucionar la problemática magisterial".
Algo de maquillaje
Nuño, tratando de disipar el descontento, con sus anuncios parece resolver algunas demandas importantes para la base magisterial, pero el anuncio de estas medidas no implica la eliminación de la Reforma Educativa, la demanda fundamental.
Se trata de una maniobra del gobierno de Peña Nieto –muy desprestigiado ya por las sucesivas crisis que atravesó durante el presente sexenio– para desviar la lucha de los maestros y tratar de quitarle el apoyo de la base a la CNTE, la cual ha concitado el apoyo de otros sectores, como madres y padres de familia, estudiantes, trabajadores de la salud y jubilados.