En entrevista con CNN y Chilevisión, el Ministro del Interior Gonzalo Blumel dio a conocer que se convocará a un consejo esta semana para reformar a Carabineros. El Ministro, miembro de Evópoli, el rostro “liberal” de la derecha, insiste en una agenda represiva como eje central de la política del Ejecutivo.

Dauno Tótoro Santiago
Lunes 9 de diciembre de 2019
Tres ejes tendría esta reforma que se está pensando a través de este consejo: primero, se revisarán los 71 puntos de modernización de la policía, que se habían planteado antes del 18 de octubre, en la línea de fortalecer este cuerpo represivo; un segundo punto será el problema del orden público, cuestión que ha atravesado el discurso y la agenda del gobierno desde el día uno de las movilizaciones; y el tercer punto hará referencia al problema de las violaciones a los Derechos Humanos cometidas por Carabineros, presionados por el informe de Human Rights Watch.
En este último punto ya se augura que no será más que un lavado de cara a esta institución manchada con sangre. En la propia entrevista, Blumel, de esa derecha que pretendió alejarse de la UDI golpista y mostrarse con rostro “amable” pero que volvió a mostrar su verdadera cara estas semanas de movilizaciones, defendió el actuar del cuestionado general Mario Rozas, y nuevamente relativizó las violaciones a los Derechos Humanos.
Frente a estos “posibles casos”, el Ministro sostuvo: “que se investigue y la justicia resolverá si efectivamente hubo violaciones de causas más particulares u otras que tienen que ver con temas más estructurales.” Y si bien tiene que hacerse cargo de las acusaciones de Human Rights Watch, vuelve a hacerse el desentendido cuando las cifras de organismos oficiales y no oficiales, los testimonios, las calles y las redes sociales muestran con claridad el rol criminal de Carabineros y los resultados directos de la política represiva del gobierno.
Y claro que va a relativizar y defender el actuar de Carabineros, siendo él el principal responsable político directo junto con Sebastián Piñera, luego de la salida apresurada de Chadwick hace unas semanas atrás.
Así, el gobierno insiste en su agenda represiva de seguridad pública, a la cual se le sumó hace unos días atrás la aprobación del proyecto de la llamada “ley anti protestas” que viene a criminalizar aún más las movilizaciones y a aumentar las penas contra luchadores sociales, trabajadores y jóvenes que se movilicen. Esto mientras ofrece migajas en el terreno “social”. Y demagógicamente habla de reformar a Carabineros. Pero ninguna reforma a esta institución cambiará su carácter anti popular y represivo. Es una institución organizada para reprimir y perseguir a las y los trabajadores, a los sectores populares y la movilización social.
Son totalmente irreformables. Y más todavía si la iniciativa viene de este gobierno que es el principal responsable de las violaciones a los Derechos Humanos cometidas de manera sistemática durante las últimas semanas, que ha costado decenas de miles de detenidos, miles de heridos, más de 250 personas con pérdida parcial o total de la visión y más de una veintena de muertos.
Es una ilusión pensar que una fuerza represiva como Carabineros podrá cambiar su carácter estructuralmente anti popular. Son grupos organizados para la represión, aunque se les cambie de nombre, de insignia, de uniforme, aunque “se democraticen”. Históricamente han estado al servicio de la protección de los intereses de un puñado de multimillonarios, esos que desde las sombras dirigen a los partidos tradicionales, a los gobiernos y al Estado de conjunto.
Por eso peleamos por no más represión y juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de las violaciones a los Derechos Humanos y la represión de estas últimas semanas, y porque no hay reforma posible a la violencia estatal y a quienes la ejercen, mientras exista la policía existirá la represión, también nos peleamos por la disolución de Carabineros y de toda fuerza represiva, como parte de nuestra pelea contra el Estado capitalista.
Por eso defendemos y promovemos todas las formas de autodefensa obrera y popular para enfrentar la represión bestial del Estado, porque creemos firmemente que las y los trabajadores y las grandes mayorías son capaces de organizar y dirigir las funciones de seguridad, a través de sus propias organizaciones democráticas, y no mediante fuerzas e instituciones separadas dedicadas exclusivamente a reprimir. Esa es nuestra perspectiva de conjunto frente a este problema fundamental en estos tiempos de rebelión.
*Foto: AFP

Dauno Tótoro
Dirigente del Partido de Trabajadores Revolucionarios (Chile), y ex candidato a diputado por el Distrito 10.